La ganadería bovina es un pilar fundamental del sector agroalimentario a nivel mundial. Sin embargo, este sector se ve constantemente amenazado por diversas enfermedades que afectan al ganado, generando pérdidas económicas significativas y, en algunos casos, riesgos para la salud pública. Recientemente, la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) ha generado una “gran alarma” en el sector bovino español, afectando explotaciones en la provincia de Girona.

Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC): una amenaza viral
¿Qué es y cómo se transmite la DNC?
La Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) es una enfermedad vírica que afecta al ganado vacuno. Es una enfermedad muy contagiosa del ganado bovino producida por un virus que causa fiebre, nódulos en membranas mucosas, piel y órganos internos, extenuación, inflamación de los nódulos linfáticos, edema cutáneo y, en ocasiones, la muerte. Es importante destacar que la DNC no representa un riesgo zoonótico, es decir, no hay posibilidad de transmisión de los animales a las personas, y el consumo de carne o leche de vaca no se ve afectado.
La enfermedad se transmite principalmente por insectos hematófagos, como ciertas especies de moscas, mosquitos y garrapatas. La transmisión por contacto directo entre animales, a través de lesiones, saliva o secreciones, es posible, aunque mucho menos eficiente. Los ganaderos sospechan que el virus entró por un animal infectado procedente de Francia y critican que no se haya prohibido la llegada de ganado de este país, como hicieron Marruecos, Suiza o Argelia.

Impacto de la DNC en España
La DNC ha afectado hasta el momento a Cataluña, concentrándose los focos en la comarca del Alt Empordà, colindante con Francia, y extendiéndose algo más al sur, en el Gironès. Se han identificado un total de 17 bovinos contagiados en granjas de la comarca del Alt Empordà desde que se detectó el brote el pasado 3 de octubre, y ha obligado a sacrificar unas 2.500 cabezas de bovino. Hay 152.000 animales inmovilizados y se están poniendo más de 7.300 vacunas al día. La DNC está considerada de categoría A en la Unión Europea, por lo que es de obligada declaración y hay que adoptar medidas para su erradicación, incluyendo el sacrificio de todos los bovinos de una explotación con un caso confirmado.
Ángel del Valle, responsable del sector ganadero del sindicato Unión de Uniones, la describe como "una gravísima crisis del sector vacuno español, no hemos conocido antes nada de esta magnitud". La aparición de focos ha cambiado abruptamente la dinámica del mercado del vacuno de carne, que se enfrenta a un punto de inflexión tras semanas de una clara tendencia alcista. Las exportaciones en vivo desde España quedaron suspendidas la semana pasada, afectando especialmente a los envíos a países como Marruecos, que supone casi la mitad de todas las exportaciones de vacuno vivo desde España. También preocupa la prohibición de exportación de animales vivos decretada por Francia, ya que es el país que abastece a España de terneros para engorde.

Medidas de contención y apoyo
Para combatir la DNC, se han activado con urgencia campañas de vacunación. En Cataluña, un equipo de 60 veterinarios trabaja para vacunar 152.000 cabezas puestas en cuarentena en tres radios. El orden de vacunación se establece en función de la distancia al foco y por categorías, dando prioridad a vacas reproductoras de leche y carne y terneras de engorde. Además, se esperan recibir 140.000 vacunas los próximos días y 250.000 la primera semana de noviembre.
Fuera de las áreas de vacunación, esta estaría prohibida, ya que se trata de una vacuna viva atenuada que podría confundir los anticuerpos generados con los propios de la enfermedad, impidiendo identificar nuevos focos. Otras comunidades autónomas como Cantabria y Asturias han suspendido ferias y mercados de ganado para evitar la propagación. Galicia ha blindado su cabaña, imponiendo vigilancia veterinaria y desinsectización a todo el bovino procedente de explotaciones de fuera.
DNC y su importancia organizacional
El Gobierno español ha asegurado que los brotes se están tratando "con determinación, eficacia y coordinación entre el Gobierno y las comunidades autónomas". La Generalitat ha movilizado una primera partida de cuatro millones de euros para tramitar las indemnizaciones y otros gastos derivados de la gestión del foco y la aplicación de la vacuna. El proyecto para paliar las consecuencias prevé indemnización y apoyo psicológico a los profesionales que lo puedan necesitar, debido a la incalculable afectación emocional.
La coordinadora Nacional de Unió de Pagesos, Raquel Serrat, augura que la DNC “provocará un gran cambio en el sector ganadero de Girona”, ya que “no se encontrarán vacas adultas para comprar y, retomar la actividad implicará una gran inversión que la mayoría de afectados, con una media de 55 años, no hará”.
Otras enfermedades que afectan al ganado bovino
La DNC no es la única enfermedad que amenaza al ganado. Existen diversas patologías que pueden afectar la salud y productividad de las vacas:
Enfermedades infecciosas
- Mastitis: Inflamación de la glándula mamaria, común y costosa en explotaciones lecheras, causada habitualmente por bacterias como Staphylococcus aureus o Escherichia coli. Reduce la calidad y cantidad de leche, y puede derivar en infecciones crónicas. La prevención pasa por una correcta higiene en el ordeño.

- Brucelosis: Enfermedad infecciosa causada por Brucella abortus. Provoca abortos, retención de placenta y disminución de la fertilidad en vacas. En humanos, produce fiebre ondulante y dolores articulares. Está incluida en programas oficiales de erradicación.
- Lengua azul: Enfermedad vírica transmitida por mosquitos (género Culicoides). Causa fiebre, inflamación de la lengua, úlceras y pérdida de apetito. Afecta principalmente a pequeños rumiantes, pero el ganado vacuno puede actuar como reservorio.
- Enfermedades respiratorias bovinas (ERB): Complejo de patologías que afectan el tracto respiratorio, especialmente en terneros, causado por una combinación de virus (como el virus de la rinotraqueítis infecciosa bovina - IBR), bacterias (como Mannheimia haemolytica) y factores de estrés. Produce importantes pérdidas económicas por mortalidad y reducción de la ganancia media diaria.
DNC y su importancia organizacional
- Diarrea neonatal: Afecta a entre un 10 y un 35 % de las terneras lactantes, provocando dolor, anhedonia (pérdida de interés), deshidratación y retraso en el crecimiento. Su detección precoz y tratamiento adecuado son cruciales para la recuperación del epitelio intestinal.
- Neumonía en terneras: A menudo es una “enfermedad multifactorial”. Los terneros con neumonía pueden presentar signos de dolor, somnolencia, disminución del apetito, secreción nasal y fiebre. El daño pulmonar a menudo persiste, afectando el rendimiento reproductivo y la edad al primer parto. Un 58,1% de las terneras con neumonía han tenido antes diarrea, lo que subraya la importancia de la detección precoz de esta última.

Enfermedades parasitarias
- Parásitos gastrointestinales: Como Ostertagia, Cooperia o Fasciola hepatica, son responsables de problemas digestivos, pérdida de peso, baja productividad y, en casos graves, muerte.
Enfermedades metabólicas
- Cetosis: Aparece cuando hay un déficit de energía en vacas de alta producción, especialmente en el periodo periparto.
- Hipocalcemia (fiebre de la leche): Se produce por un desequilibrio en el metabolismo del calcio. Estas enfermedades requieren una adecuada formulación de la ración, con especial atención a la transición entre el preparto y el posparto.
Enfermedades zoonóticas: cuando las enfermedades animales afectan a humanos
Las enfermedades zoonóticas son causadas por gérmenes que se propagan entre animales y personas. El contacto cercano con animales, la ingestión de carne o productos lácteos infectados o la picadura de insectos pueden ser vías de transmisión. Aquí se presentan algunas enfermedades zoonóticas relevantes:

| Enfermedad | Agente causal | Vías de transmisión a humanos | Síntomas en humanos |
|---|---|---|---|
| Ántrax | Bacillus anthracis (bacteria del suelo) | Heridas en la piel, carne infectada, inhalación de esporas | Enfermedad grave, fatal sin tratamiento. |
| Brucelosis | Brucella spp. (bacteria) | Contacto directo, leche infectada | Fiebre, artritis, dolores articulares, inflamación de órganos. |
| Encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o “enfermedad de las vacas locas” | Prion | Ingesta de carne de vacas infectadas | Variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob: cambios de comportamiento, demencia, fatal. |
| Criptosporidiosis | Cryptosporidium spp. (parásito microscópico) | Agua, suelo, alimentos contaminados con heces, leche cruda | Diarrea acuosa, calambres, náuseas, vómitos, fiebre. |
| Dermatofilosis ("escaldadura por lluvia") | Bacteria | Contacto directo | Parche circular húmedo, picazón, sarpullido. |
| E. coli enteropatógena | Escherichia coli (bacteria) | Carne cruda, productos lácteos mal pasteurizados, alimentos contaminados | Diarrea con sangre, gastroenteritis, insuficiencia renal. |
| Giardiasis | Giardia spp. (parásito protozoario) | Heces (agua y alimentos contaminados) | Diarrea, calambres abdominales, hinchazón, pérdida de peso. |
| Leptospirosis | Leptospira spp. (bacteria) | Contacto con orina de animales infectados (directo o indirecto) | Dolores parecidos a la gripe, fiebre, ictericia, daño a órganos. |
| Listeriosis | Listeria monocytogenes (bacteria) | Contacto directo, inhalación, ingesta de carne infectada | Efectos severos en ancianos e inmunodeprimidos, puede ser fatal. |
| Nódulos de los ordeñadores | Virus | Contacto directo con pápulas en pezones/ubres | Manchas rojas sensibles en dedos, manos y brazos. |
| Fiebre Q | Coxiella burnetii (bacteria) | Inhalación de aerosoles contaminados con bacterias excretadas en fluidos fetales, heces, orina, leche. | Fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares, vómitos, neumonía. |
| Rabia | Virus | Mordedura de animal infectado, contacto de saliva con mucosas o heridas. | Fiebre, dolor de cabeza, confusión, comportamiento anormal, fatal. |
| Tiña | Hongo | Contacto directo | Picazón y sarpullido. |
| Tuberculosis bovina | Mycobacterium bovis (bacteria) | Leche no pasteurizada, contacto directo, inhalación. | Afecta pulmones y ganglios linfáticos, sudoración nocturna, pérdida de peso. |
| Estomatitis vesicular | Virus | Contacto directo, picadura de insectos, inhalación. | Fiebre, dolor de cabeza, confusión, comportamiento anormal. |
Prevención y vigilancia: claves para una ganadería sana
La detección, el tratamiento y la vigilancia de enfermedades son componentes de vital importancia en los programas sanitarios de la explotación. Una clave para el tratamiento de la enfermedad es un diagnóstico rápido y preciso, seguido de un tratamiento eficaz. Esto requiere un buen sistema de vigilancia, es decir, la capacidad de identificar, examinar y tratar a los animales enfermos.
La identificación rápida de los animales enfermos es fundamental para el éxito del tratamiento y, por tanto, es esencial que el personal esté formado y sea competente para distinguir entre el ganado enfermo y el sano. Las características del ganado vacuno enfermo incluyen:
- Falta de apetito.
- Apatía.
- Cojera o marcha anormal.
- Movimiento rígido.
- Tos.
- Secreción nasal y ocular.
- Aumento de la frecuencia respiratoria.
- Hocico costroso.
- Ojos hundidos.
- Orejas caídas.
- Pelo áspero.
- Heces sueltas o muy duras.
- Llenado abdominal anormal.
- Esfuerzo.
- Pasar una cantidad anormal de tiempo en el bebedero o separado de los compañeros de lote.
El plan de manejo de la sanidad de la explotación debe incluir los pasos que se han de seguir después de que un animal sea tratado y también planes específicos para la revaluación y reubicación. Los animales identificados como enfermos crónicos con poca o ninguna posibilidad de recuperación deben comercializarse como valor residual (solo si no hay residuos infractores) o deben ser sacrificados para minimizar el dolor y la incomodidad.
Los corrales, pastos o grupos de animales de los cuales se identifican animales enfermos individuales deben ser observados de cerca para identificar rápidamente a otros animales enfermos, así como para evitar una epidemia o brote de enfermedad. Además de la observación visual, las explotaciones también deben considerar tecnologías como los sistemas de monitorización o evaluación que usan medidas objetivas para identificar a los animales enfermos.
El veterinario de la explotación debe especificar los procedimientos para el tratamiento del ganado enfermo y lesionado, proporcionando uno o más protocolos estándar que describan los tratamientos para enfermedades, lesiones o afecciones individuales. Todo el personal debe seguir estrictamente los protocolos para poder evaluar con precisión el éxito o el fracaso del tratamiento y minimizar el riesgo de peligros para la seguridad de los alimentos humanos.
Los registros son esenciales para monitorizar la incidencia de enfermedad, la respuesta al tratamiento y el impacto de la enfermedad en el rendimiento. Esta información puede usarse para generar un informe para cada animal que fue tratado y decidir si un animal debe ser sacrificado o para determinar la eficacia del tratamiento. Como mínimo, la causa de muerte, determinada por la necropsia, debe resumirse y evaluarse con frecuencia. Los avances tecnológicos de las cámaras de los teléfonos móviles han simplificado el proceso de necropsias remotas.