Las chulas de pan con leche son un postre tradicional que evoca recuerdos de la infancia y la cocina casera. Aunque menos conocidas que las chulas de calabaza, estas delicias se encuentran arraigadas en el recetario del "Entroido" gallego, transmitido de generación en generación por nuestras abuelas.
En muchas casas gallegas, estas chulas o fritos de leche se conocían simplemente como fritos y formaban parte de los desayunos o meriendas familiares cuando había huevos y leche a mano. Aunque hoy se asocian sobre todo al Carnaval y la Semana Santa, en zonas de Ourense y Lugo se preparaban durante todo el año, especialmente cuando la familia se juntaba o había visita.

Historia y Tradición de las Chulas Gallegas
Las chulas gallegas, también conocidas como "Fritos gallegos", son dulces tradicionales del Carnaval en Galicia. Esta receta casera suele prepararse en familia y es ideal tanto para el postre como para la merienda. Esta es una antigua receta de mi abuela materna, que las hacía muchas veces cuando éramos pequeños, para aprovechar los restos de pan duro.
En España podemos encontrar conceptos similares como los crespillos o las chulas de calabaza, dulces famosos en Carnaval y Semana Santa. También están presentes en Extremadura, donde se conocen como repápalos o sapillos, muy populares en Cáceres. Sin embargo, las chulas de pan se suelen servir con leche como si fuese sopa.

Ingredientes y Preparación de las Chulas de Pan con Leche
Esta receta es un alimento completo, por todo lo que lleva, y un desayuno perfecto, tanto frías como calientes. Con las cantidades que se indican, sale una buena cazuela.
Ingredientes
- 1 l de leche entera
- 150 g de pan duro
- Harina (cantidad necesaria)
- Huevos (separar yemas y claras)
- Levadura
- Azúcar al gusto
- Piel de limón
- Canela en polvo y en rama
- Aceite de girasol para freír
Preparación
- Remojar el pan: Remojar el pan en leche, solamente la necesaria, y machacar a mano.
- Preparar la masa: Añadir la harina, hasta que esté denso. Añadir las yemas, la levadura e incorporar las claras a punto de nieve. Se puede hacer con unas varillas.
- Calentar el aceite: En una sartén con aceite de girasol y unas cortezas de limón, calentar el aceite a fuego medio-alto.
- Freír las chulas: Freír cucharadas de la mezcla hasta que estén doradas, dándoles la vuelta cuando sea necesario. No poner muchas a la vez para que circule el aceite bien y se cocinen por dentro.
- Preparar la leche para el remojo: En una cazuela aparte tendremos leche, que habremos hervido con azúcar según gusto, piel de limón y canela en polvo y rama.
- Sumergir las chulas: Según retiramos las chulas, las sumergimos un momento con la espumadera en la leche y las pasamos a una fuente.
- Servir: Cuando terminemos, volcar la leche caliente por encima de las chulas. Sirve las chulas de Carnaval tibias y consume preferiblemente el mismo día.
Panecillos con leche de mi madre😍DULCE TÍPICO MANCHEGO DE S. SANTA
Variaciones de las Chulas
Las chulas gallegas tienen muchas variantes, cada una con su propio encanto:
- Chulas con miga de pan: Sustituir la harina por miga de pan es una de ellas, formando bolitas de masa y friendo de la misma manera.
- Chulas de calabaza (o calacú): Son muy típicas y suelen ir asadas, dándole un sabor muy rico a este dulce frito.
- Otras variaciones: Aunque a la abuela nunca le vi echar miga de pan, grelos, calabaza, castañas cocidas, arroz blanco o hacerlas con harina de maíz, estas son otras opciones que se pueden encontrar.
Preparación de la Crema de las Chulas de Leche (Método Alternativo)
La receta es muy sencilla, batir y listo. Lo mejor es preparar la crema y dejarla en la nevera. Así os podéis preparar unos fritos recién hechos para desayunar. La pasta de las chulas es bastante fácil de preparar.
- En un bol echamos la leche, la harina, la ralladura de limón, el azúcar, un pellizco de sal y los huevos.
- Batimos todo con la batidora sin que queden grumos.
- Dejamos reposar una hora para que acabe de espesar.
- Cuando el aceite esté a temperatura medio alta echamos con un cucharón pequeñas dosis de crema. No hay que poner cucharadas muy llenas, ya que las chulas se hinchan en el aceite. La primera tanda nos servirá para probar las siguientes y que nos salgan de rechupete.
- Cuando estén templadas rebozamos con azúcar y la canela molida. Si queréis menos azúcar, simplemente espolvoread la fuente un poco por encima.
A mí como me gustan es con el almíbar suave que se queda en la fuente después de enfriar. De una manera u otra, es un postre muy sencillo perfecto para principiantes en la cocina.