La carne molida con papas es un plato reconfortante y lleno de sabor que se ha ganado un lugar especial en la cocina de muchos hogares. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes gustos y ocasiones, convirtiéndose en una opción ideal para resolver comidas rápidas, nutritivas y deliciosas.
Esta receta fácil y práctica es perfecta para los niños, pues servida con arroz, pasta o frijoles, se convierte en una comida completa, deliciosa y nutritiva. La combinación de carne picada y papas es un valor seguro para triunfar en la mesa, tanto con niños como con adultos.
Un Plato con Raíces y Adaptaciones
En Venezuela, la carne molida con papas es un plato súper versátil que se combina con muchas otras guarniciones y recetas. Suele servirse la carne molida con arroz blanco, espaguetis, frijoles refritos, entre otros acompañantes. Además, este guiso con carne molida es perfecto para preparar burritos o fajitas con tortillas de harina. Asimismo, puedes utilizar la receta de guisado de carne molida como relleno para unos deliciosos pimientos rellenos. Si quieres variar la presentación, puedes utilizar las papas como el ingrediente principal y elaborar papas rellenas de carne molida.
Esta elaboración en concreto procede de la gastronomía anglosajona, donde recibe el nombre de “Cottage Pie” (pastel rústico). Cuando la carne que se utiliza para su elaboración es la ternera, entonces este pastel de carne recibe el nombre de cottage pie, pero cuando se usa carne de cordero se le llama shepherd’s pie o pastel del pastor. Una receta muy popular desde el siglo XVIII en Inglaterra. Con la emigración a Estados Unidos esta y otras muchas recetas viajaron hasta el otro lado del Atlántico, donde se han hecho también muy populares. En muchos países de Latinoamérica es una receta presente en la mayoría de hogares, donde se le conoce por “pastel de papa”.

Preparación Sencilla y Sabrosa
Esta receta de carne molida con papas es muy fácil de hacer, ya verás que el resultado final será un guiso con mucho sabor, perfecto para resolver cualquier comida rápidamente. En esta ocasión, hemos utilizado salsa inglesa, pero también es muy común verla sazonada en salsa de tomate.
Antes de comenzar a preparar la carne molida venezolana, debemos preparar los ingredientes. En una sartén, integra el aceite, la cebolla, el ajo y la carne de res, comienza a freír a fuego medio. Durante la cocción, ve incorporando el jugo del medio limón y la cucharada de salsa inglesa. Para continuar con la preparación de la carne molida con patatas, sazona el guiso introduciendo el cubo de caldo en la sartén. Truco: las papas con carne molida son una combinación magnífica. Deja cocinar hasta que hierva y continúa por 5 minutos. Baja el fuego y deja cocer el guiso de carne molida con papas por 10 minutos más o hasta que los cubitos de patata estén cocidos al gusto.
Como ves, son muchas las recetas con carne molida que podemos elaborar a partir de una preparación tan rápida y sencilla. Deliciosa receta, muy parecida a la de El Salvador, me encantó el secreto del jugo de limón y la salsa inglesa le da un gusto sabroso.
Pastel de Patata y Carne: Receta Fácil y Deliciosa
Pastel de Carne Picada y Patata: Una Delicia Gratinada
El pastel de carne picada y patata es una de las recetas con carne con las que hemos crecido muchas personas de mi generación. Un clásico de los menús en casa, ya que las madres se saben todos los trucos para que sus hijos coman la comida preparada sin rechistar. Ya veréis como se convierte en una receta fija en casa.
Comenzamos por cocer las patatas con piel (para que no absorban más agua), hasta que las pinchemos y comprobemos que están en su punto. Las retiramos del agua y reservamos. Troceamos las patatas en dados, salpimentamos al gusto y las machacamos con la ayuda de un tenedor. Queremos obtener un puré de patatas homogéneo, sin grumos. Podéis usar también algún utensilio para machacar la patata. Si queréis un puré más suave se puede añadir un par de cucharadas de mantequilla, mezclándolas muy bien con el puré, así os quedará más cremoso.
Pelamos los ajos y los picamos finamente. Lavamos las zanahorias y las cortamos en rodajas finas. Pelamos las cebollas y las picamos en juliana pequeña. En una sartén grande vertemos aceite de oliva y a fuego medio vamos sofriendo el ajo picado. Salpimentamos la carne picada y la añadimos a la sartén. Con la ayuda de una cuchara de madera mezclamos con las verduras y vamos desmenuzando algún trozo de mayor tamaño. Cuando vaya tomando color la carne añadimos un cuarto de vaso de vino (blanco o tinto, al gusto). Es ahora el turno del tomate frito, lo vertemos y removemos bien. Os recomiendo usar uno que sea casero, o en su defecto de buena calidad.

Elegimos una fuente de horno que tenga algo de altura (5-6 cm. por lo menos). Echamos un poco de salsa de tomate casera de la sartén y la extendemos por la base de la fuente. De esta manera evitaremos que se nos pegue la primera capa de puré. Añadimos la mitad del puré de patata y extendemos uniformemente por toda la superficie de la fuente. Echamos ahora el relleno de carne picada y repartimos por la superficie. Rallamos lo más fino posible nuestro queso preferido. Espolvoreamos la superficie de patata con el queso rallado. Colocamos la fuente en la bandeja central del horno y cocinamos 10 minutos a 200º C, con la función calor “arriba y abajo”. Pasado el tiempo, activamos la función grill para que se gratine finalmente el queso durante 5 minutos más. El tiempo total en el horno será de 15 minutos. Al retirarlo del horno tenemos que dejar reposar unos minutos, para que asiente el pastel de carne y sea más sencillo servir las raciones.
Una receta sencilla, muy sabrosa y consistente. Los ingredientes principales son la patata y la carne, por lo que escoged un producto de buena calidad. Luego os veréis recompensados en el resultado final. Mi consejo para la carne es la ternera gallega procedente de la falda.
Ingredientes y Variaciones
Ingredientes para 4 personas
- 500 g. de carne picada de ternera
- 800 g. de patatas para cocer
- 2 zanahorias medianas
- 2 cebollas medianas
- 2 dientes de ajo
- ¼ vaso de vino (blanco o tinto)
- 100 g. de tomate frito (casero)
- 70 g. de queso italiano Grana Padano (o vuestro queso preferido para gratinar)
- 70 ml. de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Ingredientes adicionales para pastel de carne
- 500 g de carne picada (200 g de magra de cerdo y 300 de babilla de ternera)
- 4 patatas grandes
- 2 cebollas
- 2 zanahorias
- 100 ml de vino tinto
- 250 ml de caldo de carne
- 100 g de salsa de tomate o tomate frito
- 50 g de queso para gratinar (tipo parmesano o similar)
- 20 g de mantequilla
- 100 ml de leche (opcional, según como prefieras la textura del puré)
- Aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida
Puedes elaborar el sofrito con las verduras que prefieras, echarle más o menos tomate, añadirle nata en vez de leche al puré para que sea aún más cremoso o incluso utilizar otros quesos más potentes para rematar el plato, como el queso rulo de cabra o incluso roquefort o brie, por lo que es una receta que puedes preparar 100% a tu gusto.
Consejos para un Resultado Perfecto
Es importante que las patatas sean todas de un tamaño similar para que se cocinen a la vez. Así se cocerán por completo antes y estarán deliciosas.
Es preferible que la carne picada la pidas en la carnicería y elijas tú qué carne quieres, de hecho nunca deberías comprarla ya picada en bandejas. La mejor carne picada es la que tú eliges en la carnicería y te la pican en el momento.
Mi consejo para la carne es la ternera gallega procedente de la falda. La patata nos aporta mucha energía, ya que está compuesta principalmente por hidratos de carbono complejos, siendo fundamental para el mantenimiento de los niveles de azúcar en sangre. Son ricas en vitamina C, aumentando las defensas y potenciando la inmunidad de nuestro organismo. Por otro lado, el pollo es rico en proteínas de alto valor biológico.
La forma más práctica, sabrosa y rápida de hacerlo es al vapor, y aunque puedes cocerlas por el clásico método de sumergirlas en agua hirviendo durante unos 20 minutos, yo te recomiendo éste. Lava muy bien las patatas, córtalas por la mitad y colócalas en un estuche o recipienta para cocinar al vapor en el microondas. Vierte en el fondo apenas 50 ml de agua e introdúcelo en el microondas a máxima potencia (suelen ser 800W) durante 8 minutos. Si las pinchas con un tenedor y notas que están cocidas, ya puedes sacarlas, pero si les falta todavía un poco, dales un minuto más y vuelve a hacer la prueba. Deja el estuche abierto para que se vayan enfriando.
Pela las patatas en caliente, para ello te recomiendo utilizar cuchillo y tenedor. Pásalas por un pasapurés para que la textura quede perfecta, aunque también puedes aplastarlas con un tenedor. Para conseguir la mejor textura lo ideal es utilizar un pasapurés. Échales la mantequilla en taquitos y mézclalo todo bien. Opcionalmente échale leche hasta que la textura esté a tu gusto, a mi me gusta echarle para que esté más cremoso. Ponle sal y pimienta negra molida al gusto y pruébalo para comprobar que está listo.
Cuando termines de preparar este pastel de carne picada y patata con queso, muy parecido al pastel de papas, seguro que poco a poco van a ir llegando a la cocina el resto de tu familia. Se van a precipitar a poner la mesa sin rechistar y a ayudarte a hacer todo lo necesario para disfrutar del plato lo más rápido posible. ¡Ya verás cómo es verdad! El olor con el que se te va a llenar la casa, con el pastel recién salido del horno, invita a disfrutarlo rodeado de los tuyos. Por no decir que se trata de un plato sabroso y muy reconfortante que hará las delicias de todo el mundo. ¡Además, lleva una buena ración de queso!
Tal y como ves en la foto, lleva dos capas bien diferenciadas. Pues de esa misma manera vamos a proceder para elaborarlo. Por un lado haremos la capa del puré de patatas, un puré casero que enriquecemos con queso porque le va a dar un toque de lujo. Para la capa de carne picada la haremos con un sofrito y cociendo la carne con una mezcla de caldo y tomate. ¿Te falta más queso, verdad? No te preocupes, que le vamos a poner una buena dosis entre las capas y otra por encima para que se gratine.