El pollo es, indiscutiblemente, uno de nuestros mejores aliados en la cocina. Gusta a todo el mundo por igual y combina con multitud de ingredientes para conseguir una salsa perfecta. Esta vez vamos a preparar un estofado de pollo con calabaza, tomates y pimientos rojos. La calabaza va a aportar el sabor diferencial, con su característico toque dulce y afrutado. ¿A qué esperas para probarlo?
Este guiso es una maravilla: muy sencillote, rápido, da poco trabajo y además queda súper sabroso. Es uno de esos platos que gana con el reposo, así que si lo podéis hacer de víspera, mejor aún. A la hora de ir a degustarlo, sólo hay que darle un calentón y listo.

Ingredientes
- 1 unidad de pollo cortado en octavos (o muslos, contramuslos o un pollo entero troceado)
- 2 unidades de pimiento rojo
- 2 unidades de dientes de ajo
- 3 unidades de cebolla roja
- 4 unidades de tomates
- 400 gramos de calabaza
- 500 mililitros de caldo de pollo
- 30 mililitros de aceite de oliva
- Piel de limón (1/2 limón)
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- 2 hebras de azafrán
- Sal
- Pimienta negra
- Comino (opcional)
- Tomillo (opcional)
- Vino (opcional)
- Zanahoria, patata, puerro, boniato (opcional para variar las verduras)
Preparación paso a paso
1. Preparar las verduras y el pollo
Pelar y picar las cebollas, los ajos y pimientos. Pelar la calabaza, retirarle las semillas y cortarla en dados. Lavar los tomates y cortarlos en octavos. Si utilizas zanahorias, límpialas y córtalas en rodajas. Secar el pollo con papel de cocina y retirar los posibles excesos de grasa. Cortar el pollo en las piezas deseadas.

2. Dorar el pollo y pochar las verduras
Calentar el aceite en una cazuela que pueda ir al horno y dorar los trozos de pollo por todas sus caras. Escurrir y reservar. Bajar el fuego, añadir a la cazuela la cebolla picada con una pizca de sal y pochar durante 8 minutos sin que coja color. Incorporar los pimientos y el diente de ajo. Remover bien y cocinar a fuego medio durante unos 10 minutos. Agregar el ajo picado, los pimientos y los cominos (si se usan), y cocinar 2 minutos más. Incorporar los dados de calabaza y saltear 3 minutos, hasta que los dados se doren ligeramente.

3. Cocinar el guiso
Añadir los tomates, el azafrán y el caldo (o agua si se prefiere). Si se usa, regar con el vino. Llevar a ebullición y retirar del fuego. Echar en la cazuela los trozos de pollo, la piel de limón y sazonar con sal y pimienta recién molida. Si lo deseas, puedes añadir un poco de tomillo. Cubrir la cazuela con su tapa y meter al horno precalentado a 200º C (o 180ºC si el caldo ya está hirviendo) entre 45 y 55 minutos, hasta que la carne se despegue de los huesos.
Otra opción es cocinar a fuego medio en la cazuela durante 30 minutos aproximadamente, hasta que la calabaza esté blandita y el pollo tierno. Vigilar el nivel de líquido, añadiendo un poco más de caldo o agua si hiciera falta a mitad del tiempo de cocción.
Si os parece que la salsa os ha quedado muy líquida y queréis espesarla, podéis añadir un poco de harina y dejar cocer 5 minutos más. Si lo preferís, podemos pasar parte de la salsa con una batidora y espesarla aún más.
Calabazas a la mexicana con pollo | Receta fácil | Adri en casa
4. Presentación
Espolvorear con el perejil picado en el último momento, llevar la cazuela a la mesa y repartir en los platos. Los contramuslos de pollo en salsa cremosa de calabaza podemos servirlos por sí solos con una buena ración de salsa y pan para acompañar, o completar el plato con una guarnición de arroz, cuscús, mijo u otro cereal.
Servir bien caliente con mucho pan para mojar. ¡Estará para mojar pan! ¡Qué aproveche!

Consejos y variaciones
- En lugar de jamoncitos podéis usar muslos, contramuslos o un pollo entero troceado.
- Yo he añadido estas verduras, pero podríamos poner también zanahoria, patata, puerro, tomate (yo lo añadiría triturado), boniato...
- Cuando llegan las fiestas navideñas parece que la calabaza ha perdido el protagonismo del que gozaba en otoño. Me da algo de pena porque yo sigo utilizándola todo el año, y además es un ingrediente perfecto para la cocina de invierno.
- Como siempre, recomiendo dedicar un día a asar una o dos calabazas grandes para tener puré listo para usar en recetas dulces y saladas, que podemos congelar en porciones.
- La calabaza es un alimento antioxidante que no utilizamos demasiado.