Por qué un cartón de leche se hincha y cómo actuar

Seguro que alguna vez has notado que un envase de alimentos, como un cartón de leche, se hincha o infla, casi como un globo. ¿Esto significa que el alimento está en mal estado o puede ser por otra razón? La hinchazón de un cartón de leche es una señal de que algo está sucediendo en su interior. Ya sea leche fresca, UHT o de origen vegetal, un recipiente hinchado suele indicar actividad bacteriana, acumulación de gases o deterioro.

Cartón de leche hinchado

Causas principales de la hinchazón en envases de alimentos

Existen varias razones por las cuales un envase de alimentos puede hincharse. Según los expertos, ambas opciones son posibles y el motivo dependerá de diferentes factores, entre ellos, el método de envasado y la cadena de frío.

Crecimiento bacteriano y producción de gases

La causa más común de un envase hinchado es la proliferación de bacterias o levaduras en el alimento. Albert Monferrer, tecnólogo de los alimentos, recuerda que existen bacterias y levaduras que producen gas como resultado de su metabolismo. "En una barqueta (bandeja que se usa para el envasado) de alimentos esto no interesa. Es señal de que el producto ha fermentado (por ejemplo, por haberse estropeado). Hay que descartarlo", recomienda el experto.

Si las bacterias se multiplican dentro del envase, liberan gases que inflan el envase. Al aumentar la temperatura, puede que alguna de las bacterias presentes en el alimento haya proliferado y emitido algún gas, lo que genera ese abultamiento en el envase, señala Mingallón. En el caso de la leche vegetal, puede producir hinchazón si no se utilizan conservantes o si se inicia la fermentación debido a la contaminación bacteriana.

Cuando las bacterias crecen en un alimento pueden, algunas veces, producir gases, los que podrían provocar que el empaque se infle. Esta es la explicación más probable de lo que sucede en un empaque cuando está hinchado. Durante su crecimiento, las bacterias pueden en efecto producir toxinas estables al calor, las que a su vez, podrán causar severas enfermedades.

Fallo en la cadena de frío

En general, lo más probable ante un envase anormalmente hinchado es que la causa sea un fallo en la cadena de frío. Las temperaturas cálidas aceleran el deterioro. Por esta razón, siempre se deben colocar los alimentos en la refrigeradora tan pronto sea posible, especialmente, cuando se esté en climas cálidos, evitando también dejar la comida en la maletera caliente del auto.

Es importante señalar además que los alimentos pueden mantenerse demasiado calientes si la refrigeradora no está enfriando lo suficiente. Para ello, es recomendable el uso de un termómetro de nevera, con la finalidad de comprobar que la parte más fría se halle entre los 0 y 5 °C.

Termómetro de nevera

Sello comprometido o daño en el envase

Otra explicación es que el envase se hubiese dañado, permitiendo que se filtrase aire en él y lo hinchara. Si el aire se cuela debido a un sello dañado o defectuoso, las bacterias pueden ingresar y crecer. Las consecuencias, según Mingallón, es que "perderíamos las ventajas del envasado al vacío (salvo que estuviese congelado, aunque el producto podría sufrir quemaduras por el frío y perdería calidad)". Un sello débil no es solo un punto de fuga, también es la parte más débil de la estructura del envase.

Envasado en atmósfera modificada

Para conservar vegetales, carnes, pescados o lácteos, minimizar posibles alteraciones y conseguir que aguanten más tiempo en buen estado, estos suelen envasarse bajo atmósferas protectoras. Por ejemplo, al vacío, cuando se quita el aire de su interior; con atmósfera controlada, cuando además se inyectan uno o más gases que se mantienen constantes, o con atmósfera modificada, cuando estos no pueden controlarse a lo largo del tiempo.

En caso de que se envasara en una atmósfera modificada, puede que la cantidad de gases añadida haya sido alta y eso haya hecho que el paquete se hinche un poco. Sin embargo, un producto en atmósfera modificada que se daña, "directamente perdería los gases que aumentan su vida útil y lo protegen de la oxidación y la acción microbiana y se echaría a perder".

Infografía sobre tipos de envasado en atmósfera modificada

Fenómenos físicos

Por último, puede tratarse de un simple fenómeno físico, ya que los gases se dilatan o se contraen según la temperatura y la presión. "Una barqueta de alimento envasada en una fábrica bien refrigerada y que se deja a temperatura ambiente un día de calor se hincha por dilatación de los gases al aumentar la temperatura. Lo contrario es fácil de ver cuando metemos en la nevera una botella de plástico medio llena y que ha estado en la mesa del comedor mucho rato: al enfriarse, se chafa un poco", ejemplifica Monferrer.

"Por otro lado, una barqueta envasada a nivel del mar se hinchará si se vende en una zona de montaña". Si vives en una zona de gran altitud, la presión del aire dentro del paquete puede ser mayor que la presión del aire ambiental fuera, lo que hace que el envase se expanda.

La hinchazón en productos congelados: un caso especial

Los envases de alimentos congelados pueden hincharse debido a la expansión del agua, la recristalización, la fragilidad del plástico a bajas temperaturas y las fluctuaciones en la cadena de frío.

Que sucede cuando el agua se congela

Expansión del agua y recristalización

Cuando el agua se congela, se expande aproximadamente un 9%. Este principio físico básico es el principal factor que influye en las tensiones de envasado en aplicaciones congeladas. La expansión no se produce de manera uniforme; la presión se distribuye de forma desigual debido a que las diferentes matrices alimentarias se congelan a distintas velocidades. La recristalización también provoca la formación de cristales de hielo con el tiempo. El material de embalaje sigue sometido a tensión mucho después de la congelación inicial, ya que los cristales más pequeños se combinan para formar otros más grandes.

Fragilidad del plástico y coeficientes de expansión térmica

La fragilidad del plástico varía según el material del envase. Los coeficientes de expansión térmica de los materiales pueden variar significativamente. Cuando los componentes del paquete se contraen a un ritmo diferente, pueden producirse concentraciones de tensión en los puntos débiles. Los envases multicapa presentan desafíos adicionales, ya que cada capa se contrae de forma diferente, lo que provoca delaminación y compromete las propiedades de barrera.

Gases disueltos y actividad enzimática

Cuando bajan las temperaturas, los gases disueltos en los alimentos se vuelven menos solubles. Incluso cuando los alimentos están congelados, la actividad enzimática permanece baja. Estas reacciones bioquímicas alteran la estructura de los alimentos y producen gases. Los alimentos fermentados presentan desafíos únicos; las temperaturas de congelación no detienen por completo la actividad residual de la levadura, pero la reducen significativamente. El problema se agrava al utilizar envases en atmósfera modificada, donde las mezclas de gases cuidadosamente formuladas para prolongar la vida útil pueden desestabilizarse si fluctúan las temperaturas.

Fluctuaciones en la cadena de frío

La cadena de frío no es constante. Las temperaturas pueden fluctuar durante el transporte, el almacenamiento y la carga. Los ciclos térmicos pueden ser perjudiciales; cada cambio de temperatura ejerce presión sobre los sellos y las uniones del material. Es posible que el paquete se haya descongelado parcialmente y luego vuelto a congelar, lo que puede causar hinchazón. Los sistemas de monitoreo de la cadena de frío miden la temperatura en cada etapa de la distribución, y el mapeo térmico revela patrones de variación de temperatura en vehículos y áreas de almacenamiento.

¿Siempre significa que la leche es mala?

No siempre. Algunos cartones de leche pasteurizada o UHT (temperatura ultra alta) pueden expandirse ligeramente debido al aire atrapado durante el empaque. Si el cartón está hinchado pero la leche huele y sabe normal, es posible que aún sea seguro. Sin embargo, es importante ser cauteloso.

A continuación, una tabla que resume las principales causas de hinchazón en envases de alimentos y su implicación:

Causa de la hinchazón Descripción Implicación para el consumo
Crecimiento bacteriano Bacterias o levaduras producen gases al metabolizar los nutrientes del alimento. Riesgo alto: El alimento está probablemente en mal estado o contaminado. Desechar.
Fallo en la cadena de frío Temperaturas inadecuadas permiten el crecimiento microbiano. Riesgo alto: Puede haber proliferación bacteriana y producción de toxinas. Desechar.
Sello o envase dañado Entrada de aire o microorganismos por un defecto en el empaque. Riesgo medio: El producto puede perder calidad o contaminarse. Desechar por precaución.
Exceso de gases en atmósfera modificada Cantidad alta de gases añadida durante el envasado. Riesgo bajo: Si el olor y sabor son normales, podría ser seguro. Observar.
Fenómenos físicos (temperatura/altitud) Dilatación de gases por aumento de temperatura o baja presión atmosférica. Riesgo bajo: Si el envase no está dañado y el alimento parece normal, podría ser seguro.
Expansión del agua (congelados) El agua se expande al congelarse, causando tensión en el envase. Riesgo bajo: Si es solo deformación física y la cadena de frío se mantuvo, es seguro.

Qué hacer ante un envase hinchado

"Como norma, lo mejor que podemos hacer es desecharlo", aconseja Mingallón. "Yo, en lo personal, no me comería ese producto por el riesgo de alteración del mismo (mal sabor y olor), que además puede causar alguna enfermedad gastrointestinal", opina Margarita Contreras Padilla, investigadora del Centro Académico de Innovación y Desarrollo de Productos (CAIDEP) de la Universidad Autónoma de Querétaro (México).

Si un cartón de leche está hinchado antes de abrirlo, lo más seguro es tirarlo. Nunca sabrás el tipo de bacteria que realmente está creciendo en el producto, por lo que la mejor medida de seguridad es desechar dicho alimento, aún cuando el contenido del empaque fuera cocido antes de su consumo.

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