En casa, nos encanta el cordero. En especial, el cordero lechal, aunque también acepto gustosamente ternasco. Desde muy pequeña he tenido pasión por las chuletillas de cordero bien hechas, sobre todo las "de palo". Peeero... aquí surge un problema: si las fríes, demasiadas grasas y demasiadas calorías, y si las haces en la plancha, hay partes que quedan un poco sanguinolentas.
La solución la encontramos en el horno, ¡y es una auténtica delicia! Estas chuletas de cordero al horno siguen una fórmula de María Pimientos que está de muerte, demostrando que a los buenos ingredientes les basta con una preparación sencilla. Aunque la receta original es de pierna de cordero o paletilla, yo la aplico a unas tiernas chuletillas de cordero lechal o incluso recental.
Se asan encima de un lecho de patatas y verduritas que absorben toda la grasa del cordero, lo que les da un sabor apabullante. Las cebollas y las patatas embebidas en la grasaza corderosa no tienen precio. Esta receta es estupenda para un día fresquito en el que te apetezca comer cordero y no quieras complicarte ni pasarte medio día en la cocina. Si te planificas bien, tendrás las chuletas de cordero al horno listas para disfrutar a la hora de sentarte a la mesa.

Conociendo los Tipos de Cordero
Muchos sabemos que la carne de cordero más tierna es la del cordero lechal, ¿pero sabemos qué significa que un cordero sea lechal? ¿Cuál es la diferencia con otras carnes de cordero? Conocer esta información nos ayudará a elegir la mejor opción para nuestra receta:
- Lechal: Es el más pequeño. Son animales que tienen sobre un mes de vida, con un peso de unos 5 o 6 kilos una vez sacrificados, y que únicamente se han alimentado de leche materna. De hecho, son las crías de las ovejas de razas productoras de leche.
- Recental: Sacrificados cuando el animal tiene unos 90 días y pesa entre 10 y 12 kilos. Además de la leche materna, estos animales ya han tomado pienso o hierba. Proviene de razas destinadas al consumo de carne.
- Pascual: Es el más consumido, en torno a 13 millones de cabezas anuales.
- Ovino mayor: De más de un año, no suele consumirse en nuestro país. Se sacrifican unas 600.000 piezas al año, pero se destina mayoritariamente a la exportación a países árabes.
El cordero lechal tiene hasta un mes de vida y unos cinco o seis kilos de peso, y el recental hasta unos 90 días y pesa 10-12 kilos, lo que tendremos en cuenta en las raciones de la receta. Este carré era de cordero lechal, pero el cordero recental puede salir igualmente rico si es de calidad, y además el precio es más bajo.
Ingredientes para unas Chuletas de Cordero al Horno Perfectas
Para esta delicia culinaria, que es perfecta para comer en grupo, tanto con la familia como con los amigos, necesitaremos los siguientes ingredientes:

Para 6 personas:
- 12-14 chuletas de cordero (más o menos 2 para cada ración), preferiblemente lechal o recental.
- 3-4 cebollas grandes.
- 1-2 patatas grandes por persona (intenta cubrir prácticamente toda la bandeja de horno, si sobra alguna ración te encantará).
- 5-6 ajos secos.
- 50 ml de vino blanco.
- 100 g de almendras con piel.
- 40 g de piñones.
- Especias al gusto: pimienta negra recién molida, pimentón dulce, orégano, tomillo, romero.
- Aceite de oliva virgen y sal.
- Opcional: Unos 250 g de tomates cereza para decorar y añadir un toque jugoso.
COSTILLAS DE CORDERO AL HORNO ¿Cómo cenar de lujo en casa? - Episodio 5
Preparación Detallada: Cómo Hacer Asado de Chuletas de Cordero al Horno con Patatas
La preparación de este plato es sencilla, pero cada paso contribuye al sabor final, creando un auténtico espectáculo para los sentidos. Aquí te explicamos cómo hacerlo:
- Precalentar el horno: Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo durante unos 10 minutos mientras terminas de prepararlo todo.
- Preparar la bandeja de horno: En una bandeja de horno, cubre el fondo ligeramente con aceite de oliva para que no se peguen las patatas y echa un poco de sal.
- Cortar y disponer las cebollas: Pela las cebollas y corta la mitad en rodajas finas, la otra mitad en gajos. Coloca las rodajas de cebolla sobre el fondo de la bandeja, de forma que cubran prácticamente todo el espacio.
- Preparar las chuletas: Pon las chuletas de cordero distribuidas encima de las rodajas de cebolla, de forma que no toquen el fondo de la bandeja, y échales un poco de sal por encima. Puedes salpimentarlas y espolvorear con romero o tomillo en este paso.
- Preparar y añadir las patatas y el resto de la cebolla: Lava las patatas bajo un chorro de agua fría y pélalas. Córtalas en gajos o por la mitad, y distribúyelas por encima de las chuletas de cordero. Entre las patatas, coloca los gajos de cebolla que tenías ya partidos.
- Añadir el resto de ingredientes: Echa un poco de aceite de oliva y sal por encima de las patatas y cebollas, y también tus especias y hierbas preferidas al gusto (pimienta negra recién molida, pimentón dulce, orégano, tomillo y romero). Distribuye las almendras y los piñones por encima, así como los ajos secos pelados y cortados por la mitad.
- Incorporar el vino: Echa el vino blanco entre los huecos de las patatas, con cuidado de no «barrer» las especias y hierbas.
- Hornear: Introduce la bandeja en el horno durante unos 45-60 minutos, o hasta que las patatas estén ligeramente doradas y a tu gusto. Si te gustan más "churruscaitas", déjalas un poco más, pero alguna patata podría quemarse.
- Toque final (opcional): Si quieres, cuando las chuletas estén casi doraditas, reparte unos tomatitos cereza por encima y hornea otros cinco o diez minutos, hasta que se ablanden y revienten, derramando sus jugos.

El tiempo total de preparación es de unos 25 minutos, con un horneado de 45-60 minutos.
Consejos y Variaciones para un Asado de Escándalo
La belleza de esta receta reside en su adaptabilidad y en algunos pequeños trucos que realzan el sabor:
- El truco de la cama de cebolla: El truco de hacer una cama de rodajas de cebolla finas tiene como finalidad que, por un lado, la propia cebolla quede muy sabrosa y se empape de los sabores de todo el asado, pero sobre todo es para que la carne de cordero se mantenga jugosa y no se queme o reseque en contacto con la bandeja de horno. Así, la carne se cocina con todos los aromas y el hervor del vino en el horno, y el resultado es de… ¡escándalo!
- Cocción lenta para patatas melosas: Si te gusta que se cocine todavía más lento para que las patatas queden muy melosas en su interior, puedes reducir la temperatura del horno, por ejemplo a 160ºC, y hornear 20 minutos más.
- Experimenta con las hortalizas: El lecho del cordero admite casi tantas variaciones como verduras existen. Para la cama de hortalizas no es obligatorio limitarse a las patatas y cebollas; puedes variar con pimientos troceados, tomates en rodajas, zanahorias laminadas, calabaza en trozos o lo que se te ocurra y te apetezca.
- Otras variaciones: Puedes cortar las patatas de forma distinta (por ejemplo, en gajos o incluso patatas Hasselback si buscas un acompañamiento diferente), cambiar el tipo de hierbas y especias, incluir otros tipos de frutos secos, o incluso en vez de chuletas, prepáralo con costillas de cordero.
- El caramelizado del fondo: No te olvides de rascar al servir el plato los jugos caramelizados que se forman bajo las hortalizas con los azúcares de la cebolla, el tomate y la patata… ¡el que avisa no es traidor!
Sugerencias para Servir y Disfrutar
Una vez que el asado de chuletas de cordero con patatas y almendras ha salido del horno, es una auténtica delicia descubrir que las patatas están ligeramente crujientes por encima y blanditas por dentro, que la carne de cordero está jugosa y ha tomado los matices del vino, y que la cebolla se ha caramelizado ligeramente.
Sírvelas en un plato de inmediato y a disfrutar de esta pedazo de receta. No olvides servir piñones y almendras en los platos de los comensales, para que las raciones sean espectaculares. Para rematar el plato, anímate a preparar una deliciosa salsa alioli casera. La tendrás lista en unos minutos y complementará perfectamente los sabores del cordero.

Información Nutricional (Consideraciones Generales)
La carne de cordero, especialmente el lechal o recental, puede ser una excelente fuente de proteínas y nutrientes. Los acompañamientos como las patatas, cebollas, almendras y piñones aportan carbohidratos, grasas saludables, fibra y vitaminas.
Para una información nutricional detallada por 100g (Carbohidratos, Grasas saturadas, etc.), a menudo es necesario consultar plataformas específicas o realizar un análisis más profundo de la receta, ya que los valores pueden variar significativamente según los ingredientes exactos y las cantidades utilizadas. Muchas funcionalidades para ver información nutricional de las recetas se desbloquean con suscripciones PLUS.