Cómo cortar un tomate en cubitos: guía completa

Los tomates se usan en muchísimas recetas y, con frecuencia, es necesario cortarlos en cubos, lo cual es un procedimiento sencillo y rápido que cualquier persona puede dominar con un poco de práctica. No es moco de pavo plantearse cuál es la técnica adecuada para cortar un tomate, si bien solemos ignorar el punto más importante antes de atravesar la carne de la hortaliza: el cuchillo.

La importancia del cuchillo adecuado

Muchos profesionales utilizan el tomate como prueba de corte para comprobar que el filo está a punto. No importa si es de filo liso o serrado, la clave es que tenga un tamaño adecuado, hoja correcta, buen agarre y, por encima de todo, que esté bien afilado. Los mejores cuchillos para cortar y laminar tomates serán, por tanto, los llamados tipo chef, especial verduras o un santoku, de hoja lisa, o un cuchillo de verduras con sierra.

Contrario a la creencia popular, no todos los cuchillos son adecuados para cortar tomates. Es importante encontrar el cuchillo adecuado y saber cómo usarlo correctamente. Entre muchos cuchillos, el cuchillo para tomate o un cuchillo pelador son las dos mejores opciones para cortar o rebanar un tomate. El cuchillo de chef es una tercera opción aceptable según muchos. Sin embargo, usa los dos primeros cuchillos si los tienes en tu cocina.

Tipos de cuchillos para cortar tomates

El cuchillo para tomate: una herramienta específica

Cortar un tomate es un arte tal que se ha diseñado un cuchillo específico solo para este propósito. Los cuchillos para tomate son cortos y de perfil bajo. Su pequeño tamaño es ideal para un corte preciso y para mantener el ángulo y la presión correctos. También hay cuchillos para tomate más grandes disponibles para personas con manos más grandes.

Los cuchillos para tomate tienen una hoja dentada, lo que ayuda a aplicar una presión mínima y a cortar la piel y la pulpa sin dañar el tomate. ¿Te has preguntado alguna vez sobre la punta de doble filo en el cuchillo para tomate? La punta bifurcada ayuda a mover las rebanadas mientras cortas, lo que te permite cortar más rápido.

La hoja debe ser de acero inoxidable o acero al carbono. El acero al carbono es más fuerte y duradero, pero el acero inoxidable también es una excelente opción. Un mango fácil de usar, cómodo y seguro es esencial. Usar un cuchillo inseguro o incómodo no funcionará a largo plazo y puede provocar lesiones.

Guia completa del cuchillo de chef. Todo lo que necesitas saber para elegir bien.

Preparación del tomate

Siempre debes lavar los tomates bajo el grifo antes de cortarlos. Asegúrate de quitarles la suciedad y los residuos. Lava cada tomate bajo el grifo y gíralos según sea necesario para lavar la superficie completa y quitarles la suciedad y los residuos.

Puede que nos interese pelar la solanácea, paso que no recomendamos en absoluto si vamos a servirla cruda, salvo que la piel esté muy dañada. Pero para que este método valga la pena nos interesa pelar muchos tomates de una vez; por ejemplo, para hacer salsa de tomate o tomates en conserva. En caso contrario, el mismo sistema se puede hacer aplicando calor a cada pieza, tras hacer el corte en 'X' en el pedúnculo superior, usando la llama del fogón de cocina, siempre con unas pinzas grandes y mucho cuidado.

Si quieres quitarles la cáscara a los tomates, puedes remojarlos enteros en agua hirviendo durante un minuto. Cuando se enfríen, quítales la cáscara y deséchala.

Técnicas para cortar tomates en cubitos

Ya con nuestros tomates listos, cuchillo afilado y una buena tabla de corte limpia, firme y amplia, podemos proceder. Empieza cortando el tomate por la mitad longitudinal, de extremo a extremo, y retira la parte superior del corazón, el pedúnculo, con ayuda de la hoja del cuchillo, haciendo un corte triangular. Algunas variedades tienen aquí filamentos gruesos con forma capilar, desagradables a la hora de comer.

Método 1: Cortar en rodajas y luego en cubos

Para cortar un tomate, primero colócalo de lado sobre una tabla de cortar. Luego, usa un cuchillo aserrado para cortar el tomate en rodajas espaciadas uniformemente, avanzando desde el extremo donde está el tallo hasta el fondo. Cuanto más delgadas sean las rodajas, más pequeños serán los cubos. Desecha el tallo y los extremos inferiores. Apila las rodajas una encima de la otra y luego córtalas en tiras espaciadas uniformemente. Por último, haz cortes espaciados uniformemente a lo largo de las tiras para cortar el tomate en cubos pequeños.

Empieza cortando el tomate en rodajas del grosor que quieras esos dados; a continuación, practica cortes en líneas paralelas para dibujar como bastones, sin separarlos. Gira las tiras hacia un lado. Haz unos cortes verticales sobre las tiras para crear cubos pequeños. Trata de hacer los cortes a la misma distancia y sostén las tiras en su lugar con los dedos mientras cortas.

Secuencia de corte de tomate en cubitos

Método 2: Cortar en cuartos y luego en cubos (con o sin quitar semillas)

Puedes usar una cuchara pequeña para quitar el centro de los tomates. Sostenlo con una mano y córtalo con un cuchillo afilado. Corta el tomate a lo largo para separarlo en mitades. Córtalo con una mano y sostenlo en su lugar con la otra. Gira las dos mitades hacia un lado para poder cortarlas a lo largo.

Haz un corte en el centro del tomate. Haz 3 o 4 cortes a lo largo de cada mitad. De esta forma, el tomate quedará en cuartos. Coloca cada cuarto sobre la mesa o la tabla de cortar con la cáscara hacia abajo. Desliza un cuchillo para cortar la parte carnosa y blanca del tomate.

Si quieres cortar en cubitos sin quitar las semillas, se puede hacer rápidamente. Solo corta la fruta en gajos, apila algunos gajos y córtalos finamente como desees. También puedes quitar las semillas de la fruta y luego cortarla en cubitos. Primero, corta la fruta en gajos y luego toma tu cuchillo dentado y muévelo por el interior del gajo para quitar la pulpa y las semillas.

Un picadito más fino, tipo brunoise, como el que aplicamos a otras verduras como la cebolla para hacer un sofrito o base de salsas y guisos, requiere lidiar con las semillas. Para ello, lo más fácil es cortar el tomate en cuatro cuartos longitudinales, extraer las semillas de cada uno cortando el núcleo con el cuchillo, y proceder a picar muy fino.

Diagrama de corte brunoise para tomate

Método 3: Para tomates tipo Roma o de pera

Los tomates de pera tienen un tallo pequeño en la parte superior. Algunas personas no les quitan los tallos a los tomates, ya que son muy pequeños y son casi imperceptibles. Comienza con un tomate Roma limpio. Luego, retira la parte superior si lo prefieres. Sin embargo, esto es opcional. Luego, corta el tomate longitudinalmente por la mitad. Coloca las mitades con la piel hacia abajo sobre una tabla de cortar. Usa un cuchillo afilado para tomate para hacer rodajas verticales como desees. Ahora, gira y corta en la dirección opuesta para crear cubos perfectos.

Debido a que los tomates de pera son más pequeños que los comunes, ten cuidado con los dedos con los que los sostienes. Gira las tiras hacia un lado y haz varios cortes a lo largo de las tiras. De esta forma, formarás cubos pequeños.

Cuándo cortar tomates con anticipación

Idealmente, debes usar tomates recién cortados para asegurar la máxima frescura y jugosidad. Sin embargo, muchas veces es necesario cortar con anticipación. En tales situaciones, asegúrate de usar productos frescos, ya que durarán más.

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