El hígado de pollo es un alimento excepcionalmente nutritivo, ideal para la alimentación complementaria de los bebés. Su riqueza en nutrientes esenciales lo convierte en un superalimento para el desarrollo infantil.
¿Por qué el hígado de pollo es tan beneficioso para los bebés?
El hígado de pollo contiene todos los aminoácidos que tu bebé necesita para desarrollarse. Es una fuente increíble de hierro (8,5mg por cada 100g), vitamina A, vitamina B12 y otras vitaminas del grupo B. Lo que hace que el hígado sea tan nutritivo es su alto contenido de estos nutrientes esenciales, muchos de los cuales son escasos en las dietas de los peques.

Sin embargo, es importante recordar que el hígado de pollo tiene mucha vitamina A, un nutriente esencial pero que no debemos dar en exceso al bebé.
Preparación del hígado de pollo para bebés
Antes de comenzar a cocinar, es fundamental asegurarse de que los higaditos estén bien limpios. Comprueba que los higaditos vienen bien limpios, sin restos de grasa o la bolsa de hiel.
Opción 1: Paté de hígado de pollo casero
Una forma deliciosa y fácil de introducir el hígado de pollo a tu bebé es a través de un paté casero. Aquí te presentamos una preparación sencilla:
- Pica finamente 3 dientes de ajo, la mitad de un pimentón rojo y la mitad de un pimentón verde.
- En un tazón grande, mezcla vino seco blanco y vinagre de manzana.
- Añade las dos cucharadas de aceite de oliva y continúa batiendo hasta que esté todo mezclado.
- Añade los higados y la hoja de laurel a la sartén.
- Tapa el recipiente con una tapa o plato y deja reposar dentro de la nevera, para que el hígado se adobe y absorba el sabor de los ingredientes. Mínimo debes dejar adobar el hígado por una hora.
- Retira la hoja de laurel, saca los hígados y la cebolla y deja que se enfríen unos minutos.
- Una vez frío, puedes triturar el hígado hasta obtener la consistencia deseada para tu bebé.

Cómo servir el paté de hígado de pollo:
Extiende un poco de paté de hígado de pollo sobre el pan tostado (1 cucharada máximo, no más de 1 ó 2 veces por semana). Este paté tiene un sabor fuerte, si tu hijo no lo quiere puedes probar a suavizarlo poniendo encima una capa de compota de manzana, mermelada de mora u otras frutas dulces (mango, pera, frambuesa, etc).
Opción 2: Hígado de pollo salteado con verduras (para bebés mayores o como plato familiar)
Si tu bebé ya está acostumbrado a texturas más sólidas, puedes optar por un salteado de hígado de pollo con verduras. Esta receta es también ideal para el resto de la familia.
Ingredientes:
- Hígado de pollo
- Verduras de tu elección (pimientos, cebolla, etc.)
- Ajo
- Aceite de oliva
- Vino blanco seco (opcional)
- Vinagre de manzana (opcional)
- Hoja de laurel
Preparación:
- Asegúrate de que los higaditos estén bien limpios.
- Pica finamente las verduras y el ajo.
- En un tazón, puedes mezclar vino blanco seco y vinagre de manzana para marinar el hígado si lo deseas (siguiendo los pasos de la receta del paté).
- Calienta aceite de oliva en una sartén.
- Sofríe las verduras picadas hasta que estén tiernas.
- Añade los higaditos a la sartén y cocina hasta que estén dorados por fuera y cocidos por dentro.
- Sirve el hígado de pollo salteado con verduras caliente y disfruta de esta deliciosa receta.
Paté casero: receta súper económica y fácil para llevar a la casa de tu cuñada
Al incorporar el hígado de pollo en la dieta de tu bebé, le estás proporcionando una base sólida de nutrientes esenciales para su crecimiento y desarrollo saludable.