Cómo Hacer Bistecs Empanados Perfectos: Crujientes por Fuera, Jugosos por Dentro

El bistec empanado, similar a la cotoletta y a la chuleta a la milanesa, es un segundo plato facilísimo de preparar y muy rico. Gracias a un doble empanado obtendrás una costra crujiente realmente agradable, que permitirá que la carne se mantenga tierna y jugosa, tras una fritura rápida. A quién no le gusta un buen filete de ternera empanado? Crujiente por fuera, jugoso por dentro y con ese sabor irresistible que conquista a toda la familia. Si quieres conseguir un rebozado perfecto y que tus filetes queden tiernos y sabrosos, estás en el lugar adecuado. Hoy te contamos el secreto para preparar los filetes de ternera de Dehesa Grande como un auténtico chef.

Para preparar unos filetes empanados, nada más fácil que pasar los filetes por harina, huevo y pan rallado y luego freírlos. Sí, suena fácil pero hay que saber hacerlos, que nos queden bien jugosos y nada aceitosos. Para preparar unos filetes empanados, nada más fácil que pasar los filetes por harina, huevo y pan rallado y luego freírlos. Sí, suena fácil pero en la receta te voy a contar un par de puntos clave para hacerlos perfectos.

El primer paso para un rebozado impecable es elegir una carne de calidad. Su textura tierna y su sabor auténtico garantizan un resultado espectacular. Seca bien los filetes con papel de cocina antes de empezar, ya que así el huevo se adhiere mejor. A continuación, pásalos por harina para crear una capa que evitará que el jugo de la carne se pierda durante la fritura. Después de enharinar los filetes, sumérgelos en huevo batido con una pizca de sal y, si te gusta un toque especial, añade un poco de ajo en polvo o perejil fresco picado. A continuación, rebózalos en pan rallado, presionando ligeramente para que quede bien adherido. Si quieres un acabado aún más crujiente, utiliza pan rallado grueso o mezcla con panko japonés.

Para preparar el bistec empanado, lo primero que debes hacer es secar bien las rebanadas de carne con papel absorbente. Esto ayudará a que el empanado se adhiera bien y no se despegue durante la cocción. Pasa las rebanadas de carne primero por la harina, luego por los huevos y después por el pan rallado. Ahora haz un segundo empanado pasando la carne de nuevo por el huevo y luego por el pan rallado.

Calienta el aceite en una sartén grande, sumerge la rebanada dentro y cocina durante 3-4 minutos, hasta que esté bien dorada, luego dales la vuelta. Tan pronto como esté listo, escurre el bistec empanado usando una espumadera y colócalo en una bandeja con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sécalo bien.

La calidad de la carne es tan importante como el propio rebozado, pensad que son un equipo. Si los filetes son muy grandes lo mejor es cortar a la mitad y quitar la grasa si es que la tienen. Apoyaros en la profesionalidad de vuestro carnicero de confianza, es el que más sabe de este producto. Os aconsejo golpear un poco la carne para romper las fibras de la carne y que queden más tiernos. Si los filetes son de una parte muy dura (no es la mejor opción para los filetes) siempre se puede arreglar con un baño en leche durante unas horas, para ablandar la carne y que queden más tiernos. Algunos cortes de carne se deforman al contraerse durante la cocción, tomando una forma cóncava.

El empanado o rebozado es un proceso por medio del cual, ponemos una costra de pan o de otros materiales envolviendo una pieza de carne, pescado etc, para posteriormente freírla a alta temperatura de forma que quede un exterior crujiente y un interior tierno y jugoso. Los dos empanados clásicos son: huevo y pan rallado o bien, harina, huevo y pan rallado. La harina ayuda a que el huevo se adhiera mejor a la carne, y el huevo actúa como pegamento para fijar el pan rallado al filete. Hay quien da una capa y hay quien prefiere usar dos. En mi opinión, es mejor una sola capa para que el envoltorio no sea demasiado grueso.

Para obtener filetes más crujientes, mejor que el pan rallado es el panko, el pan rallado japonés que encontraremos en tiendas orientales y en muchas grandes superficies. Otra posibilidad es utilizar pan duro procesado por nosotros mismos, por lo que podremos picarlo en migas de mayor o menor tamaño a nuestro gusto. Otros productos que podemos utilizar para empanar (aunque no sean pan) son corn flakes machacados, copos de avena, fibra all Bran y similares, galletas en polvo, maíz tostado machacado (kikos), patatas fritas machacadas, etc.

Una vez decidido qué producto vamos a utilizar, podemos condimentarlo o dejarlo tal cual. El orden de los factores importa. Primero pasamos los filetes ya sazonados por harina (si no prescindimos de ella) luego por huevo batido y después el empanado de pan, kikos, copos o lo que hayamos decidido utilizar.

Para freír, nos interesan aceites con alto punto de humo que nos permitan una fritura a alta temperatura, que nos proporcionará un empanado crujiente, tras un corto proceso de fritura, por lo que el interior quedará más jugoso. Nada de patatas ni arroz. Para mí hay solamente una guarnición perfecta para los filetes empanados, y esa guarnición es la que nos proporcionan los pimientos. Os doy, eso sí, varias posibilidades. La mejor para mí, una ensalada de pimientos asados, cortados en tiras. Otras geniales opciones son los pimientos de Padrón o de Gernika, fritos y escurridos, o las piparras de Donosti como las que véis en la foto al principio de la entrada.

Proceso de empanado de filetes

Para preparar las patatas nuevas, sumérgelas en una olla llena de agua. Escáldalas hasta que estén tiernas, pero aún firmes y transfiérelas a una tabla de cortar. En una sartén, vierte aceite, mantequilla, ajo y romero. Deja que se sazone y añade también las patatas. Cocina hasta que estén bien doradas, elimina el ajo, el romero y añade una pizca de parmigiano rallado.

Patatas nuevas cocinadas con ajo y romero

Recomendamos consumir los bistecs empanados en el momento. ¿A quién no le gusta un buen filete de ternera empanado? Crujiente por fuera, jugoso por dentro y con ese sabor irresistible que conquista a toda la familia. Si quieres conseguir un rebozado perfecto y que tus filetes queden tiernos y sabrosos, estás en el lugar adecuado.

Un verdadero salvacena y una receta en la que no existen desperdicios: cocinando el huevo que sobra del empanado obtendrás una especie de tortillita, otro elemento para disfrutar de este fabuloso bistec empanado. Como guarnición hemos elegido unas riquísimas patatas nuevas, cocinadas con aceite y mantequilla y sazonadas con ajo y romero.

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Los filetes empanados se fríen, aunque también pueden hacerse al horno. Como en toda fritura, es fundamental la calidad del aceite y la temperatura. Hay quien prefiere el aceite de oliva virgen y quien elige los aceites que se venden específicamente para freír. Si sois principiantes, el aceite de oliva virgen os dará más garantías de un buen resultado. Sobre el tema de la cantidad de aceite también hay diferentes escuelas, ya que una fritura tradicional requiere una cantidad abundante, de manera que el filete quede ‟sumergido”, pero si preferís un filete empanado algo más ligero se puede usar menos aceite y girar el filete para que se dore de ambos lados.

Para freír, ponemos el aceite en una sartén y lo calentamos, para saber si ha alcanzado la temperatura echamos una miga de pan y cuando empieza a freír, podemos comenzar con los filetes. Una vez dorados, los retiramos y los vamos poniendo sobre papel absorbente para que se escurra el exceso de aceite.

Como os decía los filetes también pueden hacerse al horno, lo que reduce mucho las calorías, pero por supuesto el resultado es bastante diferente, ya que quedan más secos y menos crujientes. Puede ser una buena opción si usaréis los filetes empanados para una receta más rica, como las milanesas a la napolitana que se preparan en Argentina, un filete empanado que se lleva al horno con salsa de tomate, jamón de York y queso fundido (como una pizza).

Si decidís preparar los filetes al horno, cubrid la fuente con papel de horno, colocad los filetes uno al lado del otro y rociadlos con aceite de oliva.

Puede preparar los filetes empanados con anticipación y conservarlos en el congelador, por el mismo tiempo que se conserva la carne. Separadlos con film transparente para poder coger luego sólo los que necesitáis, de lo contrario se pegarán y tendréis que descongelarlos todos.

Receta de filetes empanados

  • 1 filete por persona (150 a 200 g cada uno)
  • Harina de trigo
  • Huevo campero
  • Pan rallado o panko
  • Aceite para freír
  • Sal y pimienta negra molida
  • Para el marinado (opcional): Perejil fresco picado, 2 dientes de ajo, 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra, 1 chorrito de vino blanco o zumo de limón
  • Para servir: 1 rodaja de limón

Elaboración

  1. Prepara los filetes. Tienen que tener como máximo medio centímetro de grosor.
  2. Si usas marinado, pela y filetea los ajos. Lava, seca y pica el perejil. Pon a macerar los filetes con el ajo, el perejil y un chorrito de aceite y de zumo de limón o vino blanco. Salpimentar al gusto y mezclar bien. Dejar macerar el tiempo deseado (desde media hora hasta un día para el máximo de sabor).
  3. Escurre los filetes (si los has marinado). Pásalos por harina eliminando el exceso, luego por huevo batido (con un poco de sal) y por último por pan rallado. Presiona ligeramente para que quede bien adherido.
  4. Pon a calentar abundante aceite para freír en una sartén grande o en la freidora a 170 ºC.
  5. Fríelos en aceite bien caliente hasta que estén dorados al gusto.
  6. Cuando estén fritos, déjalos reposar sobre una rejilla o sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  7. Sirve con una rodajita de limón. ¡Buen provecho!
Bistec empanado servido con limón y patatas

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