Saber cómo cocer remolacha correctamente es clave para aprovechar todo su sabor, su textura y sus propiedades nutricionales. Aunque puede parecer una tarea sencilla, el tiempo de cocción y algunos pequeños trucos marcan la diferencia entre una remolacha insípida y otra tierna, jugosa y llena de color. A continuación te explicamos paso a paso cómo hacerlo bien, tanto si la vas a usar en ensaladas como en otras recetas.
¿Por qué es importante cocer bien la remolacha?
La remolacha es una hortaliza muy versátil, pero también densa, por lo que necesita una cocción adecuada para quedar en su punto. Cocerla correctamente permite conservar mejor su color intenso, su sabor ligeramente dulce y su textura firme pero tierna. Además, una buena cocción facilita que luego se pele sin esfuerzo y se integre mejor en cualquier plato.
Al igual que ocurre al cocer guisantes o al cocer patatas, respetar los tiempos es fundamental para no pasarse ni quedarse corto.

Preparación previa
Antes de cocer la remolacha, es importante no pelarla ni cortarla. Lo ideal es lavarla bien bajo el grifo para retirar restos de tierra, pero manteniendo la piel y, si es posible, un pequeño trozo del tallo. Esto ayuda a que no pierda color ni jugos durante la cocción.
Si vas a cocer varias, procura que sean de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme. Este mismo criterio se aplica a otras verduras como al cocer coliflor o al cocer alcachofas.
Tiempos de cocción según el método
El método más tradicional es cocer la remolacha en una olla con abundante agua. Una vez que el agua rompe a hervir, se deja cocer entre 40 y 60 minutos, dependiendo del tamaño. Para comprobar si está lista, basta con pincharla con un cuchillo: debe entrar sin resistencia.
Si utilizas olla exprés, el tiempo se reduce notablemente, de forma similar a cuando aplicas la técnica de cocer patatas en olla express. En este caso, bastan entre 15 y 20 minutos desde que la olla alcanza presión.
También se puede cocer remolacha en microondas, una opción rápida para pequeñas cantidades, comparable al método de cocer patatas en microondas, aunque el resultado suele ser algo menos uniforme.

Trucos para un mejor resultado
No añadas sal al agua de cocción, ya que puede endurecer la remolacha. Es mejor salarla una vez cocida.
Tras sacarla del agua caliente, sumérgela unos minutos en agua fría: la piel se desprenderá con facilidad usando solo los dedos.
Para conservar mejor su color, evita pincharla durante la cocción. Este consejo también funciona con verduras delicadas como al cocer espárragos blancos, donde el cuidado en el proceso es clave.
La remolacha, conocida por su intenso color morado y su dulzura natural, es un ingrediente versátil que puede disfrutarse tanto en recetas frías como calientes. Dentro de las recetas calientes con remolacha, destaca la remolacha al horno, y entre las recetas con remolacha frías el gazpacho de remolacha, una sopa fría, que, al igual que el Borsch se prepara con esta raíz.
Pasos a seguir para obtener la cocción perfecta
El primer paso para cocinar es lavar la verdura. Por lo general, como es un alimento que viene de la tierra, viene sucia. Luego corte el tallo y las hojas que vienen en la parte superior. Lo que realmente se va a usar será el cuerpo redondo de la verdura.
Llene una olla grande con agua; sin embargo, antes de elegir dicho recipiente, mire el tamaño de las remolachas y si el agua alcanza a cubrirlas. Ponga a hervir solo agua.
Debe tener claro que quiere hacer con la remolacha después de cocinarla, pues si piensa hacer un batido, le recomendamos echar una cucharada de azúcar en el agua y si, por el contrario, quiere preparar una ensalada, debe echarle sal.
Cuando vea que el agua hirvió, introduzca las verduras por no más de 20 minutos. La forma de saber que se está cocinando es ir pinchando la remolacha hasta que el cubierto la atraviese con facilidad.
Para acelerar el proceso de cocción de la remolacha, algunas amas de casa la ponen en agua que ya está hirviendo y no bajan la temperatura en absoluto. Una vez hervida la remolacha, se cuece durante unos 30-35 minutos, se retira del fuego y se coloca bajo un chorro de agua fría durante unos 15-25 minutos. La diferencia de temperatura aumentará la cocción de la verdura y al mismo tiempo la enfriará.
El tiempo normal de cocción de la remolacha es de unos 40-50 minutos, dependiendo de su tamaño. La remolacha que se vaya a cocer debe ser de tamaño medio (normalmente no más de 10 centímetros de diámetro) y tener una piel fina de color rojo oscuro.
Cuanto más grande sea la remolacha, más tiempo tardará en cocinarse. La remolacha no debe pelarse ni cortarse en rodajas, ya que se evaporarían las vitaminas y oligoelementos beneficiosos para el organismo humano.
Ponga la remolacha en un cazo y cubrirla con agua fría. El agua debe cubrir completamente la remolacha. No es necesario salar el agua.
Ponga la olla con la remolacha a fuego medio.
Se puede comprobar si nuestra remolacha está cocida con un tenedor.

Usos después de la cocción
Una vez cocida, la remolacha se puede guardar en la nevera durante varios días, bien tapada. Es perfecta para ensaladas, cremas, hummus o como guarnición. También se puede aliñar simplemente con aceite de oliva y vinagre para una preparación rápida y saludable.
Podemos usar la remolacha en un sinfín de preparaciones: ensaladas, carpaccios, arroces o risottos, hummus, gazpacho y salmorejo, cremas frías o calientes...
La remolacha así cocinada puede consumirse cruda, cocida o al vapor, y encurtida.
Ensalada de remolacha y zanahoria
Beneficios de comer remolacha
La remolacha es un afrodisíaco natural. De un morado intenso, la naturaleza nos regala la remolacha, una verdura que tiene boro y estimula la producción de hormonas sexuales.
Según la AARP, una organización estadounidense sin ánimo de lucro independiente, que atiende las necesidades e intereses de las personas mayores de 50 años, la remolacha cuenta con 10 beneficios. Ente ellos están que es un “afrodisiaco natural, purifica el hígado, alivia el estrés, combate la artritis, protege el corazón y mejora la memoria”. Además, “fortalece el sistema inmunológico, combate tumores cancerosos y la hipertensión y energía al cuerpo”, según el citado portal.
La remolacha es un verdura que aporta mucho al cuerpo humano.
