La cuestión lingüística en España es un tema complejo y profundamente arraigado en la identidad de sus diferentes comunidades. A lo largo de la historia, las lenguas cooficiales han sido objeto de debate, conflicto y orgullo, reflejando las tensiones políticas y sociales del país.
El Español como Lengua Dominante
El español, con 400.000.000 de hablantes y expandido en cuatro continentes, es una lengua muy hablada, pero su prestigio académico a menudo se cuestiona. Muchos ciudadanos españoles se empeñan en ser entendidos en castellano en casa ajena, lo cual puede resultar patético en contextos internacionales como Bruselas, París o Berlín, donde a menudo se ven obligados a pedir ser atendidos en castellano en un hotel.

Las Lenguas Cooficiales: Catalán, Gallego y Aranés
Junto al castellano, en España conviven otras lenguas con estatus de cooficialidad en sus respectivas comunidades autónomas. Estas lenguas, aunque con un número de hablantes considerablemente menor, son elementos fundamentales de la identidad cultural y social de sus territorios.
El Catalán: Entre la Protección y la Contienda
El catalán es una lengua con aproximadamente 7.000.000 de hablantes. La defensa de la lengua propia y su oficialidad en Cataluña es un clamor de un pueblo repetidamente humillado. Existe una preocupación palpable entre los catalanes sobre la capacidad de hablar su idioma en su propia ciudad. Algunos castellanoparlantes, en cambio, argumentan que la libertad lingüística en Cataluña está más que debidamente respaldada y protegida por las leyes.

La historia de Cataluña con respecto a su lengua es compleja. Se mencionan hechos históricos como las tropelías y las cuchilladas que los españoles habrían dado a los catalanes a lo largo de 500 años, incluyendo invasiones y prohibiciones de su lengua. Se recuerda la batalla de Montjuic (1641) donde los catalanes se "cepillaron" a los tercios de Alatriste.
HISTORIA DE CATALUÑA EN 10 MINUTOS
En el siglo XVIII, el pueblo barcelonés, tras un dramático debate, acordó resistir ante Francia y España en 1713, gritando "Muerte al Borbón" en las calles. La ciudad fue sitiada y bombardeada sin cuartel hasta que, en julio de 1714, el Ejército franco-hispano cerró el sitio de la capital barcelonesa.
Algunos argumentan que no hay castellanoparlantes puros en Cataluña, sino que toda la población es bilingüe. Se ha debatido sobre la antigüedad del catalán escrito, con documentos como las Homilies d'Organyà (finales del s. XII y principios del XIII) y una traducción del Forum Iudicum del s. XII como ejemplos de catalán arcaico. Ausiàs March, del siglo XV, es una figura destacable en la literatura catalana/valenciana.
El Gallego: ¿Dialecto o Idioma?
En Galicia, la situación del gallego también es un punto de controversia. Muchos gallegos, por causas del azar o por un gobierno incompetente, se ven obligados a utilizar esta lengua a pesar de no usarla ni para hablar con sus familias. Es una lengua culta y valiosa como cualquier otra, pero resulta patético contemplar cómo en una clase de la Universidad hasta a los alumnos de Erasmus les obligan a llevar la materia en gallego. Esto lleva a algunos a sentir que el gallego se está convirtiendo en un dialecto cada vez más vergonzoso y vinculado al vituperable concepto de nacionalista.

El Aranés: Un Dialecto Protegido
El aranés, único dialecto occitano protegido, cuenta con apenas 3.000 hablantes y es idioma preferente en la Val d'Aran. Su situación contrasta con la del catalán, que, según algunos, jamás un Constitucional "casposo" permitiría que fuera idioma preferente en Cataluña.
Nacionalismos e Identidad Española
El tema de los nacionalismos y las independencias genera vergüenza para muchos españoles, tanto dentro como fuera del territorio. No se puede obligar a nadie a sentirse lo que no es, pero tampoco al resto que se siente español se le tiene que hacer comulgar con ruedas de molino.

La idea de que los políticos manipulan a los ciudadanos es recurrente. Mientras algunos creen que los políticos manipulan a los catalanes haciéndoles creer que hay razones para mantener la oficialidad del castellano en Cataluña, y al mismo tiempo para negar la oficialidad del catalán en España, otros argumentan que los políticos se aprovechan de la defensa de la lengua propia, que surge del clamor de un pueblo.
Existe una discusión sobre el concepto mismo de nacionalidad e identidad, soñando con un mundo sin estructuración política donde el patriotismo sea una cosa indeseable. Sin embargo, en la realidad, hay una parte de la población que ha despertado y se ha dado cuenta del papel de "peleles" que les ha tocado.