Una de las variables macroeconómicas más controvertidas para la sociedad en general, y para economistas en particular, es el gasto público, y toda su estructura interna prevista en los presupuestos generales del Estado. ¿Cuántas veces te has preguntado en qué se gasta el Estado nuestro dinero? Sí, ese que pagamos escrupulosamente en impuestos cada mes.
El gasto público es la totalidad de desembolsos que realiza el Estado para cumplir con sus funciones y responsabilidades. Estos gastos son financiados por los ingresos que el gobierno obtiene, principalmente a través de los impuestos, y tienen como objetivo principal garantizar el bienestar de la sociedad a través de diversas acciones y políticas. El gasto público abarca distintas áreas, desde la provisión de bienes y servicios hasta la inversión en infraestructuras, pasando por el mantenimiento de la administración pública y las transferencias sociales.

Características del Gasto Público
Para entender mejor el concepto de gasto público, debemos analizar sus principales características:
- Cobertura: El gasto público se dirige a distintos sectores de la sociedad y puede tener un alcance universal o estar orientado a grupos específicos.
- Diversificación: Incluye una amplia variedad de áreas como educación, sanidad, defensa, seguridad, infraestructuras y protección social, entre otras.
- Redistribución de la riqueza: Uno de los objetivos es equilibrar las desigualdades económicas y sociales.
- Regulación económica: A través del gasto público, el Estado puede influir en la actividad económica para estabilizarla o fomentar su crecimiento.
- Impuestos y endeudamiento: Se financia principalmente mediante impuestos y, en ocasiones, con deuda pública.
Tipos de Gasto Público
Dentro del gasto público, podemos distinguir diferentes tipos, según su finalidad y el efecto que producen en la economía:
- Gasto corriente: Es aquel destinado a cubrir gastos necesarios para el funcionamiento regular del Estado y sus servicios, como los sueldos de los empleados públicos, gastos de mantenimiento y operación de servicios.
- Gasto de capital: Incluye inversiones en obras públicas, infraestructuras y equipamiento que multiplican la capacidad productiva del país a largo plazo.
- Gasto social: Se refiere a las transferencias y subsidios orientados a la protección social de los ciudadanos, como las pensiones, becas y ayudas a la dependencia.
- Gasto de transferencia: Implica las transferencias a otras administraciones públicas o al sector privado sin recibir ningún bien o servicio a cambio, como las subvenciones.
Principios del Gasto Público
El gasto público está regido por una serie de principios que buscan su eficacia y eficiencia:
- Economía: Debe realizarse una gestión eficiente de los recursos.
- Eficiencia: Los recursos deben usarse de manera que se consiga el máximo beneficio posible.
- Equidad: Debe favorecer una justa distribución de los recursos entre la población.
- Transparencia: El proceso de asignación y uso de los fondos públicos debe ser claro para la ciudadanía.
La Clasificación Funcional del Gasto Público (COFOG)
La Clasificación Funcional de las Erogaciones del Gobierno (CFEG), conocida internacionalmente como COFOG (Classification of the Functions of Government), es una clasificación detallada de las funciones, u objetivos socioeconómicos, que persiguen las unidades del gobierno (Gobierno Central), por medio de distintos tipos de gasto. Esta clasificación se considera la base apropiada para examinar la estructura del gasto público y forma parte del programa de transmisión de datos de los Estados Miembros a la Comisión Europea en el contexto de las cuentas nacionales. Es, por tanto, especialmente útil para las comparaciones internacionales en la medida en que las administraciones desempeñan funciones económicas y sociales.

La COFOG estructura el gasto en varios niveles:
- Un primer nivel, con 10 divisiones de gasto (grupos funcionales):
- 01. Servicios públicos generales
- 02. Defensa
- 03. Orden público y seguridad
- 04. Asuntos económicos
- 05. Protección del medio ambiente
- 06. Vivienda y servicios comunitarios
- 07. Salud
- 08. Ocio, cultura y religión
- 09. Educación
- 10. Protección social
- Un segundo nivel, en el que se desarrolla cada una de las divisiones anteriores en un máximo de 9 grupos (subfunciones). Corresponde a una clasificación intermedia que facilita la interpretación de los datos.
- Un tercer nivel, en el que se desagrega en clases cada uno de los grupos anteriores, aunque este nivel de desagregación no está implementado en todos los países, como ocurre en el caso de España. Se compone de 49 categorías.
La experiencia internacional ha demostrado que esta clasificación ha sido de gran interés para la ciudadanía y para una amplia gama de investigaciones.
Video 8. Clasificación del gasto
El Gasto Público en Europa
El entorno europeo es especialmente peculiar dentro de los grandes bloques económicos del mundo, pues se apuesta claramente por un gran peso del sector público frente al sector privado. Si examinamos los números, como porcentaje sobre el PIB, la Eurozona destinó en 2016 el 47,7% al gasto público, mientras que a nivel de la Unión Europea esta cifra desciende ligeramente hasta el 46,6%. En Europa, tenemos actualmente el estado más grande de todo el mundo, Francia, que acapara actualmente el 56,20% de toda la economía.

Principales Partidas de Gasto en la UE
En primer lugar, la partida de protección social es la más relevante pues implica el 40,6% del total de gasto público, que en términos del PIB supone el 19,2%. Hay que tener en cuenta que la parte del gasto vinculado a la protección social alcanzó el punto más bajo en el año 2008 pues se situaba en el 37,8% del total del gasto público. Sin embargo, seguidamente se incrementó constantemente hasta situarse en el 40,6% del total del gasto público en los últimos datos de 2015.
Seguidamente, la segunda partida con mayor relevancia dentro del gasto público de la Unión Europea es el gasto sanitario, que representa el 15,2% del total del gasto público y tiene un peso sobre el PIB del 7,2%. Los servicios hospitalarios representan el 3,4% sobre el PIB, los servicios ambulatorios del 2,2% del PIB y finalmente, el gasto público relacionado a productos médicos, aparatos y equipos representa el 1% del PIB. En este artículo se presentan los retos del sistema sanitario español ante la transición demográfica.
Las otras implicaciones del gasto público con una gran relevancia dentro del gasto público son los servicios públicos generales con el 6,2% del PIB -formado principalmente por los intereses de la deuda- y la educación con el 4,9% del PIB y también, la economía con 4,3% sobre el PIB.
| Partida de Gasto | % del Gasto Público Total (UE) | % del PIB (UE) |
|---|---|---|
| Protección Social | 40,6% | 19,2% |
| Sanidad | 15,2% | 7,2% |
| Servicios Públicos Generales | - | 6,2% |
| Educación | - | 4,9% |
| Asuntos Económicos | - | 4,3% |
Evolución del Gasto Público en la UE
En los últimos diez años, el peso del gasto público de los países que forman la Unión Europea se ha situado alrededor del 45% sobre el PIB. Un dato interesante es que en el periodo 2007 y 2009, el gasto público, con un porcentaje sobre el PIB, se incrementó hasta el 50%. A partir de 2009, hemos visto como el peso relativo del gasto público sobre el PIB ha ido paulatinamente decreciendo, por una política orientada a la reducción del déficit público. No obstante, el gasto público, como porcentaje sobre el PIB, sigue situándose en niveles elevados frente a su histórico.
Financiación del Gasto Público: Los Impuestos en la UE
Todo este gasto público que soporta Europa no nace de la nada sino que viene de rentas extraídas al sector privado. En la Unión Europea, los impuestos tienen un peso sobre el PIB del 40,2%. Si nos centramos en producción e importaciones, la UE recauda un 13,6%. En los extremos tenemos a Suecia que recauda el 22,1% del PIB. En el resto de impuestos también hay valores extremos. En renta y riqueza tendríamos a Dinamarca como el más recaudador con el 30,4% del PIB, mientras que Bulgaria se situaría en el otro extremo con el 5,4% del PIB. En relación al IVA, los países de la UE recaudan, en promedio, un 7% del PIB. Croacia sería quién más logra recaudar, un 13% del PIB, mientras que Irlanda se conforma con el 4,7%.

Ejemplos Prácticos de Gasto Público
Ejemplo de gasto en educación
El gobierno decide construir escuelas en zonas rurales con el fin de mejorar el acceso a la educación y fomentar la igualdad de oportunidades. Este proyecto, que involucra tanto inversión en infraestructuras (gasto de capital) como contratación de personal docente (gasto corriente), busca no solo ofrecer un servicio público esencial, sino también dinamizar la economía local. Este artículo analiza varios modelos de financiación de la educación universitaria, comparando aspectos teóricos y aplicaciones prácticas, y se centra en la competencia entre universidades públicas y privadas en España. ¿Pueden competir las universidades privadas con las públicas en España? En todos los países del mundo los estudiantes emplean una diversa gama de mecanismos financieros para sufragar sus estudios superiores desde becas hasta subvenciones.
Ejemplo de gasto en sanidad
Otro caso sería el aumento de la inversión en hospitales públicos para mejorar la calidad de los servicios sanitarios. Esto implica desde la adquisición de nueva tecnología médica (gasto de capital) hasta la contratación de más personal de salud (gasto corriente) y campañas de vacunación (gasto social).
Gasto en defensa en Europa
A raíz del nuevo entorno geopolítico y del viraje internacional de la administración de EE. UU., Europa se ve abocada a un incremento del gasto en defensa que, posiblemente, no podrá ser abordado en toda su magnitud de forma inmediata. En primer lugar, la limitada capacidad de producción de la industria europea no puede dar respuesta de momento, por sí sola, a las elevadas cuantías de gasto que se prevén ejecutar. Otro aspecto que es conveniente enmendar es su actual fragmentación y la reducida dimensión de las empresas, lo que impide economías de escala e implica ineficiencia y altos costes de producción. Finalmente, hay que resolver el rompecabezas de su financiación, anticipando el mix de fórmulas (deuda, impuestos, reasignación del gasto…), lo que plantea dilemas desde una perspectiva social. Europa se ha comprometido a un incremento del gasto en defensa en los próximos años, pero la industria europea presenta dos debilidades: la fragmentación de su oferta y la baja colaboración entre las empresas de los Estados miembros. Con un mercado integrado, Funcas calcula que, en 2022, año de la invasión de Ucrania, Europa habría aumentado su producción militar en 46.000 millones de euros. La cifra refleja el coste que supone la escasa dimensión y la atomización. La buena noticia es que el margen de mejora es amplio si se ahonda en el aumento de la productividad -vía escala- y en la colaboración entre países.
Desafíos y Contexto Actual
El mercado laboral se ha entendido de modo dual, con una figura prácticamente blindada con el contrato indefinido frente al despido, por lo que otros participantes con contratos temporales o becarios han soportado todo el peso para dar flexibilidad el mercado laboral. De hecho, desde 2007 hasta 2014 quién ha sufrido la crisis en sus carnes han sido todos aquellos trabajadores que no fueran indefinidos. Sin lugar a dudas se viven verdaderos dramas en el entorno de los becarios. No obstante, como hemos visto, la flexibilidad laboral que necesitan las empresas ha sido soportada por las figuras laborales "no indefinidas", constituyendo un problema de eficiencia asignativa laboral que ha recaído especialmente en los jóvenes.
La escasez de vivienda es un problema de creciente entidad en España, y aunque no afecta por igual a todos los colectivos, su impacto es evidente en los jóvenes y en las rentas bajas. A medio y largo plazo puede, además, ser fuente de desequilibrios económicos y sociales. Funcas acaba de publicar el libro ‘Mercado inmobiliario y política de la vivienda en España’. En él se diagnostican las razones del creciente desajuste entre oferta y demanda de vivienda en nuestro país y se recogen algunas propuestas de cara al futuro. Este artículo analiza algunos de los impuestos e incentivos que recaen sobre la vivienda contemplados en la legislación estatal, autonómica o local.

Muchos países europeos están elevando la edad legal de jubilación y, paralelamente, implementan incentivos económicos para fomentar la jubilación demorada. En España, una reforma en vigor desde abril de 2025 busca reforzar esta política, aunque su impacto aún es incierto. Se observa que una parte creciente de los nuevos jubilados retrasa voluntariamente su salida, pero no está claro que la población esté dispuesta a trabajar más para sostener el gasto social. A falta de reformas significativas, el gasto público en pensiones está abocado a llegar al 8% del PIB en las próximas dos décadas, según datos de AIReF. Pero el envejecimiento, señala Desiderio Romero, de Funcas, conllevará también, presumiblemente, un impacto para los ingresos públicos. El trabajo aborda un desafío demográfico ineludible: en 2030 habrá más de 11,6 millones de mayores de 65 años y la demanda de cuidados crecerá un 27 %. Para responder, España debería duplicar la plantilla del sector hasta unos 572.000 trabajadores, lo que elevaría el gasto del 0,4 % al 0,7 % del PIB.
La contribución de los impuestos y las prestaciones públicas a la reducción de la desigualdad. En este trabajo se analiza la contribución del sector público a la reducción de las desigualdades de renta y riqueza utilizando los impuestos y las prestaciones públicas. En este capítulo la desigualdad de la renta disponible en el conjunto de la sociedad española está determinada por la que se produce en el colectivo de personas en edad de trabajar, en concreto, por las tasas de actividad y ocupación, por la intensidad laboral y la dispersión salarial de esa población.
Este trabajo examina la situación de las infraestructuras en España desde una perspectiva económica, abarcando los sectores de agua, energía, telecomunicaciones y transporte. Este libro analiza las infraestructuras en España desde una perspectiva económica, a partir de la teoría y de la evidencia empírica, describiendo su situación presente, los retos a los que nos enfrentamos y formulando propuestas de actuación que den contenido técnico y coherencia a las políticas públicas de infraestructuras. Este trabajo describe las distintas infraestructuras hídricas y sus características, así como su regulación (legislación, reparto de competencias y responsabilidades de las administraciones). Este capítulo analiza la función de las infraestructuras en el sector de la electricidad y el gas, identifica los retos a los que se enfrentan y presenta algunas recomendaciones sobre los principales asuntos de interés.