El calabacín es una hortaliza muy consumida en todos los países mediterráneos y, dada su versatilidad en la cocina, no es raro encontrar muchas recetas en las que interviene como ingrediente. Su magia radica en su capacidad para adaptarse tanto a preparaciones tradicionales como a propuestas de vanguardia. Su textura suave y su sabor ligeramente dulce y terroso permiten combinarlo con una amplia variedad de ingredientes, transformando platos cotidianos en deliciosas experiencias.

Formas de Cocinar el Calabacín
El calabacín es tan versátil que acepta todas las técnicas de cocinado, desde crudo hasta horneado, a la plancha o guisado. Aquí exploramos algunas de las maneras más populares y deliciosas de prepararlo:
Calabacín en Crudo: Frescura y Sabor
Si tienes un calabacín pequeño y tierno, consumirlo en crudo es una opción ideal. Así disfrutamos de su textura crujiente y su sabor fresco y ligeramente dulce, especialmente en ensaladas o con un ligero golpe de vapor. Por ejemplo, la receta de carpaccio de calabacín y almendras, donde, cortados muy finos, toman todo el protagonismo de la receta, veraniega que podemos servir de snack o aperitivo.
A la Plancha o a la Brasa: Sencillez y Tradición
Una de las formas más sencillas y populares de cocinar el calabacín es a la plancha o a la brasa. Un poco de aceite de oliva, sal y pimienta son suficientes para realzar su sabor natural. Esta opción es perfecta para una guarnición sencilla pero sabrosa o como parte de una brocheta de verduras a la brasa.
Para prepararlo, lava bien los calabacines con agua fría y sécalos con papel de cocina. Córtalos en rodajas de grosor similar, lo ideal es que no sean excesivamente finas ni tampoco gruesas. Puedes hacerlo con un cuchillo o con una mandolina para asegurar un grosor uniforme. Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén o plancha a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, baja la temperatura un poco y coloca las rodajas de calabacín sin que se superpongan. Cocina de 1 a 2 minutos por cada lado hasta que estén doradas. Sácalas a un plato y échales un poco de sal por encima.

Es importante que la sartén esté bien caliente al cocinar los calabacines, porque si los cocinas a temperatura suave, en vez de dorarse empezarán a cocerse y soltar líquido de su interior. Nada más cocinar los calabacines, llévalos a la mesa, ya sea como entrante o aperitivo o como guarnición de alguna carne o pescado. Calientes están buenísimos, pero también templados o incluso fríos, es una verdura muy agradecida.
Guisados y Salteados: Rapidez y Sabor
Los calabacines guisados se preparan en pocos minutos y con una receta facilísima. Lavamos y cortamos los calabacines en dados, conservando la piel si está firme y limpia, y los ponemos en una cacerola junto a la cebolla, ajos y tomate pelados y picados. Removemos todo y dejamos hacer tapado, con su propio vapor de la cocción, hasta que los calabacines estén casi tiernos, removiendo de cuando en cuando con cuidado para no deshacer la verdura y que quede enterita. Entonces destapamos la cazuela, damos un par de golpes de molinillo de pimienta y ponemos a fuego fuerte para que se evapore el líquido que haya en la cazuela y se concentre el sabor, con cuidado de que no se pegue.
Otra opción es un salteado de calabacín. Corta los calabacines en medias lunas de unos 4-5 mm de grosor. Pela los dientes de ajo y lamina. Corta en juliana fina las cebolletas. Calienta un poco de aceite de oliva en la sartén y dora los ajos. Incorpora los calabacines, salpimienta y saltea a fuego medio-alto durante no más de 10 minutos, dejándolos al punto que nos guste. Esta receta de salteado de calabacín puede servirnos de guarnición de carnes y pescados, pero también es un excelente primer plato, incluso servido frío como ensalada.

Un plato tradicional español es el pisto de calabacín, hecho con tomate, pimiento, cebolla y calabacín, aunque puede hacerse con cualquier verdura de la huerta.
Cremas y Purés: Suavidad y Confort
El calabacín es una excelente elección para preparar cremas y purés. Su textura suave se deshace con facilidad al cocinarlo, convirtiéndose en la base perfecta para una crema suave y aterciopelada.
La clásica crema de calabacín siempre triunfa. Se trata de cocer calabacines y patata y triturarlos añadiendo si se quiere un poquito de nata para buscar la textura ideal. Un toque de pimienta y un poco de queso parmesano rallado por encima... ¡y a disfrutar!
Crema de Calabacitas Bien Rica y Que No Engorda
Si os apetece darles un toque original, probad esta crema de calabacín y manzana ácida, en la que los contrastes de sabores y texturas están garantizados. Otra opción es una vichyssoise de calabacín en lugar de con puerros. Si preferís una crema fría, el calabacín es perfecto por su color, sabor y textura, una vez triturado. En esta receta va mezclado con aguacate y se hace sin cocción.
Rellenos: Creatividad y Sabor Intenso
En rellenos también hay muchas posibilidades. Desde usar los calabacines pequeños redondos y rellenarlos de atún con esta estupenda receta de Phil, que también podemos usar como recipientes, y servir dentro de ellos una crema de calabacín fantástica con puerro y queso que aprendimos con esta receta de Carmen.

Aquí te presentamos una receta detallada para calabacines rellenos:
Calabacines Rellenos al Modo de A Coruña
Ingredientes para 3-4 personas:
- 3 calabacines medianos
- 1/2 cebolla
- 50 g de jamón cocido picadito
- 40 g de jamón serrano picadito
- 40 g de parmesano rallado (o Galmesano)
- 120 g de queso cremoso rallado (tipo Arzúa Ulloa)
- 1 tomate picadito
- 2 cucharadas de tomate frito
- Pizca de orégano
- Pizca de nuez moscada
- Una pizca de pimentón picado o de chile rojo (opcional)
- Sal y pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra
Para la terminación:
- 120 g de queso cremoso rallado (tipo tetilla)
- Perejil picadito
Acompañamiento:
- Ensalada de canónigos y tomates cherrys.
Instrucciones:
- Lavar y partir los calabacines a lo largo; quitarles la pulpa, picarla y reservar.
- Cocinar los calabacines en agua con una pizca de sal, hasta que estén al dente (unos 5 minutos desde que comiencen a hervir) escurrirlos y reservarlos.
- Poner una sartén o cazuela al fuego con un chorro de aceite de oliva virgen extra y sofreír la cebolla bien picadita.
- Cuando la cebolla esté transparente, agregar la pulpa de los calabacines picada, espolvorear sal (con precaución porque añadiremos jamón serrano), pimienta, nuez moscada y orégano.
- Agregar el tomate y chile rojo a gusto. Dejar cocinar con la olla tapada unos 8 minutos.
- Añadir el tomate frito, el jamón cocido, el jamón serrano y dejar cocinar 2 o 3 minutos más con la olla destapada para que evapore líquido.
- Apagamos el fuego, pasamos el relleno para un cuenco, si vemos que tiene mucho líquido podemos retirarlo con una cuchara.
- Una vez que temple un poco, agregamos el queso rallado de tetilla y revolvemos.
- Ponemos los calabacines vaciados en una fuente de hornear y rellenamos, cubrimos con el queso que tenemos para la terminación y horneamos en horno precalentado a 190º con calor abajo y grill durante unos 12 minutos o hasta que veamos la superficie ligeramente tostada.
- Presentamos los calabacines espolvoreados de perejil picadito en una fuente acompañado de bol de ensalada de canónigos y tomates cherrys aliñados.
Consejos adicionales:
- ¿Se pelan los calabacines? Por dureza la piel se puede comer perfectamente porque es tierna. Puedes pelarlos parcialmente por estética o totalmente si prefieres evitar el ligero amargor de la piel, es un gusto personal.
- ¿Se puede poner menos cantidad de queso? Sí, por supuesto. Si eres de los que no escatiman con el queso puedes incluso prescindir de todo el queso, pero entonces deberías cubrir con una bechamel para darle jugosidad a esta receta.
Tortillas y Quiches: Platos Rápidos y Versátiles
Si usáis calabacines en lugar de patatas, podéis hacer una deliciosa versión de la tortilla española, con o sin cebolla. Por ejemplo, hace tiempo preparamos esta tortilla de calabacín y queso brie. Otra opción ideal para una cena rápida es una tortilla con calabacín y puerro. Añade rodajas de calabacín y puerro salteados a tu mezcla de huevos batidos con sal y orégano para un resultado jugoso y aromático.

Para una cena rápida y sabrosa, prueba esta quiche con tortitas de trigo rellenas de calabacín y queso de cabra. Usa tortitas de trigo como base y mezcla huevos batidos con calabacín y queso de cabra.
Pasta y Arroces: Combinaciones Deliciosas
Los espaguetis de calabacín al pesto, rematados con un huevo poché, son una excelente opción. Los espaguetis de calabacín salteados con gambas son perfectos para una cena rápida y saludable. Utiliza un espirilizador para cortar el calabacín en forma de espaguetis y saltéalos con gambas, ajo y guindilla.
Prepara un salteado de pasta con calabacín, tomatitos, langostinos y guindilla para una comida llena de color y sabor. Cocina la pasta con calabacín, pimientos, tomatitos y langostinos, y agrégale un toque picante con guindilla. El risotto cremoso de gambas y calabacín es perfecto para el verano. Esta receta italiana es cremosa y deliciosa, ideal para servir en cualquier ocasión. El arroz con calabacín es una receta sencilla y deliciosa de la cocina mediterránea.
Postres: Una Sorpresa Dulce
Para terminar, una prueba de la versatilidad de los calabacines, es su aptitud para ser parte de recetas dulces y postres. Como prueba de ello, un delicioso brownie de calabacines con el que terminamos el recopilatorio. Si quieres aprovechar la temporada de calabacines, prueba a hacer mermelada de calabacín casera. Es ideal para acompañar carnes o para untar en tostadas con queso.

Otras Recetas con Calabacín
El calabacín es un ingrediente muy versátil para crear diferentes recetas y platos originales que gustarán a pequeños y grandes en casa. En pizzas, en revueltos, tortillas, como guarnición… Las recetas con calabacín son para todos los gustos y muy fáciles de preparar.
- Rösti de calabacín: Uno de los platos más típicos de la cocina suiza. Lavar y secar bien los calabacines, rallarlos, mezclarlos con sal y dejar reposar para que suelten agua. Escurrir muy bien. Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén, echar el calabacín y darle forma de tortilla compacta. Cocinar a fuego medio-bajo hasta que se dore por ambos lados.
- Tarta de calabacines con queso feta y yogur: Una preciosa tarta con un apetecible gratinado y el toque de las aromáticas.
- Sartenada de calabacín con queso y jamón: Discos de calabacín a la plancha, cubiertos con queso de fundir y jamón en taquitos muy finos.
- Calabacines rellenos de pollo y piquillos: O si lo preferís, calabacines rellenos de bulgur con calamares.
- Calabacines alargados al estilo de Cerdeña: Con un delicioso gratinado y con piñones.
- Calabacín rebozado con salsa de yogur y pepino: Corta el calabacín en rodajas, rebózalas en harina, huevo y pan rallado, y fríelas hasta dorar. Acompáñalas con una salsa refrescante de yogur, pepino, menta y limón.
- Gazpacho de calabacín: Elaborado con calabacín y albahaca como ingredientes principales, también tiene pepino, pimiento verde, cebolla, ajo.
- Tarta salada de calabacín: Con tomate, cebolleta y unas hojitas de albahaca picada, queso y mayonesa.
- Chips de calabacín: Cortar en láminas finísimas las verduras para freírlas y queden con esa textura tan crujiente.
- Tortitas de calabacín al horno: Para hacer la masa, pica el calabacín, ralla también 100 g de queso, añade huevo, un poco de harina y polvo para hornear. Después reparte la masa en una bandeja para horno y hornea.
- Emparedados de calabacín: Combinan el crujiente del rebozado, la suavidad del calabacín y el lacón con el fundente del queso.
- Verduras a la provenzal: Una mezcla de verduras salteadas al gusto, como berenjena, calabacín, pimientos y champiñones.
- Rollitos de calabacín gratinados rellenos de pollo y verduras: Lamina el calabacín y úsalo para envolver un relleno de tiras de pollo, espinacas y salsa de tomate. Luego, gratina el conjunto con queso rallado en el horno.
- Ensalada de tallarines de calabacín: Con tomatitos cherry y queso fresco, con una salsa de albahaca, menta, nueces, vinagre y aceite.
- Pastel de puré de patata y calabacín gratinado con queso: Una receta ideal para acompañar carnes o pescados.
- Brochetas con calabacín y queso feta: Corta el calabacín en láminas, enrollarlo y combinarlo con el queso feta y los tomatitos.
- Calabacines rellenos con atún, verduritas, gulas y quesos: Escalda los calabacines, vacíalos y rellénalos.
- Calabacines bola rellenos de champiñones y cuscús: Para una presentación individual.
- Lasaña vegetal con berenjena, calabacín, espinacas y champiñones: Corta las hortalizas en daditos pequeños y mézclalas con bechamel y salsa de tomate.
- Rollitos de calabacín rellenos de puerro y queso crema: Corta el calabacín en láminas, hazlo en el microondas. Después se prepara el relleno salteando un poco de cebolla, puerro, calabacín, jamón serrano, un poco de maicena y de leche y, finalmente, añade el queso crema.
- Milhojas de calabacín y marisco con chutney de ratatouille: Con una presentación llamativa y muy vistosa.
- Guiso de hortalizas con fideos de arroz fritos: Cocina las verduras en daditos con cebolla y comino, añade leche de coco y caldo, y mezcla con fideos de arroz fritos.
- Timbal de calabacín, tomate y judías blancas: Coloca los vegetales de colores en un aro de cocina.
- Bonito con pimientos, cebolla y calabacín: Una receta rápida y fácil.
- Hojaldre relleno de calabacín, puerro, cebolla y queso: Supercrujiente y fácil de preparar.
- Alubias con calabacín y zanahoria: Remojar las alubias antes de cocerlas a fuego lento con las verduras.
- Tarta de calabacín, cebolla y queso de cabra: Una opción económica y jugosa con masa filo.
- Raviolis rellenos con calabacín y queso de cabra: Un buen punto de partida para hacer tus propios raviolis.
- Pastel frío de calabacín: Una solución ideal para las cenas de verano. Con calabacines, tomatitos cherry y una mezcla de huevos y nata.
- Brochetas de verduras y beicon: Con calabaza, coles de Bruselas, champiñones, pimiento rojo, cebolla, calabacín y unas lonchas de beicon enrolladas.
- Flanes de calabacín al parmesano: Un aperitivo vistoso y sabroso.
- Calabacín rebozado al horno: Una guarnición sana que solo va horneada y no frita.
- Pastel de calabacín: Una receta top que debes probar.
- Calabacines rellenos de pollo y butifarra: Otra opción de relleno maravillosa.
- Arroz salvaje con calabacín: Delicioso y sano.
- Calabacines rellenos de carne: Con una suave bechamel y gratinados al horno con queso.