Si eres amante del chocolate y las galletas, esta receta te va a encantar. Te sumergirás en el delicioso mundo de las cookies rellenas, un postre que te atrapará desde el primer mordisco. Son fáciles de hacer, pero para alcanzar la perfección, la paciencia es clave.

Historia y Origen de las Cookies Rellenas
Aunque la historia de las cookies en general es conocida, especialmente las "Original Toll House Cookies", es interesante explorar el origen de la crema de chocolate, la gran protagonista del relleno. La Nutella, por ejemplo, apareció por primera vez en 1946 en forma de barra, llamada "giandujot", creada por un pastelero italiano para ser cortada y untada sobre el pan. En 1951, evolucionó a la "supercrema", una versión más untable y similar a la que conocemos hoy. Desde entonces, ha crecido a pasos agigantados, ¡incluso tiene su propio día internacional!
Ingredientes Clave para unas Cookies Rellenas Perfectas
Para conseguir unas cookies rellenas que sean suaves por dentro y con el punto justo de sabor, es importante prestar atención a los ingredientes:
- Nutella o Crema de Cacao Favorita: Es el corazón del relleno. Si vives en un lugar cálido, enfría el frasco de Nutella en la nevera durante 30 minutos para que sea más fácil de manipular. Luego, lleva las porciones al congelador.
- Azúcar Moreno: Obligatorio para una textura y sabor ideales. El uso de azúcar blanco puede alterar la consistencia de las galletas.
- Chocolate: Se recomienda chocolate con 55% de cacao para postres o para fundir, pero puedes usar el de tu preferencia.
- Maicena: No intentes omitirla, es crucial para la textura de la galleta.
- Mantequilla: A temperatura ambiente.
- Extracto de Vainilla: Para un toque aromático.
- Huevos: De uno en uno, integrando bien cada uno antes de añadir el siguiente.
- Harina, Sal y Bicarbonato de Sodio (o Levadura en Polvo): Tamizados para evitar grumos.
- Queso Crema (opcional): Para una masa aún más cremosa.

Preparación Detallada: Paso a Paso
1. Preparación del Relleno (Manjar Blanco o Nutella)
Si optas por manjar blanco, pon las leches en una olla a temperatura baja y mueve constantemente hasta que espese. Es fundamental no dejar de mover para evitar que se pegue y se queme. Usa una olla grande para que la leche se cocine más rápido. Debería tomar unos 5 segundos para que la espátula se cubra de nuevo después de pasarla por la olla. Deja enfriar por completo.
Una vez frío, en una bandeja o fuente que quepa en el congelador, coloca papel para hornear. Usa un porcionador de galletas o una cuchara para formar bolas de manjar blanco (aproximadamente 4 cm de diámetro) sobre el papel, asegurándote de que no se peguen entre sí. Congélalas toda la noche o al menos 8 horas. Esto es clave para que el relleno no sea absorbido por la masa de las galletas durante el horneado.
Si usas Nutella, sobre una bandeja con papel de horno, porciona la Nutella en cucharaditas y lleva al congelador. Puedes incluso presionar el centro de la bolita para formar un pequeño cuenco, facilitando el relleno posterior.
2. Preparación de la Masa de las Cookies
Comenzamos triturando el azúcar moreno. En un bol amplio, bate la mantequilla (a temperatura ambiente) junto con el azúcar durante un buen par de minutos hasta obtener una masa cremosa. Añade el queso crema y el extracto de vainilla, y sigue batiendo. Incorpora los huevos uno a uno, integrando bien cada uno.
En otro bol, tamiza los ingredientes secos: harina, maicena, sal y bicarbonato (o levadura en polvo). Añade la mezcla de sólidos en dos veces a la mezcla de ingredientes húmedos, combinando con una espátula para evitar grumos. Mezcla hasta integrar todo. Si la receta incluye chips de chocolate, agrégalos al final y mezcla de nuevo.
La masa resultante debe ser lo suficientemente firme como para poder manipularla. Si no, puedes añadir un poco más de harina hasta que sea fácilmente moldeable. Haz una bola con la masa, envuélvela en film transparente y déjala reposar en la nevera de un día para otro o al menos 8 horas. Esto ayuda a que las galletas permanezcan gorditas al hornear.

3. Armado de las Cookies Rellenas
Precalienta el horno a 175°C (o a 200°C/400°F para que se cocine la parte de afuera rápidamente). Es importante precalentar la bandeja del horno también, así la galleta tocará una superficie caliente y comenzará a cocinarse de inmediato.
Con un porcionador de galletas (un poco más grande que el que usaste para el relleno), toma un poco de masa y aplánala en tu mano formando un disco circular. Con un cuchillo o espátula, despega una de las bolas de relleno congelado y colócala en el centro del disco de masa. Con cuidado, envuelve el relleno con la masa de galleta, asegurándote de cerrar bien y de que no queden grietas. Gira la galleta y usa el calor de tus manos para sellar cualquier posible abertura. Deberías tener una bola en tus manos, no la aplanes.

Hay varias maneras de armar las galletas:
- Hacer bolas pequeñas de masa, aplanarlas, colocar una cucharadita de Nutella en el centro y cerrar la galleta con los bordes de la masa.
- Colocar una cucharadita de Nutella sobre una capa de masa, y luego otra capa de masa encima para cerrar por los lados.
- Para un relleno más cremoso, puedes congelar bolitas de Nutella durante aproximadamente una hora antes de envolverlas con la masa de galletas.
4. Congelado y Horneado
Coloca las galletas armadas en bandejas y mételas en el congelador. Una vez congeladas, puedes pasarlas a bolsas con cierre zip para un almacenamiento más fácil. Debes dejarlas al menos cinco días en el congelador antes de hornearlas. En este tiempo, los sabores se potenciarán y podrás disfrutar de la cookie perfecta.
Saca las galletas del congelador y colócalas sobre la bandeja precalentada (si tu bandeja no es antiadherente, usa papel para hornear). Hornea inmediatamente por 12-15 minutos a 175°C, o por 5-8 minutos a 200°C/400°F. Las galletas deben quedar muy suaves y no deben dorarse por encima de ninguna manera; deben verse cuajadas.
Galletas Chocolate Chip Cookies con Nutella
5. Enfriado y Almacenamiento
Al retirarlas del horno, deja que se enfríen unos 5 minutos en la bandeja antes de pasarlas a una rejilla para enfriarlas por completo. Al principio no podrás levantarlas, pero una vez frías, podrás manipularlas con tranquilidad.
Guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente para mantener su frescura y suavidad.
Consejos Adicionales para el Éxito
- Temperatura del Horno: No las cocines mucho. La galleta tiene que quedar muy suave, no se debe dorar por encima de ninguna manera.
- Relleno: Si quieres variar, puedes sustituir el chocolate por dulce de leche, mantequilla de cacahuete, o cualquier otro relleno que se te ocurra.
- Chips de Chocolate: Pica el chocolate muy finamente para que luego el relleno no se abra al envolverlo.
- Masa Refrigerada: Refrigerar la masa toda la noche ayuda a que las galletas permanezcan gorditas al hornear.