Centro Ictiológico de Arredondo: Conservación y Repoblación del Salmón Atlántico en Cantabria

El Centro Ictiológico de Arredondo es un lugar fundamental en Cantabria dedicado a la conservación y repoblación del salmón atlántico en los ríos de la región. Ubicado en la entrada de Arredondo, en la comarca de Asón-Agüera, este centro se ha convertido en un referente para el estudio, la conservación y la divulgación de esta especie.

Ubicación del Centro Ictiológico de Arredondo en un mapa de Cantabria

Historia y Objetivos del Centro Ictiológico

El edificio que hoy alberga el Centro Ictiológico tiene una rica historia, habiendo sido primero un molino harinero y más tarde una fábrica de luz. En 1986, el Gobierno de Cantabria adquirió el edificio con el objetivo específico de dedicarlo a la repoblación del salmón atlántico en las cuencas de los ríos cántabros.

La creación de este centro fue una respuesta a la delicada situación de las poblaciones de salmón atlántico en Cantabria. Su labor fundamental es la subsistencia del salmón en la región, produciendo anualmente unos 500.000 huevos y repoblando los ríos con alevines. Además de su misión principal, el centro también se enfoca en la divulgación y sensibilización sobre la conservación del salmón atlántico y los ecosistemas fluviales en general.

El Salmón Atlántico: Un Ciclo de Vida Fascinante

El salmón atlántico es una especie anádroma, lo que significa que se reproduce en los ríos y crece en el mar. Este pez, muy escurridizo, adapta el color de su piel al entorno, una característica que lo hace aún más interesante.

En las poblaciones de Cantabria, los juveniles permanecen en el río durante 1-2 inviernos, o excepcionalmente 3, antes de migrar al mar en primavera. Allí crecen durante 1-3 inviernos (o excepcionalmente 4) y luego regresan al río de su nacimiento como adultos para reproducirse. La clase de edad dominante está compuesta por ejemplares de un año de edad fluvial y dos años de edad de mar, sumando un total de 3 años.

La Freza y el Desarrollo de los Huevos

La freza, o desove, en Cantabria ocurre entre noviembre y enero, con picos de actividad a mediados de diciembre. Los reproductores, si no encuentran obstáculos, intentan alcanzar los cursos altos de los ríos durante las crecidas de otoño para desovar en aguas bien oxigenadas, donde otras especies no pueden acceder.

La hembra selecciona zonas del río con profundidad media y lechos de grava, donde el flujo del agua es laminar y la corriente se acelera. Con fuertes movimientos de su cola, excava una depresión en la grava para depositar los huevos. Estos son fertilizados inmediatamente por el esperma de los machos y luego cubiertos con más grava para protegerlos de la corriente y los depredadores. La fecundidad de las hembras en Cantabria oscila entre 1.200 y 2.300 huevos por kilogramo de peso corporal. Los huevos, de 4 a 6 mm de diámetro, permanecen enterrados en la grava hasta marzo-abril, cuando eclosionan los primeros alevines.

Infografía del ciclo de vida del salmón atlántico

Fases de Crecimiento y Migración

Los alevines se alimentan inicialmente de las reservas lípidas de sus sacos vitelinos. Una vez agotadas, se dispersan río abajo. Durante su fase fluvial, los juveniles, conocidos como 'pintos', son sedentarios y defienden pequeños territorios, alimentándose de insectos y macro-ininvertebrados del río.

En la primavera de su primer o segundo año, los juveniles, ahora llamados 'esguines', adquieren una librea plateada, pierden su comportamiento territorial y comienzan su descenso hacia el mar. En el mar, los salmones emprenden extensas migraciones hacia la región subártica del Atlántico norte, incluso se han encontrado ejemplares en los mares de Groenlandia.

El viaje del salmón

Los adultos de mayor tamaño, conocidos en Cantabria como 'abrileños' (4-6 kg y varios inviernos de mar), suelen ser hembras y remontan los ríos a partir de la primavera. Los ejemplares más pequeños, llamados 'añales' o 'agostizos' (1,6-3 kg y un solo invierno de mar), entre los que abundan los machos, retrasan su entrada a los ríos hasta el verano y principios del otoño, fuera de la temporada de pesca.

Labor de Repoblación en el Centro Ictiológico de Arredondo

El programa de repoblación del Centro Ictiológico de Arredondo se basa en la producción de juveniles autóctonos de salmón atlántico. Este proceso puede llevarse a cabo de varias maneras:

  1. A partir de la captura y estabulación de reproductores salvajes: Este procedimiento, aunque ha sido el más utilizado, puede interferir con el desove natural y reduce el número de reproductores salvajes.
  2. A partir de la recuperación de zancadas después del desove: Esta técnica implica recuperar y acondicionar en cautividad a los reproductores (normalmente hembras) después del desove. Con el tratamiento adecuado, pueden producir huevos durante dos o más años consecutivos.
  3. A partir del acondicionamiento y cultivo hasta la maduración sexual de juveniles salvajes: Se capturan juveniles salvajes en el río, se transportan al Centro y se acondicionan en cautividad hasta que alcanzan la maduración sexual, sin pasar por la fase marina, dos o tres años más tarde.

Aunque la repoblación de juveniles por sí sola rara vez garantiza el éxito en la recuperación del salmón, la cría en cautividad puede fortalecer temporalmente el desove natural si se acompaña de mejoras en el hábitat y otras medidas correctoras. Los juveniles o pintos que crecen en el centro son vacunados, marcados con la ablación de su aleta adiposa y se les coloca una micromarca. Una vez preparados, estos alevines se devuelven al mismo río donde fueron capturados sus padres para iniciar su vida en la naturaleza. Gran parte de ellos no sobreviven debido a la escasez de alimentos, los depredadores o el nuevo hábitat.

En el centro, los alevines son sometidos a un control biológico y sanitario y se les marca con un chip para su seguimiento. Después de la fecundación, los huevos eclosionan en unos 45 días. Una vez agotadas las reservas del saco vitelino, se les suministra un "pienso de arranque".

La guardería libera los pintos marcados en los tramos altos de los ríos salmoneros, seleccionando las mejores "tablas" o lugares del río con una lámina de agua de 16-17 cm y alta velocidad. En colaboración con la guardería, se cierran los capturaderos en distintos puntos de los ríos salmoneros y se recogen los reproductores necesarios, priorizando las hembras, teniendo en cuenta el stock del Centro.

Además de la repoblación de salmón, el Centro Ictiológico de Arredondo también trabaja en la repoblación de trucha común en los ríos de Cantabria, habiendo sumado más de 860.000 ejemplares desde el año 2008.

Visitas y Actividades en el Centro Ictiológico

El Centro Ictiológico de Arredondo no solo realiza una labor crucial de conservación, sino que también ofrece visitas guiadas para el público, organizadas por Naturea Cantabria. Durante la visita, que dura una hora y comienza en el exterior del recinto, se explica la historia del Centro Ictiológico.

El centro cuenta con una exposición que aborda aspectos como los Espacios Naturales Protegidos de Cantabria (RENP), los valores de los ecosistemas fluviales, el ciclo de vida del salmón y la historia de la pesca. Como complemento, se proyecta un audiovisual de unos quince minutos que detalla la labor del Centro en la recuperación y conservación del salmón en los ríos cántabros.

Después de la proyección, los visitantes pueden bajar a los tanques de cría de alevines, donde se aprecian las diferentes fases de crecimiento de este pez. Las visitas se pueden encontrar como propuestas de #Natureandoencorto, destinadas a un público familiar. Es importante consultar la disponibilidad en el calendario.

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