La parcela de Fuenlabrada, que en su día albergó la fábrica de Coca-Cola, se prepara para una metamorfosis radical. Este terreno, que fue un símbolo vibrante de la lucha sindical en España, se convertirá en 'Madrid One', el mayor centro de procesamiento de datos del país, un proyecto ambicioso de Thor Equities Group.

Un pasado de resistencia obrera
La historia de la fábrica de Coca-Cola en Fuenlabrada está marcada por un intenso conflicto laboral que se inició en 2014. En aquel año, Coca-Cola Iberian Partners (CCIP) aprobó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaba a 821 de los 1.190 trabajadores previstos, lo que desató una larga y tenaz batalla sindical.
Las reivindicaciones de los empleados, conocidas como las "Espartanas" por el especial protagonismo de las mujeres en esta lucha, llegaron hasta el Tribunal Supremo. Un año después del despido masivo, la sentencia fue declarada ilegal, y el ERE se anuló. Esta resolución provocó la readmisión de cerca de un centenar de trabajadores a la multinacional. Sin embargo, su labor cambió, ya que Coca-Cola decidió transformar la fábrica en un centro logístico.
La brega sindicalista tuvo un impacto significativo en Marcos De Quinto, quien antes de su paso por Ciudadanos y en medio del litigio, accedió a la vicepresidencia ejecutiva mundial de la marca. En 2017, De Quinto sufrió un escrache el día de su boda en plena movilización de la plantilla.
Finalmente, en diciembre de 2018, Coca-Cola y los trabajadores de Fuenlabrada sellaron un acuerdo que significó una de las grandes victorias de los sindicalistas en los últimos años. Este acuerdo contemplaba el compromiso de la compañía de estudiar en un periodo de dos años la posibilidad de abrir un centro mixto, con actividad industrial y logística, en la zona central de Madrid (un radio de 70 kilómetros), "siempre y cuando encaje con la estrategia" de la compañía a nivel europeo.
El documento suscrito también incluyó el cierre de la planta de Fuenlabrada como centro logístico. Los trabajadores menores de 58 años serían destinados a este centro, mientras que los empleados mayores de 52 años pasarían a un estado de prejubilación de dos años (de enero de 2019 a enero de 2021). Aquellos que a enero de 2021 no tuvieran la edad de 52 años para acceder a la prejubilación, contarían con permiso retribuido y salarial durante dos años.
Otro aspecto crucial del acuerdo fue que ambas partes renunciaron a proseguir con las acciones judiciales que aún estaban en curso. En caso de no cumplirse la creación del nuevo centro industrial mixto, se incorporó un plan social "como garantía individual para toda la plantilla".
El Comité de Empresa celebró la "victoria que pone fin al conflicto de Fuenlabrada" como un "triunfo de toda la clase trabajadora y social".
15 meses de Coca-Cola en lucha
'Madrid One': Un gigante digital en ciernes
Casi una década después del comienzo del proceso judicial, el fondo estadounidense Thor Equities Group invertirá 600 millones de euros en la puesta en marcha de 'Madrid One'. Este centro de datos, inicialmente conocido como 'Thor Digital' y rebautizado como 'Form8tion' en 2023, se alzará sobre la antigua planta embotelladora de Coca-Cola, en el polígono industrial Niño del Remedio.
Según ha informado Expansión, 'Madrid One' contará con una extensión similar a la de 31 campos de fútbol (225.000 m²) donde se levantarán diez edificios. El proyecto, del que forman parte la compañía española especializada en desarrollo inmobiliario Arnaiz y la ingeniera Quark Unlimited, arrancará su construcción en septiembre y tendrá a finales de 2023 sus primeras edificaciones.
Las previsiones apuntan a que el centro de procesamiento de datos podría generar unas rentas anuales superiores a los 30 millones de euros. La vieja fábrica de Coca-Cola agota sus últimos meses en pie antes de ser demolida para dar paso a 'Madrid One'.

Impacto y controversias
La llegada de 'Madrid One' a Fuenlabrada, al igual que otros centros de datos, no está exenta de controversia. Los inversores suelen elegir zonas donde no haya resistencia ciudadana, pero en este caso, existe un precedente de lucha obrera en la misma población. La construcción del centro de datos al lado de edificios de viviendas es una preocupación adicional.
A pesar de las promesas de 2500 puestos de empleo en los medios locales en 2026, existe escepticismo sobre la veracidad de estas cifras, ya que la automatización de los centros de datos suele limitar la creación de empleo directo.
La infraestructura existente de la antigua planta embotelladora de Coca-Cola, que incluye una canalización de agua previa, será un punto clave en la operación del centro de datos, una industria que demanda grandes volúmenes de este recurso.
Conexiones y actores clave
La historia de la transformación de Fuenlabrada también revela conexiones entre el sector público y el privado. Marcos de Quinto, quien fue CEO de Coca-Cola durante el conflicto, luego se convirtió en político de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid. De manera similar, Manuel Giménez, quien fue consejero de Economía y luego director de Spain DC (la patronal de los Centros de Datos), ahora lleva la sección de Centros de Datos de ACS. Begoña Villacís, líder del partido en Madrid, le sustituyó como representante de Spain DC.
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