¡Hola a todos los amantes de la buena cocina! La coliflor es un gran alimento, nutritivo y versátil, que se puede cocinar de muchísimas maneras. Basta de comer la coliflor hervida y con olor feo que impregna toda la casa. Esta es una forma sorprendente, distinta y ligera de comer coliflor.
La coliflor pertenece a la familia de las crucíferas, de la que también forman parte el brócoli, los repollitos de bruselas, el repollo y la col rizada o “kale”. Este plato es ideal para que coman los más peques, porque su textura crujiente por fuera y tierna por dentro lo convierte en un plato irresistible, aún hasta para los más reacios a ciertas verduras.

Coliflor Crujiente al Horno: Una Opción Saludable
Esta receta de coliflor crujiente os va a gustar, sobre todo si no tenéis a la coliflor precisamente en un altar, como le pasaba a muchos. Para una opción más saludable, se pueden hornear las flores de coliflor en lugar de freírlas. Es una forma de introducir la verdura, sobre todo para los más pequeños.
Ingredientes para Coliflor Crujiente al Horno:
- 1 coliflor mediana
- Sal
- Ajo deshidratado
- Aceite de oliva
- Pimentón picante
Preparación de la Coliflor Crujiente al Horno:
- Precalienta el horno a 230ºC. Necesitas tiempo para alcanzar esta temperatura.
- Limpia la coliflor y elimina las hojas exteriores. Córtala por la mitad y, con cuidado, ve separando los ramilletes quitándoles los troncos, dejando solamente la copa del arbolito, por así decir.
- Parte los ramitos en trozos relativamente pequeños y parejos, de forma que cuando se consuman en el horno (pierden mucha agua y se reducen de tamaño casi a la mitad) queden del tamaño de una palomita de maíz, más o menos.
- Unta con aceite de oliva una fuente de horno donde quepa la coliflor prácticamente en una capa y pon todos los trocitos en la fuente.
- Sazona con sal, ajo deshidratado y más aceite de oliva, pero sin pasarte. Remueve para que los trozos de coliflor se impregnen del aceite y los condimentos.
- Mete la bandeja en el horno y cocina 25-30 minutos a 230º (con aire)/250º (sin aire), hasta que la coliflor esté bien tostada y crujiente por fuera.
- Es importante sacar la bandeja cada 5 minutos y sacudirla para que los trocitos de coliflor cambien de posición y se vayan haciendo por igual.
- Cuando estén listas las palomitas de coliflor, sazona con el pimentón picante a tu gusto y vuelve a meter la fuente en el horno para darle un último golpe de calor, 2-3 minutos.
- Sirve de inmediato.
Las palomitas de coliflor hay que consumirlas enseguida porque, aunque quedan crujientes, según se enfrían se van ablandando un poco.
Coliflor crujiente al HORNO
Coliflor Rebozada Tradicional: Un Clásico de Abuelas
La coliflor rebozada es una preparación sencilla y tradicional, de esas que cocinan las abuelas, que consiste en sumergir las flores de coliflor en una masa de harina y huevo para luego freír hasta obtener una textura crujiente y un sabor irresistible. El rebozado le aporta una capa dorada que contrasta perfectamente con la suavidad y ligereza de la coliflor.
La coliflor rebozada crujiente queda tierna por dentro y muy crujiente por fuera, gracias a un rebozado especial. Es muy sencilla de preparar y, si sigues todos los consejos que te damos para rebozarla y freírla, apenas te pringarás en la cocina y conseguirás un resultado genial.
Ingredientes para Coliflor Rebozada Crujiente (para 4 personas):
- Coliflor, la cantidad que prefieras. (Se han utilizado 2 coliflores de tamaño mediano en el ejemplo)
- 2-3 huevos (para el rebozado)
- Harina de trigo
- Pan rallado (panko para un acabado extra crujiente, o el que más te guste)
- Aceite para freír (aceite de semillas o de girasol, o aceite de oliva si lo prefieres)
- Sal
Preparación de la Coliflor Rebozada:
- Lava la coliflor y escúrrela. Córtala en pequeños ramilletes. Si son muy grandes, también puedes partirlos por la mitad.
- Cocinar la coliflor ligeramente: Antes de rebozarla, es recomendable cocinar ligeramente la coliflor para ablandarla. Puedes hacerlo de varias maneras:
- En microondas: Pon la coliflor en un estuche o recipiente apto para microondas y tapado con film. Cocínala unos 8 minutos a máxima potencia, aunque el tiempo depende de la cantidad. A partir de 5 minutos, ve comprobando cómo está: si la pinchas con un tenedor y ya está tierna pero no excesivamente cocida, la tendrás lista. Si no es así, dale 2 minutos más y vuelve a comprobar. Échale un poco de sal.
- Al vapor en una olla: Pon agua en una olla, con 3 o 4 cm de grosor es suficiente, junto con un poco de sal y a fuego alto. Cuando el agua empiece a hervir, coloca encima de la olla una vaporera o un colador amplio que quepa en la olla, procurando que el agua no toque el colador o vaporera. Coloca la coliflor en la vaporera, tapa con la tapadera de la olla y cocínala entre 10 y 12 minutos, hasta que al pincharla con un tenedor esté tierna.
- En agua hirviendo: Cocerla en agua hirviendo con una cucharada de vinagre durante unos 5 minutos hasta que esté ligeramente tierna, pero que no se desarme.
- Una vez cocida, lo ideal es esperar unos 20-30 minutos a que se enfríe un poco y ya podemos rebozarla.
- Prepara el rebozado: Prepara un plato llano con harina, otro hondo o un bol con los huevos batidos, y por último uno llano con el pan rallado.
- Rebozar la coliflor:
- Pon varias porciones de coliflor sobre el plato con harina y, con ayuda de una cuchara o con tus propias manos, mézclalas para que queden totalmente impregnadas con una fina capa de harina. Sacúdelas un poco.
- Pásalas una a una al bol con el huevo batido. Ahí, con un tenedor, dale alguna vuelta para que quede totalmente cubierta.
- Sácala con ese tenedor escurriéndola un poco y ponla sobre el bol con pan rallado. Ahí, con otro tenedor, ve moviéndola para que se impregne por completo.
- Déjala en un plato o bandeja.
- Freír la coliflor: Ahora ya podemos freír la coliflor, tanto en sartén como en freidora:
- En un cazo, olla o sartén honda: Añade abundante aceite vegetal con un punto de humeo alto, como el aceite de girasol o el aceite de maíz. Pon el fuego fuerte y cuando el aceite esté bien caliente (sin que llegue a humear), fríe los trozos de coliflor unos minutos (suelen tardar 3 o 4 aproximadamente), moviéndolos de vez en cuando para que se doren por todos los lados. Si tienes un termómetro de cocina, puedes controlar que la temperatura sea de 180ºC.
- En una freidora: Añade aceite hasta la señal de la propia freidora y prográmala para que se caliente hasta los 180ºC. Cuando haya llegado a esa temperatura, coloca los trozos de coliflor en el cestillo (deberás hacer varias tandas, procura que en cada tanda no estén unos encima de otros sino todos planos en el cestillo) y fríelos hasta que estén dorados por fuera a tu gusto.
- Conforme estén fritos, los trozos de coliflor rebozada, ve sacándolos con una espumadera y poniéndolos sobre un plato con papel de cocina para que empape el exceso de aceite.
- Aprovechando que siguen calientes, échales un poco de sal por encima.

Consejos y Variaciones para la Coliflor Rebozada:
- Con el primer cocinado de la coliflor, debes conseguir que esté tierna pero no en exceso. El punto ideal es cuando puedes pincharla sin dificultad con un tenedor pero sigue teniendo un toque crujiente.
- La coliflor frita es una idea perfecta de preparar la coliflor y, para muchos, acompañarla de mayonesa casera o un poco de zumo de limón por encima es la perfección.
- Si quieres darle un toque aromático, puedes mezclar hierbas o especias con el pan rallado y así la coliflor cogerá esos sabores cuando la reboces. Tomillo, romero, orégano, pimentón, comino o curry son algunas opciones fantásticas.
- Utiliza esta misma técnica para rebozar otras verduras como por ejemplo brócoli, de la misma forma. También puedes rebozar otras verduras como cebolla en aros, palitos de calabacín o de zanahoria, pero en este caso no es necesario que las cocines previamente, directamente se rebozan y se fríen.
Cómo Servir y Degustar:
Sirve la coliflor rebozada recién frita, que es como más rica está, aún caliente y crujiente por fuera. Eso sí, al contrario de lo que sucede con otros rebozados, sigue bastante bien si la consumes templada o incluso fría.
Si te sobra, puedes guardarla en un recipiente cerrado en la nevera durante 3-4 días o incluso congelarla. Para revivirla, una vez descongelada, se puede hornear unos minutos en el horno. También puedes calentarla en el microondas pero no quedará crujiente.
La coliflor nos aporta muchas vitaminas y minerales, como es la vitamina C, vitamina K, también ácido fólico, vitamina B6, potasio y manganeso.