Cómo afrontar un examen tipo test el día antes y el día de la prueba

Los exámenes tipo test a menudo se presentan como un desafío. Sin embargo, con la mentalidad adecuada y las estrategias correctas, este formato de evaluación puede ser una oportunidad para destacar y demostrar tus conocimientos. Antes de sumergirnos en los detalles, es esencial comprender la naturaleza única de este tipo de pruebas.

Preparación previa: La clave del éxito

Lo ideal es preparar el temario con antelación y no dejar el estudio para el último día, ya que si lo haces de esta manera tu mente estará más cansada y no rendirás al 100% durante la convocatoria. Es cierto que formarse no es una tarea fácil, pero si perfeccionas tus métodos para estudiar podrás alcanzar todas y cada una de tus metas y objetivos educativos.

Comprende el formato del examen

Antes de lanzarte a los libros, tómate un tiempo para comprender el formato del examen. ¿Qué tipo de preguntas se incluyen? ¿Cuánto tiempo tienes para completarlo? Los exámenes tipo test no son más fáciles ni más difíciles; si entiendes cómo funciona este tipo de examen, sabrás cómo estudiarlo.

Revisa cómo suelen formular las preguntas: ¿usan enunciados largos?, ¿incluyen varias respuestas correctas?, ¿hay opción “todas las anteriores”? En un test no hay espacio para “dar rodeos” ni construir argumentos, pero tampoco basta con saber la teoría, muchas veces las respuestas se parecen entre sí, y el truco está en diferenciar pequeños detalles.

Identifica los temas clave

No todos los temas tienen el mismo peso. Si cuentas con exámenes anteriores o ejemplos, identifica qué áreas aparecen con más frecuencia. Empieza siempre por lo que más se repite y deja para después los temas menos comunes.

Práctica constante

La práctica hace al maestro. Realiza exámenes de práctica para familiarizarte con el formato y para evaluar tu nivel de conocimiento. El mejor entrenamiento para un examen tipo test es… ¡más test! Dedica una parte de tu estudio diario a responder preguntas similares. No se trata de memorizar las respuestas, sino de acostumbrarte al formato.

Haz pequeñas pruebas con diferentes preguntas, también puedes buscar los exámenes de años anteriores. De esta forma, podrás comprobar qué conocimientos has adquirido y dónde necesitas repasar un poco más. También te ayudará a reducir la ansiedad, los nervios y estrés previo.

Persona haciendo un examen de práctica

El día antes del examen: Estrategias para optimizar tu rendimiento

El error más común entre los opositores suele ser ponerse a estudiar como locos el día antes del examen. Sin embargo, ¿qué puedes conseguir si estudias otras 8-10 horas como siempre has hecho? ¡Que al día siguiente no tendrás fuerzas para sacar la notaza que te mereces! Por eso, debes centrarte en relajarte y recargar las pilas para el día siguiente.

Cómo VENCER los NERVIOS y Estar TRANQUILO en un EXAMEN [FUNCIONA]

Relájate y desconecta

Dedícate el día a ti. Centra el día en actividades que te gusten y te ayuden a desconectar, como ver una película, leer un libro o salir a dar un paseo. Descansar bien es crucial para tener una mente fresca y despejada en el examen. También, vigila con tipos de ocio que puedan perjudicar tu rendimiento en este día tan importante, como los videojuegos (jugados en exceso) o salir de fiesta.

Sabemos que puedes sentir muchos nervios o que incluso te estás preguntando cómo controlar tu ansiedad. Si sientes mucha ansiedad el día antes del examen, puedes tomarte alguna tila o valeriana, que es un remedio natural, pero evítalas cuando falten pocas horas para el examen.

Repaso breve y estratégico

Si no puedes resistir la tentación de repasar, hazlo de una manera muy breve y ligera. Procura no desgastarte mucho y estudia solo aquello que vaya a ser más eficiente, en esas cosas que entran, pero que sueles olvidar a corto plazo. Y, si puedes, revisa resúmenes o esquemas que te permitan una mejor comprensión y memorización de los temas más importantes. Evita saturarte con información; recuerda que el objetivo es refrescar los conceptos, no aprender algo nuevo en el último minuto. Ahora, ya sería tarde.

Persona revisando esquemas y resúmenes

Prepara tu material con antelación

Una de las peores sensaciones es llegar al examen y darte cuenta de que has olvidado algo esencial. Para evitar esto, prepara todo el material la noche anterior. Aunque te recomendaríamos consultar las indicaciones específicas que te han dado sobre qué debes llevar el día del examen, por regla general se te pedirá al menos documentación personal, como el DNI. También necesitarás material de escritura, como un par de bolígrafos, un lápiz y una goma. Céntrate y hazte una lista de todo lo que necesitas y deja todas las cosas listas para que mañana solo tengas que repasar la lista, y así podrás saber que todo está en regla.

Cuida tu alimentación e hidratación

Tus hábitos alimenticios también juegan un papel crucial. Es muy recomendable que evites como la peste los alimentos pesados o difíciles de digerir el día antes del examen. No querrás que puedan condicionarte. Si puedes, opta por alimentos ligeros como frutas, verduras o cereales. Y, por supuesto, mantente hidratado. Bebe suficiente agua o infusiones, pero evita consumir cafeína o cualquier otro estimulante en exceso.

Planifica tu desplazamiento

Revisa bien cómo lo harás para llegar al lugar del examen con margen suficiente para que ningún contratiempo suponga un problema. Dedicarás ese día en exclusiva a superar el examen, así que no tengas miramientos en levantarte pronto y llegar varias horas antes si es necesario. Revisa todas las rutas y horarios y planifica. Si es posible, intenta que te lleven en coche (una ruta mucho más directa) y, por si acaso, ten siempre un plan B (o incluso C) por si las cosas no salieran como esperabas. Ponte alarmas para que no puedas llegar tarde al examen por cualquier razón, sería una verdadera lástima.

Mapa de rutas para llegar al lugar del examen

Visualiza tu éxito

Es normal y hasta bueno que sientas algo de nervios por lo de mañana. Esos nervios te ayudarán a enfrentar el reto que supondrá el examen. Sin embargo, hay momentos en los que los nervios pueden empezar a afectar a la confianza que tienes en ti mismo, y es ahí cuando hay que saber pararte. En momentos así, tienes que intentar imaginarte a ti mismo saliendo del examen, habiendo aprobado y con notaza, consiguiendo la plaza que tanto ansías. Deja a un lado los pensamientos negativos (que no tienen ninguna utilidad) y céntrate en enfrentar este reto de la mejor manera posible. Piensa en todo el esfuerzo y preparación que has dedicado estos últimos meses para este momento y confía en tus habilidades, te lo mereces.

Ejercicio ligero

Algo que puede ayudar mucho, sobre todo a los más deportistas, es salir un ratito a hacer ejercicio por la tarde. Esto no solo te ayudará a liberar el estrés que llevas dentro, sino que también liberará endorfinas que te harán sentir mucho mejor y te cansarán físicamente para que estés más listo para dormir. También te ayudará a desconectar del examen, algo que será muy necesario para descansar mucho mejor. Céntrate en hacer solo pequeños paseos, con cardio ligero. Nada de maratones ni sprints. Puede bastar con una caminata de 30-60 minutos.

Duerme bien

Sobre todo, evita a toda costa usar pantallas 2 horas antes de dormir. Esto significa no mirar el móvil ni el televisor, y en su lugar relajarte en el salón, leer un libro, preparar el material, hablar con tus seres queridos, contemplar las estrellas, etc. Todo esto te será útil para relajarte y preparar tu cuerpo para ponerse en modo dormir. Entonces, túmbate a dormir. Tendrás que descansar de sobras (unas 8 horas) para estar con las pilas bien cargadas el día del examen (que normalmente será por la mañana). ¡Recuerda que estarás compitiendo contra otros opositores tan preparados como tú! Aunque estudies el día antes es importante que duermas correctamente durante la noche para que tu cerebro esté a pleno rendimiento el día del examen. Así que, no te quedes toda la noche despierto ¡Solo saturarás más al cerebro!

El día del examen: Ejecución y concentración

El día del examen es normal que estés más nervioso o despistado, por ese motivo es importante que intentes concentrarte y te cuides.

Instrucciones y gestión del tiempo

Lo más importante ¡LEE BIEN LAS INSTRUCCIONES! Mira si solo hay una respuesta válida o por el contrario hay varias válidas, cuántos puntos vale cada pregunta, si restan los fallos y cuánto, si las no respondidas cuentan como fallos y cuánto tiempo tienes. Administra tu tiempo sabiamente; no te quedes atascado en una pregunta difícil.

Lee cada pregunta con atención

Como maestra que soy hacedme caso, ¡lee con detenimiento cada pregunta!, no des nada por sentado ya que algunos profesores van a pillar. En preguntas de opción múltiple, si tienes dudas sobre la respuesta correcta, elimina las opciones que sabes que son incorrectas. Presta atención a palabras clave como «siempre», «nunca», «todos» o «ninguno». Evita marcar respuestas sin leer completamente las opciones. Si tienes una razón válida para cambiar tu respuesta después de reflexionar sobre ella, no dudes en hacerlo.

Persona leyendo detenidamente las preguntas de un examen

Estrategias para preguntas dudosas

  • Marca primero las que tengas seguras.
  • En las que tengas dudas:
    • Tacha la incorrecta.
    • Haz una pequeña marca en la que creas que es correcta.
    • Si no crees que es ninguna, déjala en blanco.
  • Termina de leer todo el examen, en muchas ocasiones en el resto de preguntas podemos encontrar la respuesta de esas que teníamos dudas.
  • Vuelve al principio y lee con detenimiento esas en las que hay dudas, aunque no lo creas tu cerebro ha estado buscando la información mientras continuabas con el resto, así que respira hondo, cierra los ojos y rebusca en tu memoria.

Cómo puntúan

  • Si no restan, responde a todas.
  • Si restan, no te la juegues, ve a lo seguro.
  • Espera a que termine el tiempo, igual llegan las musas.

Topicazos (advertencia: no comprobados científicamente)

Estos topicazos no están comprobados científicamente, pero si os veis muy desesperados podéis acudir a ellos:

  • La más larga: suele ser la verdadera.
  • Todas las anteriores son verdaderas: suele ser la correcta.
  • Si sale la palabra nunca, siempre, todos, ninguno: suele ser falsa.
  • Si no concuerda sintácticamente en género o número suele ser falsa.

Revisión final

Antes de entregar el examen revisa las respuestas con atención y de forma exhaustiva. ¿Hay información extra? ¿Está estructurado de forma coherente? ¿La presentación es buena? ¿Se puede leer la letra?

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