La crema de chocolate blanco es un capricho para los golosos, perfecta para rellenar, cubrir o decorar tus postres. Existen diversas preparaciones, siendo las más populares el ganache y el buttercream de chocolate blanco. Ambas son versátiles y relativamente fáciles de hacer, permitiéndote disfrutar de su delicioso sabor y textura en una gran variedad de dulces.

Historia del chocolate blanco
La historia del chocolate blanco está envuelta en la ambigüedad. Nestlé lanzó su barra de chocolate blanco en Europa en 1930. Según la compañía, el chocolate blanco se creó como una alternativa para utilizar el exceso de manteca de cacao que tenían. En los Estados Unidos, el primer chocolate blanco fue 'Nestlé’s Alpine White chocolate bar' en 1948.
El chocolate blanco es más graso que el chocolate convencional, ya que lleva más manteca de cacao combinada con azúcar y leche.
Ganache de chocolate blanco: Un básico de la pastelería
El ganache es una preparación básica en pastelería que se puede utilizar para rellenar tus dulces o para cubrir tus pasteles. En francés, la palabra “ganache” significa “torpe” o incluso “imbécil”. El origen de la forma de denominar así a este tipo de crema pastelera se remonta al momento en el que se inventó, ya que fue fruto de una equivocación.
Preparar una ganache de chocolate blanco es muy fácil. Como toda ganache, se trata de una mezcla de chocolate y nata. Para un resultado óptimo, es importante considerar algunos consejos:
- El chocolate: Lo mejor es que sea lo más puro posible. Si puedes encontrar un “chocolate para postres” o “chocolate de cobertura” que solo lleve la grasa del cacao y no esté adulterado con grasas vegetales, mucho mejor. También puedes usar chocolate blanco en gotas, ideal para calcular cantidades y para lograr que se derrita más rápidamente.
- La nata: Esta tiene que ser nata para montar, con una materia grasa mínimo del 30%, siendo lo ideal un 35%.
Tipos de ganache de chocolate blanco
Existen básicamente dos tipos de ganache: la ganache normal y la ganache montada. La ganache normal sirve para cubrir tartas o bizcochos o para hacer trufas. La ganache montada, que básicamente es como la primera pero se ha batido con unas varillas para montarlo, queda genial como relleno de una tarta o, incluso, unos macarons.
Las dos, aparte de llevar chocolate y nata, se le puede añadir mantequilla para que quede más firme o brillante y un poco de endulzante (cuando hay más nata que chocolate) en forma de miel o sirope de glucosa.

Recetas de ganache de chocolate blanco
Aquí te presentamos tres recetas de ganache para diferentes usos:
Valoración: 4,25 / 5. Votos: 44 Personas: 4 Tiempo: 10 m Dificultad: Fácil
Ganache simple de chocolate blanco
Ingredientes:
- 200 g de chocolate blanco para postres
- 200 ml de nata líquida 35% m.g.
Elaboración:
- Trocear el chocolate blanco y meterlo en un bol.
- Poner a calentar la nata a fuego medio. Vigilar la nata y cuando vaya a romper a hervir, retirarla del fuego y verterla sobre el chocolate.
- Dejar reposar el chocolate blanco con la nata caliente un par de minutos sin tocarlo.
- Ahora, con una cuchara de madera o espátula de silicona, comenzar a remover la mezcla, haciendo grandes círculos, pero con cuidado de no incorporar aire.
- Poco a poco veremos cómo se consigue una emulsión, esto es, mezclar un ingrediente líquido (la nata) con otro ingrediente graso (el chocolate).
- Seguir moviendo hasta que veamos que se ha conseguido una crema lisa y brillante.
Este ganache, sin azúcares añadidos si usas el chocolate blanco para fundir de Torras, lo puedes utilizar como relleno de tartas, así como cobertura o decoración de cupcakes y galletas.
Ganache montada de chocolate blanco
Ingredientes:
- 150 g de chocolate blanco para postres
- 250 ml de nata líquida 35% m.g.
- 25 g de miel de flores
- 50 g de mantequilla
Elaboración:
- Trocear el chocolate blanco.
- Calentar la nata con la miel, hasta que vaya a romper a hervir.
- Verterla sobre el chocolate blanco y dejar reposar un par de minutos.
- Mezclar la nata con el chocolate blanco del mismo modo que para el ganache simple.
- Por último, incorporar la mantequilla mientras todavía esté bien caliente, lo ideal es a 35-40 ºC, y remover de la misma manera hasta que se funda.
- Dejar enfriar fuera de la nevera. Luego cubrir con film plástico en contacto con el ganache (para que no se reseque) y guardarlo en la nevera de un día para otro.
- Una vez que está bien frío, batir con unas varillas (mejor si son eléctricas), como si fuera nata montada, hasta que esté bien aireado.
El ganache de chocolate blanco lo batiremos con las varillas a máxima velocidad con la batidora, de esta forma añadiremos aire a la crema, lo pondremos en una manga pastelera con boquilla redonda grande y estará listo para rellenar nuestra tarta o decorar unos cupcakes.
Cómo hacer Ganache de Chocolate Blanco | LHCY
Ganache de cobertura de chocolate blanco
Ingredientes:
- 250 g de chocolate blanco para postres
- 125 ml de nata líquida 35% m.g.
- 50 g de miel de flores
- 50 g de mantequilla
Elaboración:
- Trocear el chocolate blanco.
- Calentar la nata con la miel y verterla sobre el chocolate cuando esté a punto de hervir.
- Dejar reposar y luego, mezclar de la misma manera que para hacer el ganache simple.
- Cuando esté a 40 ºC, incorporar la mantequilla y cuando se derrita le damos un golpe con la batidora de mano para que quede bien liso.
- Utilizar enseguida.
Sugerencias y trucos para el ganache de chocolate blanco
- Los tres tipos de ganache de chocolate blanco van a coger cuerpo y dejar de ser líquidos una vez que se han enfriado.
- La diferencia principal entre las variedades de ganache de chocolate blanco es la proporción entre chocolate y nata. Como verás, las cantidades para la ganache de cobertura llevan más cantidad de líquido.
- La ganache de cobertura hay que utilizarla para recubrir antes de que baje de los 35 ºC.
- Para cubrir un pastel, coloca este sobre una rejilla con una bandeja debajo para recoger el sobrante de ganache. Para un mejor resultado, el pastel debe estar bien frío, prácticamente la superficie congelada. Verter la ganache líquida en la superficie del pastel y dejar que solo vaya cubriendo la tarta.
- Luego, si queremos que no pierda brillo, hay que dejarlo enfriar antes de guardarlo en la nevera.
- Con el resto de ganache que sobre del glaseado, puedes recuperarla, enfriar y hacer unas trufas (esto es, formar bolas cuando esté fría y firme). Luego las puedes rebozar en chocolate en polvo, fideos de chocolate o en coco rallado.
- Para perfumar la ganache de chocolate blanco, añade la vainilla o el licor una vez que hayas obtenido la emulsión y mezcla bien. Hay quienes se atreven a darle un toque picante.

Buttercream de chocolate blanco: Crema de mantequilla
El buttercream o crema de mantequilla podemos hacerlo de muchos sabores y ¡por supuesto! también de chocolate blanco. Puedes hacer esta receta de buttercream de chocolate blanco con chocolate de cobertura o con chocolate en polvo. De las dos formas queda rico, lo mejor es probar y quedarte con la versión que más te guste.

Cómo derretir el chocolate blanco para buttercream
- Al microondas: Si lo hacemos de esta forma, tendremos que sacar el bol con las gotas de chocolate cada 15 -20 segundos del microondas para remover el chocolate y que no se queme. Cuando esté casi todo derretido, pero queden aún algunas perlitas por derretir, no lo vuelvas a introducir al microondas y sigue removiendo.
- Al baño maría: Con este método tendremos que evitar que el agua entre en contacto con el chocolate, de lo contrario echaríamos a perder el chocolate y tendríamos que empezar el proceso con un chocolate nuevo.
Preparación del buttercream de chocolate blanco
Incorpora el azúcar glas (previamente tamizado) a cucharadas mientras vas batiendo a velocidad baja.
El buttercream de chocolate blanco no tiene un color blanco puro; si quieres que la crema tenga un color más blanco puedes utilizar un colorante alimentario blanco.
Si haces una decoración con una boquilla y esta mantiene su forma bien definida es que la crema tiene una buena consistencia y es estable. Puedes conservarlo 2-3 días en la nevera.
Otras formas de preparar crema de chocolate blanco
Si prefieres una crema de chocolate blanco para tomar caliente, como si fuera chocolate a la taza, puedes seguir estos pasos:
- En primer lugar, romper el chocolate en trozos pequeños, a poder ser en la picadora. Cuanto más pequeños, más fácil será su disolución.
- Colocar el chocolate blanco en el cazo a fuego lento y añadir dos cucharadas de leche.
- Dejar que el chocolate se vaya deshaciendo. Mezclar y agregar la canela y la pizca de sal.
- Dejar reposar unos minutos, ya que se puede tomar caliente. Si lo prefieres, dejarlo reposar y luego a la nevera una hora antes de servir.