Cómo conservar flores de calabaza frescas y deliciosas

Las flores de calabaza son un ingrediente muy apreciado en la cocina mexicana gracias a su delicado sabor y su versatilidad en platillos como quesadillas, sopas o guisos. Se han consumido desde épocas prehispánicas y son un ingrediente indisociable de las milpas mexicanas. Sin embargo, son muy delicadas, y es probable que alguna vez hayas comprado un ramo generoso de ellas en el tianguis, las guardes y, por un olvido común, las olvides hasta dos o tres días después. Obviamente, para entonces estarán deshechas e inservibles, incluso dentro de tu refrigerador.

Este problema suele desanimar a muchas personas, ya que al llegar a casa con flores frescas, en cuestión de horas pueden perder su textura y color, haciéndolas poco atractivas para cocinar. Aunque muchas personas afirman que no se pueden conservar por más de 24 horas, la verdad es que conservar las flores de calabaza no requiere de complicados procesos, basta con solo seguir estas técnicas prácticas y accesibles que aprovechan recursos comunes del hogar. Así, podrás disfrutar de su sabor y frescura sin preocuparte porque se dañen tan rápido.

Mantenerlas frescas no es tan difícil. Solo debes tener en cuenta que nunca te durarán más de cuatro días (sin congelar) y que, claro, siempre será mejor que las comas apenas las compres. No obstante, alargar su vida depende de la aplicación de unos cuantos tips.

Flores de calabaza frescas en una canasta

Consejos para mantener la flor de calabaza fresca

Para conservar las flores de calabaza por más tiempo, sigue estos consejos:

  • Manipulación con cuidado: Evita apretarlas demasiado al comprarlas o al lavarlas.
  • Limpieza adecuada: Una vez en casa, retira los estambres y pistilos, ya que estos aceleran el proceso de marchitamiento. Sin embargo, es muy importante no lavar ni mojar las flores antes de guardarlas; hazlo hasta que vayas a consumirlas.
  • Temperatura ideal: Procura que el lugar donde las guardes esté siempre entre 3 y 4.5 grados centígrados. No menos, para que no se congelen; no más, para que después del primer día no estén semimarchitas.
Preparación de flores de calabaza para almacenamiento

Métodos de almacenamiento

Método del papel periódico y bolsa de plástico

Esta es la medida más infalible y sencilla:

  1. Envuelve tus flores frescas en papel periódico tal y como las conseguiste en el súper o el tianguis.
  2. Mete las flores envueltas en una bolsa de plástico y extrae todo el aire posible.
  3. Introduce las flores en el refrigerador y déjalas ahí hasta que vayas a cocinarlas.

Este truco hará que la flor de calabaza se conserve por, al menos, cuatro días más de lo normal. Estarán en perfecto estado y buenísimas para ser cocinadas.

Método de la toalla de papel húmeda

Otro método muy efectivo es envolverlas en una toalla de papel ligeramente húmeda y colocarlas dentro de una bolsa de plástico perforada.

Método del recipiente hermético

Otra alternativa es guardarlas en un recipiente hermético con capas de papel absorbente entre ellas. Esto evita que se aplasten y prolonga aún más su vida útil.

Guía completa para el cultivo de Calabaza en casa o en el huerto. Cuidados y reproducción

Conservación de flores de calabaza cocinadas

Si ya sabes que necesitas tus flores de calabaza para hacer cremas o sopas, es mejor freírlas primero y guardarlas en tuppers que cierren herméticamente o, nuevamente, en bolsas al vacío, para volver a ellas después.

Quesadillas de flor de calabaza

Beneficios nutricionales de la flor de calabaza

La flor de calabaza, además de tener un sabor delicioso, es rica en vitaminas A, C, B1, B2, B3 y B9 y en minerales como: hierro, magnesio, calcio, potasio y fósforo; razones suficientes para no dejar de comerla.

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