Una tarde fría otoñal o de invierno, un paseo por el centro de la ciudad y el inconfundible aroma a castañas asadas. Ese olor, lleno de tradición y cultura, nos recuerda a nuestra infancia y a momentos de niñez, cuando nuestros padres o abuelos nos compraban un cartucho de castañas asadas en uno de los pequeños puestos. Es otoño y tiempo de castañas. Están en los bosques, en las tiendas de alimentación y en las calles, donde en multitud de esquinas llenas de humo blanco, los quioscos de castañas asadas nos atraen con su aroma.

¿Qué son las Castañas?
Las castañas son frutos que provienen del árbol Castanea sativa, o castaño. Este crece en las zonas templadas del norte de todos los continentes y es muy acostumbrado para el otoño. Aunque suele consumirse como un gusto ocasional, la realidad es que es bastante nutricional y de grandes beneficios. La parte comestible de las castañas es la parte interior de color blanco y con un tono amarillento.
Propiedades Nutricionales de las Castañas
Tal vez no lo aparenten, pero las castañas son un alimento más que saludable para nuestro organismo. La composición nutricional de las castañas es muy interesante, porque tiene componentes que no imaginarías. Nutricionalmente, por cada 100 gramos de castañas, 40 gramos son agua, 40 gramos son hidratos de carbono, 5 gramos son grasas y 4 gramos son proteínas. Por lo tanto, se trata de un alimento con un contenido en grasas muy reducido, lo que le convierte en perfecto para quienes sigan una alimentación que restrinja su ingesta. Y en cuanto a los hidratos de carbono, la cantidad de azúcares naturales es mínima.
Por cada 100 gramos de porción, la castaña tostada proporciona un total de 939 kJ o lo que es lo mismo, 224.43 Kcal (Kilo Calorías). Por otra parte, alberga en su interior un número de Grasas (lípidos) de 5.3 g. En términos generales, las Proteinas que aporta son 4 g. Respecto a los Carbohidratos, estamos hablando de 39.7 g. La cantidad de Colesterol que proporciona es 0 mg. Respecto al Hierro, aporta un total de 1.06 mg. Es interesante añadir que el número de Vitamina C es de 0 mg.
Vitaminas y Minerales
En cuanto al aporte de vitaminas y minerales, las castañas aportan vitamina E, vitaminas del grupo B y ácido fólico, y dentro de los minerales, calcio, magnesio, potasio, hierro, fósforo, sodio, yodo, selenio y zinc, que le otorgan numerosos beneficios para la salud. También contienen una cantidad significativa de vitamina C, que fortalece el sistema inmunológico. Además, tienen un contenido similar de vitamina C que el limón, siendo excelente para incorporar con la llegada de los meses fríos para preparar al sistema inmune.
Las castañas son una fuente de minerales esenciales como el magnesio y el potasio, que son importantes para la función muscular y cardiovascular. El alto contenido en minerales y vitaminas del grupo B que están presentes en las castañas, las convierten en un alimento con un efecto protector del sistema nervioso y que favorece su buen funcionamiento.
Grasas Saludables y Antioxidantes
Las castañas, como todos los frutos secos, contienen buenos niveles de grasas saludables y ácidos esenciales Omega 3 y 6, que cumplen una función cardioprotectora. Además, al ser un alimento de origen vegetal, no contiene colesterol. Diferentes estudios apuntan que las castañas tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Contienen antioxidantes que combaten los radicales libres y protegen las células.
Beneficios para la Salud
Las castañas son un tesoro otoñal que no solo deleita el paladar, sino que también ofrece beneficios para la salud y una versatilidad única en la cocina. Es una excelente fuente de fibra, lo que favorece la digestión y ayuda a mantener un sistema gastrointestinal saludable. Las propiedades de las castañas son nutritivas, saciantes, hipotensoras, alcalinizantes y galactógenas.
Beneficios Clave:
- Bajan la presión alta: Las castañas tienen mucho potasio, elemento que ayuda a disminuir la presión arterial porque balancea el contenido de sodio del cuerpo, responsable del aumento de presión. Además, las castañas tienen muy poco sodio, siendo seguras para personas que sufren de hipertensión o del corazón, puesto que además regula el ritmo cardíaco.
- Recuperan al organismo después de estados de enfermedad o estrés: Cuando el cuerpo es sometido a circunstancias adversas, sea por enfermedad o por estrés, suele terminar sumamente cansado y con bajos niveles de nutrientes. El alto contenido de vitaminas del complejo B que poseen las castañas, ayuda a reponer el cuerpo de la fatiga, tanto corporal como mental. Para recuperar a personas convalecientes o con debilidad, las castañas son grandes aliadas. También funciona para deportistas o personas con desnutrición por la cantidad de carbohidratos que tiene.
- Detienen la diarrea: Las castañas ayudan a ralentizar la digestión y a reducir las evacuaciones, deteniendo diarreas incontrolables.
- Ayudan en la insuficiencia renal: Personas que sufren de ácido úrico y urea pueden comer castañas para alcalinizar las sustancias de la sangre causadas por un mal funcionamiento del riñón.
- Cuidado de dientes y salud ósea: El propio aporte de minerales, como el calcio, el fósforo y el magnesio, beneficia el cuidado de los dientes y la salud ósea. Por lo que el consumo de castañas es muy recomendable en los niños, las personas mayores y las mujeres.

Castañas y Control de Peso
El fruto del otoño por excelencia: la castaña. Deliciosa para comer sola, para preparar una salsa… Y muy nutritiva, como el resto de frutos secos. Pero, puede que te surja una duda: ¿las castañas engordan? El otoño y sus alimentos de temporada traen consigo esta pregunta. Es una duda habitual, no solo por las propias castañas, sino porque hay quien dice que los frutos secos en sí engordan.
No obstante, las castañas tienen alguna que otra diferencia con respecto al resto de frutos secos: una ración de 100 gramos de castañas aporta alrededor de 250 kilocalorías. Este valor es menor comparado con el de otros frutos secos. Por lo tanto, con este dato, ya se puede desmentir el mito que asegura que las castañas engordan. Una de las razones por la que las castañas tienen tan poco aporte calórico, es por su composición. Las castañas son relativamente bajas en calorías en comparación con otros frutos secos y son una opción más saludable cuando se consume con moderación.
Sí, las castañas son una buena opción para incluir en una dieta para perder peso. Son ricas en fibra y proteínas, lo que puede ayudar a mantener la sensación de saciedad y reducir la ingesta de calorías. El mito de si las castañas engordan o no, queda resuelto. Todo alimento aporta calorías, algunos más y otros menos, y engordaremos en función de si consumimos esas calorías o no.
Formas de Consumo y Recetas
La elección entre comerlas crudas o asadas depende de tus preferencias personales, claro está. Las castañas pueden ser cocidas al horno, asadas en una sartén o hervidas en agua. Es importante hacer un corte en la piel antes de cocinarlas para evitar que exploten. En este sentido, debemos comentar que las castañas crudas resultan más indigestas por su contenido en taninos. Para evitar que suceda, debemos comerlas en menor cantidad y masticando bien, o de lo contrario comerlas asadas o hervidas. También es recomendable pelarlas bien antes de comer.
Pollo con castañas - Receta fácil de pollo en salsa
Castañas Asadas
La manera más habitual de comer las castañas es asadas. Es muy habitual en otoño e invierno ver diferentes puestos de castañas asadas en la calle. Las castañas asadas son muy populares en puestos callejeros europeos durante el invierno. Simplemente, se necesita asar castañas en un sartén hasta que se doren. Para evitar que se revienten o exploten se hace un pequeño corte sobre ellas. Se consumen peladas, y opcionalmente se les puede añadir un poco de sal. Aunque es una preparación sencilla, son deliciosas y sobre todo muy nutritivas.

Castañas Cocidas o Hervidas
Otra opción es prepararlas al microondas. También se pueden cocer en agua. Al consumirlas hervidas, quedan más hidratadas y son también más digestivas. Al consumirlas hervidas, quedan más hidratadas y son también más digestivas. Como hemos mencionado que las castañas son ideales para ser utilizadas en recetas de postres.
Versatilidad en la Cocina
Como ves, las castañas pueden utilizarse en muchos platos. Es un fruto seco más, y se puede emplear de la misma manera que el resto. Las castañas crudas pueden ser más versátiles en la cocina, ya que se pueden utilizar en bastantes platos, desde ensaladas hasta pasteles.
- Crema de castañas: La crema de castañas es de origen francés, y es de sabor dulce. Para prepararla se usa medio kilo de castañas asadas y peladas, medio litro de leche, un chorrito de vainilla, una pizca de sal y 200 gramos de azúcar. Se añaden todos los ingredientes en una olla hasta punto de ebullición, hasta que las castañas estén suaves. Finalmente, se licúa el preparado para obtener la crema.
- Pan de castañas: Las castañas se pueden moler finamente en polvo para hacer una harina que sirve como sustituto de la tradicional harina de trigo. Además de servir para celíacos que no pueden consumir gluten, estos tipos de harinas son una gran alternativa para llevar una dieta más saludable frente a los trigos ahora sumamente modificados.
- Arroz con leche y castañas: Esta es una variación del típico arroz con leche dulce, pero además se integran castañas asadas para dar un toque especial y otoñal. La preparación es igual que el arroz con leche, donde se cuece el arroz en leche azucarada, para añadir castañas también a cocer.
- Postres: Puedes crear un delicioso puré de castañas para pasteles, tartas, mousses o incluso helados. También se pueden caramelizar y servir como topping para helados o incorporar en brownies y galletas para agregar un sabor único y una textura suave y cremosa. Es más, el puré de castaña es un acompañamiento muy nutritivo, tanto como lo puede ser uno de patata.
Consideraciones y Contraindicaciones
Se recomienda no consumir más de 10 castañas al día. Esto por el contenido calórico.
- Alergias: Sí, algunas personas pueden ser alérgicas a las castañas y experimentar síntomas como hinchazón, picazón y dificultad para respirar.
- Ácido oxálico: Sí, las castañas crudas pueden contener una sustancia llamada ácido oxálico, que puede ser tóxica en grandes cantidades.
- Digestión: Las castañas pueden llegar a ser difíciles de digerir. Se recomienda cocer las castañas para que sea más fácil procesarlas, y también pelarlas bien antes de comer. No se recomienda consumirlas si hay estreñimiento o digestiones pesadas, porque ralentizarán aún más la digestión. Pueden causar gases si no se consumen bien.
- Evitar en ciertos casos: Debe evitarse en diabéticos y obesos, en casos de estreñimiento o digestiones pesadas.