Cuando nos duele la barriga o contraemos un virus estomacal, es común haber escuchado en alguna ocasión que refrescos como la Coca-Cola o el Aquarius pueden aliviar. Las leyendas urbanas aseguran que consumir estas bebidas ante un cuadro de gastroenteritis puede aliviar síntomas como la diarrea, los vómitos y las náuseas. Sin embargo, la ciencia tiene otra cosa que decir.

¿Por qué la Coca-Cola es una mala elección?
Al contrario de lo que propugna este mito, la Coca-Cola, el Aquarius y sus bebidas derivadas tienen un efecto “contraproducente”, puesto que solo actúan como un “efecto placebo”. Esto se debe a que los refrescos de este tipo son altos en azúcar, por lo que aumentan la deshidratación. Además, la Coca-Cola contiene cafeína, conocida por ser diurética y contribuir a su vez a la deshidratación del organismo.
Todo ello tiene como resultado no solo un nulo alivio de los síntomas de la gastroenteritis, sino también un efecto dañino para el cuerpo al promover la diarrea. Esto ocurre porque el azúcar de los refrescos absorbe los líquidos del tracto digestivo. Otro aspecto a considerar es que la Coca-Cola no contiene la cantidad adecuada de electrolitos necesarios para una rehidratación efectiva.
Gastroenteritis | Causas, síntomas y tratamiento
La importancia de la rehidratación correcta
Cuando se vomita o se tiene diarrea se pierde líquido y sales minerales. La complicación principal que puede aparecer es la deshidratación. Tomar agua sola es insuficiente; las sales minerales (sodio, potasio) son necesarias, a una concentración adecuada, para que el intestino absorba el agua y no la expulse otra vez.
Las soluciones de rehidratación oral (SRO), que se venden en farmacias, son el tratamiento de elección. Tienen la composición adecuada en sales para reponer las pérdidas de manera fiable y segura.
Alternativas recomendadas y qué evitar
Para manejar la situación de manera efectiva, es vital conocer qué alimentos y bebidas ayudan y cuáles perjudican la recuperación:
- Recomendado: Agua, infusiones suaves como la manzanilla, caldos suaves (pollo sin grasa), arroz blanco, pan tostado, zanahoria cocida, patata hervida y plátano maduro.
- Desaconsejado: Bebidas azucaradas, refrescos con gas, zumos cítricos, lácteos enteros, fritos, salsas pesadas, embutidos y alimentos ricos en fibra insoluble (legumbres, verduras crudas).
| Tipo de bebida | Recomendación | Razón |
|---|---|---|
| Soluciones de rehidratación oral | Altamente recomendada | Equilibrio preciso de electrolitos y glucosa. |
| Limonada alcalina casera | Recomendada | Mezcla de agua, limón, bicarbonato y sal. |
| Coca-Cola / Refrescos | No recomendada | Exceso de azúcar, cafeína y falta de electrolitos. |
Recomendaciones finales de los expertos
La idea de que la Coca-Cola puede ser un tratamiento efectivo ha sido popular durante años, pero es importante desmitificar esta creencia y centrarse en soluciones basadas en evidencia. Aunque eliminar el gas de la bebida puede hacerla más tolerable, no la convierte en una solución adecuada para la diarrea.
Es fundamental escuchar al cuerpo y comer según el apetito, evitando forzar la ingesta. En situaciones donde la diarrea persiste o se acompaña de síntomas graves como fiebre alta, sangre en las heces o signos evidentes de deshidratación severa, es vital buscar atención médica inmediata.