El pollo a la naranja es un plato que se ha popularizado en todo el mundo, pero tiene sus raíces en la cocina china. La pechuga a la naranja es una variante que se centra en el uso de pechugas de pollo, que son más magras y tiernas. Hay muchas formas de preparar esta receta de pollo con naranja. Una de las más habituales es el pollo a la naranja al estilo chino, especialmente sabroso, que se elabora con pechuga de pollo sin hueso. Para hacer esta receta, vamos a cocinar el pollo con el zumo de naranja para que se integre todo el sabor de esta fruta en la salsa. Como base, un sofrito de cebolla y ajo aportará el cuerpo necesario para conseguir una salsa final en su punto perfecto. Lo mejor es elaborar esta receta cuando las naranjas están de temporada y están bien dulces. También es importante optar por un pollo de buena calidad, como el campero o de granja criado al aire libre, para que su carne sea exquisita.
Ideal para salir de la rutina, en esta ocasión os animamos a probar la pechuga de pollo con una salsa de naranja muy fácil de hacer y que gustará hasta a los niños por sus matices dulces. La pechuga de pollo a la naranja es una receta rápida con mucho sabor gracias a la marinada. Se trata de un plato sencillo y de un resultado de lo más sabroso, tan práctico para nuestro día a día, como para sorprender en alguna ocasión algo más formal o especial.

Preparación de la Pechuga de Pollo a la Naranja
Para hacer esta sabrosa versión de la pechuga de pollo a la naranja, vamos a comenzar por el marinado. En un bol grande, combina el jugo de naranja, aceite de oliva, sal, pimienta, y si lo deseas, puedes añadir jengibre rallado o un poco de chile para dar un toque picante. Marinar el pollo: opcionalmente, puedes marinar el pollo para intensificar los sabores. Limpiar, cortar y marinar la carne. Lo primero, antes de nada, debemos tener bien limpias y secas las pechugas de pollo y las cortaremos en filetes gruesos, para que al realizar luego la cocción junto con la salsa nos queden jugosos. Ya cortadas, colocaremos las pechugas en una fuente honda y las vamos a marinar con el zumo de naranja (aprox. 200 ml). Las taparemos y las llevaremos al frigorífico para que reposen, así cogerán sabor y además quedarán más tiernas. Cuanto más tiempo podamos dejarlas, mejor, mínimo una hora, pero sería perfecto si pudiéramos tenerlas toda la noche en su marinada.
Cuando estés listo para cocinar, calienta un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade el ajo y la cebolla picados y saltéalos hasta que estén dorados y fragantes. En la misma cazuela pondremos a pochar media cebolla y un par de dientes de ajo, todo muy picadito y con su correspondiente punto de sal. Cocinaremos a fuego suave hasta que la cebolla esté tierna.

Sellar y Cocinar el Pollo
Pasado el tiempo de marinado, las secaremos muy bien y las salpimentaremos por todas sus caras. A continuación las enharinaremos, retirando al final el exceso de rebozado. Nos vamos ya al fuego, ponemos a calentar una cazuela con el fondo cubierto de aceite y, cuando esté bien caliente pasamos a sellar el pollo. Lo cocinaremos a fuego alto y dejaremos que los filetes se doren por fuera, sin que se quemen ni cocinen por dentro. En la misma sartén, sofreímos 100 g de cebolla picada durante 5 minutos a fuego bajo. Agregamos 100 ml de zumo de naranja, 100 ml de caldo de pollo y la pechuga de pollo reservada.
Incorporaremos de nuevo a la cazuela los filetes de pollo. Los regaremos con un vaso de vino blanco y subiremos la temperatura del fuego al máximo durante un par de minutos, para que se evapore el alcohol. Aprovecharemos también este tiempo para desglasar el fondo de la cazuela. Bajaremos de nuevo la temperatura del fuego y agregaremos el zumo de naranja en el que habíamos marinado el pollo, así como el zumo de medio limón pequeño y una cucharada de salsa de soja. Con la cazuela semitapada y, a fuego suave, dejaremos que cueza todo junto durante unos 10 minutos aproximadamente. Más o menos a mitad de cocción, damos la vuelta al pollo y comprobamos si hay suficiente líquido en la salsa, yo, por ejemplo, he tenido que añadir 50 ml más de zumo de naranja.

La Salsa de Naranja Perfecta
Ya solo nos queda retirar el pollo de la cazuela y probar el punto de consistencia y sabor de la salsa, para salpimentar o corregir la acidez. Si fuera necesario podríamos añadir una pizca de azúcar o miel para endulzarla. También podríamos servirla tal cual queda después de la cocción del pollo o, si queremos una salsa fina, pasarla por la batidora. Servir las pechugas de pollo salseadas con la salsa de naranja en caliente. Para la salsa, mezclamos en un bowl el zumo de las naranjas, el vinagre, la salsa de soja, el azúcar, la maicena, los dientes de ajo y sazonamos con sal y pimienta. Calentar en una sartén hasta que espese. Sacar el pollo cuando esté listo y servir con la salsa.
Podéis ajustar la salsa para que quede más o menos espesa, al final de la cocción, añadiendo caldo si la queréis más líquida o un poco de maicena disuelta en un poco de agua fría si queréis una salsa más espesa. Para finalizar, prueba la salsa y ajusta el sazón según sea necesario, añadiendo sal y pimienta al gusto. Si la salsa está demasiado líquida, puedes espesarla con una mezcla de almidón de maíz y agua fría.
Pollo a la NARANJA estilo CHINO 🍗 ¡FACIL Y RAPIDO!
Ingredientes Clave
- 4 ud/uds pechugas de pollo (unos 700 g)
- 4 ud/uds naranjas
- 1 cda vinagre
- 2 cda salsa de soja
- 1 cda azúcar
- 2 cda maicena
- 2 porción dientes de ajo
- 1 cda aceite vegetal
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva
- Media cebolla
- 1 vaso de vino blanco
- Zumo de medio limón
- Ralladura de naranja (opcional)
- Caldo de pollo (opcional, para espesar la salsa)
- Mantequilla fría (opcional, para dar brillo a la salsa)
- Perejil picado (opcional, para decorar)

Pollo a la naranja: un bocado jugoso, tierno y lleno de sabor. Hoy cocinamos pollo a la naranja, una receta fácil, sana y por supuesto bien rica!! Y es que carne y cítricos se complementan siempre a la perfección para conseguir un bocado jugoso, tierno y lleno de sabor. Ya ves que la salsa que acompaña a este pollo, aunque muy sencilla y rápida de preparar, es de las de rebañar, así que no olvides apuntar el pan junto a la lista de ingredientes de la receta.