La conservación adecuada de los alimentos es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y evitar problemas de salud. Las carnes, en particular, requieren una atención especial debido a su facilidad para deteriorarse. Saber identificar las señales que indican que la carne ya no es apta para el consumo es esencial. Una de estas señales, y a menudo motivo de duda, es el color.
El color de la carne, incluyendo la de cerdo, está determinado por varios factores. El principal es la mioglobina, una proteína que se fija en las células del tejido y es responsable del color rojo. Cuando la mioglobina se mezcla con oxígeno, se convierte en oximioglobina, lo que produce un color rojo brillante.

Otros factores que influyen en el color de la carne de cerdo son:
- Raza: Algunas razas tienen una predisposición genética a generar mayores niveles de mioglobina y hemoglobina.
- Edad: La mioglobina aumenta con la edad del animal, lo que resulta en un color más oscuro en animales más longevos. Por ello, un cerdo ibérico más viejo tendrá un color rojo-rosa más oscuro.
- Ejercicio realizado: Los músculos que han sido más ejercitados tienden a ser de un tono más oscuro. Esto puede generar variaciones significativas de color incluso dentro de la misma raza.
- Dieta: La alimentación del animal condiciona la composición nutricional de la carne y, por ende, su color.
- Conservación y maduración: Durante la maduración, las enzimas actúan sobre las proteínas para ablandar la carne, lo que puede oscurecer su color.
A diferencia de la carne roja, la carne blanca (como la del pollo o el pavo) contiene menos grasa y es relativamente pobre en mioglobina.
La carne de cerdo se considera tanto roja como blanca. El color púrpura característico se debe a la mioglobina fijada en las células del tejido. Al mezclarse con oxígeno, se forma oximioglobina, dando lugar a un color más brillante.

Es importante entender que los cambios de color no siempre indican que la carne esté en mal estado. Por ejemplo:
- Cuando la carne fresca está protegida del contacto con el aire, como en el envasado al vacío, presenta un color rojo púrpura. Al exponerse al oxígeno del aire, reacciona con los pigmentos formando un color rojo brillante en el exterior.
- El oscurecimiento de la carne puede deberse a la oxidación y a cambios químicos en la mioglobina, provocados por el contenido de oxígeno.
- Las manchas blancas o grises secas pueden indicar quemaduras por congelación, que ocurren cuando la carne se congela por un período prolongado o no se sella adecuadamente.
- En la carne cocida, un color rosado interno puede ser resultado de una reacción entre el calor y la mioglobina, o por la cocción junto a verduras que contienen nitritos.
Sin embargo, hay señales inequívocas de que la carne de cerdo está en mal estado:
- Color marrón o gris oscuro: Indica que la carne podría estar empezando a descomponerse.
- Verdoso o negro: Cualquier indicio de estos colores es una señal clara de deterioro.
- Manchas blancas, verdes o negras: Señal de moho.
- Crecimiento de moho visible: La carne debe desecharse inmediatamente.
- Olor agrio, podrido o a amoniaco: Indicativo de que la carne se ha echado a perder.
- Textura viscosa o pegajosa: Sugiere que la carne está en mal estado.
- Superficie resbaladiza: Signo de descomposición.
- Carne blanda o deshilachada: Indica que la carne está mala.

Para prevenir el deterioro y asegurar la calidad de la carne de cerdo, es crucial seguir buenas prácticas de almacenamiento:
- Mantener la carne refrigerada a una temperatura entre 0°C y 4°C.
- Congelar la carne a -18°C o menos.
- Almacenar la carne cruda en el estante inferior del refrigerador para evitar la contaminación cruzada.
- Utilizar contenedores herméticos o bolsas selladas al vacío.
- No sobrecargar el refrigerador o el congelador.
- Practicar el método FIFO (First In, First Out - Lo primero que entra es lo primero que sale).
La preparación previa y el embalaje adecuado son importantes para la congelación:
- Dividir la carne en porciones antes de congelarla.
- Usar papel de congelador, bolsas de congelación o envases herméticos para evitar quemaduras por congelación.
- Etiquetar cada paquete con la fecha de congelación.
Técnicas como el marinado, el salado y el curado también pueden ayudar a conservar la carne, además de añadir sabor. El envasado al vacío es otra técnica ventajosa, ya que elimina el aire, reduciendo la oxidación y el crecimiento bacteriano.
La exposición de la carne a la luz y al oxígeno puede causar oxidación, lo que lleva a la descomposición de los pigmentos. Los productos químicos del curado, el oxígeno y la energía de la luz contribuyen a este deterioro.
Cómo saber si una carne de cerdo está buena o está mala y sus cortes
La carne de cerdo envasada al vacío puede presentar variaciones de color. Es importante recordar que si tienes dudas sobre la frescura o seguridad de la carne, es mejor desecharla para evitar riesgos para la salud.
La limpieza de superficies y utensilios, así como una compra inteligente en tiendas de confianza, son pasos adicionales para garantizar la seguridad alimentaria.
