La historia del Lindt Gold Bunny se remonta a una tierna anécdota familiar que dio origen a una de las tradiciones de Pascua más queridas en el mundo. Todo empezó con una niña y un conejito. Cuenta la historia que un día de Pascua, la hija pequeña de un Maestro Chocolatero Suizo de Lindt descubrió un conejito en el jardín de su casa mientras disfrutaban de su comida tradicional de Pascua. Emocionada, preguntó si podía salir a jugar con el conejito. El padre aceptó pero en cuanto salió la niña por la puerta el conejito rápidamente desapareció entre los arbustos.
La niña se quedó triste durante días. Su padre empezó a darle vueltas a cómo podía alegrar a su hija y dio con la idea perfecta. Decidió crear un conejito que su hija pudiera encontrar siempre, así nació el Lindt Gold Bunny. A partir de ese año, su hija esperaba con impaciencia el día en que buscaba en el jardín con su familia a su pequeño Gold Bunny.

El Nacimiento de una Tradición
Gracias a Rodolphe Lindt y a su máquina de conchaje, el chocolate podía fundirse y al ser tan fino se adaptaba con perfección a cualquier molde para crear figuras huecas. Formas como el delicioso y suave Gold Bunny, de chocolate fundente extrafino, con su icónica apariencia de papel dorado y lazo rojo con campanilla. El primer Gold Bunny de Lindt se creó en 1952, marcando el inicio de una tradición de Pascua que hizo que los conejitos de chocolate fuesen un auténtico éxito en Alemania, pero no tardó mucho en cruzar las fronteras de Suiza y Austria.
Con su traje dorado y lazo rojo con campanilla, el Lindt Gold Bunny brilla, anuncia la primavera y alegra cualquier celebración de Pascua. Cada creación de Lindt se realiza con precisión y esmero. Lleva cerca de una hora de trabajo el dar vida a un Gold Bunny de Lindt perfecto. Tras cubrir los moldes con chocolate extrafino, se dejan enfriar a temperatura óptima para conseguir un brillo perfecto y un sabor espectacular.

El Gold Bunny Conquista el Mundo
En 1994, cuatro décadas más tarde, el Lindt Gold Bunny empieza a comercializarse en Suiza y Austria, y en 1996, el Lindt Gold Bunny cruza el mar para llegar al Reino Unido y Estados Unidos. A partir de 1997, nuestro Gold Bunny está disponible en Australia. El Lindt Gold Bunny llegó a América Latina en Pascua del 2002 y saltó hacia Rusia y Hong Kong en el 2004. Desde el 2007, ha logrado conquistar Oriente.
Hoy se venden cerca de 150 millones de Gold Bunnies de Lindt al año en más de 50 países alrededor del mundo. Si los pusiéramos en fila, cubrirían la distancia que hay entre nuestra sede en Zúrich, Suiza, hasta San Diego en California. ¡Más de 9800 kilómetros!

El Arte de la Creación
A continuación, cada conejito se envuelve en el característico papel dorado y uno de los Maestros Chocolateros Suizos le saca brillo a mano con guantes. Como toque cariñoso final, se le coloca el collar de lazo rojo y campanilla. Observa cómo se crea un Gold Bunny: entra en la producción de Lindt Gold Bunny y descubre el secreto de crear este icono tan dulce con tanta pasión. Aprenderás desde cómo lo crean nuestros Maestros Chocolateros hasta la colocación de su traje dorado.
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Variedad para Cada Gusto
Nuestros Gold Bunnies vienen en seis diferentes tamaños: 10g, 50g, 100g, 200g, 500g y 1 kg. Los pequeños son perfectos para decorar mesas y cestas de Pascua, mientras que nuestro Gold Bunny más grande levanta cabezas. Un pequeño detalle: nuestro Gold Bunny de 1 kg requiere de un cuidado artesanal extra, ya que se envuelve individualmente, se le saca brillo y se coloca el lazo a mano.
Al ver que el Gold Bunny de Lindt de chocolate con leche era tal éxito, los Maestros Chocolateros Suizos de Lindt han desarrollado versiones en 3 sabores adicionales para elegir. Los Gold Bunnies están disponibles también en chocolate negro, blanco y chocolate con avellana, cada uno con un lazo de diferente color para diferenciarlos. Busca el lazo blanco si estás deseando tomar chocolate blanco, marrón para un robusto chocolate negro y verde si te apetece el crujiente añadido de avellana.
| Sabor | Color del Lazo |
|---|---|
| Chocolate con Leche | Rojo |
| Chocolate Negro | Marrón |
| Chocolate Blanco | Blanco |
| Chocolate con Avellana | Verde |
El Conejo de Chocolate: Un Símbolo de Pascua
El conejo, y también la liebre, es un animal que siempre se ha relacionado con la fecundidad, probablemente debido a su capacidad de procreación. El fin del invierno marca también la época de cría de los conejos, que se multiplican con facilidad. Parece ser que la costumbre de convertir al simbólico animal en un dulce capricho se originó en el siglo XIX, y aunque su creación no está del todo clara, sí sabemos que fue gracias a la iniciativa de pasteleros alemanes.
La popularización del conejo de Pascua de chocolate no tardó en propagarse por Estados Unidos gracias a que los emigrantes europeos, mayoritariamente alemanes, trasladaron la costumbre al país americano, donde terminó por popularizarse. Uno de los motivos por los que los conejos de chocolate suelen estar huecos se relaciona con las décadas convulsas de principios del siglo XX, especialmente con la Segunda Guerra Mundial, que dejaron a Europa y Estados Unidos con problemas económicos y de abastecimiento de muchos productos. Es evidente que una figura de chocolate que está vacía por dentro supone un gran ahorro para el fabricante, y aunque hoy en día también se pueden encontrar conejos macizos, predominan los huecos.
Los típicos conejos de chocolate de Pascua son toda una delicia para niños y adultos. Elaborados con chocolate con leche y chocolate negro, serán el protagonista ideal de tu mona de Pascua. Desliza y descubre todos los formatos como las figuras de chocolate de Pascua y los huevos de chocolate de Pascua.
