Sustitución de la nata por leche evaporada en postres y otras recetas

Quedarse sin nata no es un drama. Hay muchas formas de sustituirla según el plato que estés preparando. Lo importante es saber qué textura y sabor buscas y con qué ingredientes cuentas en casa. Soluciones ante la falta del ingrediente: otras veces, simplemente no hay nata en casa. En estos casos, conviene conocer opciones que imitan su función: dar cremosidad y unir sabores.

Existen motivos dietéticos y saludables para evitar la nata: algunas personas evitan la nata por su alto contenido en grasa o por intolerancia a la lactosa. Afortunadamente, hay alternativas.

Alternativas para sustituir la nata en platos salados

Cuando cocinas platos con carne y te falta nata, necesitas una opción que aporte cremosidad sin cortar el sabor de la proteína. Mezcla 200 ml de leche entera con 50 g de mantequilla derretida para imitar la textura y grasa de la nata para cocinar. Funciona bien en guisos, estofados o salsas para carne. Tiene menos grasa que la nata pero más cuerpo que la leche normal.

Para platos más intensos, una cucharada de queso crema puede espesar y suavizar una salsa sin complicaciones. Combina especialmente bien con pollo o cerdo.

El yogur griego aporta cremosidad y un punto ácido que va bien con carnes blancas. Se debe añadir al final de la cocción para que no se corte.

Para espesar una salsa sin nata ni grasa extra, mezcle una taza de leche con una cucharada de maicena y calienta removiendo.

Tritura el requesón o la ricotta con un poco de leche hasta lograr una crema lisa.

Existen versiones vegetales específicas para cocinar. Tienen una textura muy parecida a la nata convencional y funcionan bien en cualquier receta.

La leche de coco aporta un sabor distintivo y una textura muy cremosa. Es ideal para currys, platos con especias o recetas asiáticas.

Remoja anacardos en agua caliente 2-3 horas y tritúralos hasta obtener una crema densa.

Ingredientes para hacer salsas cremosas

Sustitución de la nata en postres: la leche evaporada

La leche evaporada es una opción a considerar para postres. Es indudable que la leche evaporada nunca podrá ser comparada con la nata, ya que ésta última, por menor porcentaje de grasa que contenga, siempre tendrá más que la leche. Eso no quiere decir que no la puedas reemplazar por ella; la receta, si bien es cierto no quedará igual, tampoco dejará de ser rica.

Yo he usado la leche evaporada para postres y creo recordar que también en algún plato. Recuerdo que una vez para un bizcocho, le puse leche evaporada porque tenía medio bote abierto. Con leche evaporada y gelatina también puedes hacer postres.

La leche evaporada no se monta como la nata, por lo que su uso está más limitado en preparaciones que requieren la textura de la nata montada.

Leche evaporada y nata

Leche evaporada vs. Nata: consideraciones sobre grasa y sabor

Según para lo que sea, la leche evaporada puede ser una excelente opción. Yo SIEMPRE utilizo la leche evaporada para las salsas, ya sean para carnes, peces o verduras. Es evidente que prefiero el 9% de MG que tiene la leche evaporada frente al 33% como mínimo que tiene la nata. Eso ya va a gustos, y eso es lo que cambia precisamente, el gusto, pero una vez que te acostumbras.

Además, en algunos supermercados la leche evaporada es muy económica y, para algunos gustos, está mucho mejor que otras marcas más conocidas y cuesta menos de la mitad.

Otras sustituciones comunes en repostería

Empezáis a preparar los ingredientes y de repente os dais cuenta de que no tenéis algún ingrediente clave. ¿Qué pasará si no lo pongo? Aquí tienes algunas alternativas:

Sustitución de la mantequilla

La mantequilla es un ingrediente muy común en la repostería y bastante fácil de sustituir. Podemos sustituir la misma cantidad de mantequilla por margarina y viceversa. Podemos sustituirla también por aceite usando 2/3 de la cantidad en aceite. Por ejemplo, si en la receta indica 150 gr. de mantequilla, lo podemos sustituir por 100 ml. de aceite. Depende de la receta usaremos un aceite u otro. También podemos sustituir la misma cantidad de mantequilla por crisco, pero solo en recetas para frostings o cremas. Podemos incluso en recetas que nos pidan mantequilla fundida, sustituirla por compota de manzana.

Tabla de sustitución de mantequilla

Sustitución de los huevos

Ya sea por intolerancia, alergia o por veganismo, muchas veces los huevos no son bienvenidos en casa. Sin embargo, la mayoría de recetas dulces incluyen huevo porque sirve para ligar y emulsionar los ingredientes, dar textura y mantener la humedad en los postres. Aquí tienes las principales equivalencias para sustituir un huevo en repostería:

  • 1 plátano muy maduro pequeño (o 1/2 plátano grande) equivale a un huevo.
  • 60 g de compota de manzana.
  • 55 g de yogur natural.
  • 45 g de harina de garbanzos mezclados con 65 ml de agua.
  • 45 g de harina de avena con 45 ml de agua.
  • 45 g de semillas de chía hidratadas con 45 ml de agua.

Sustitución de la levadura en polvo

La levadura en polvo o polvos de hornear son imprescindibles para conseguir bizcochos esponjosos y masas que suban de forma uniforme. Si no la tienes en casa, puedes sustituir 1 cucharadita de cremor tártaro por 2-3 cucharaditas de vinagre blanco o jugo de limón.

Sustitución de la leche

La leche es uno de los ingredientes más fáciles de sustituir en repostería. Basta con usar la misma cantidad de leche vegetal (soja, avena, almendra, arroz…) para lograr una textura muy similar. También puedes reemplazarla por zumo de frutas cuando la receta ya lleva sabores intensos, o incluso por agua si usas esencias, cacao o frutas que aporten carácter. El resultado será prácticamente igual de esponjoso, y tendrás versiones aptas para intolerantes a la lactosa, veganos o quienes buscan alternativas más ligeras.

Sustitución de la harina

La harina es la base de casi todas las recetas dulces: bizcochos, galletas, panes, tartas… y claro, cuando falta parece el fin del mundo. Puedes cambiar hasta la mitad por harina integral (absorbe más agua, así que no se recomienda usarla al 100%). Si buscas una alternativa sin gluten o más saludable, prueba con harina de avena.

Sustitución del buttermilk

La buttermilk o suero de leche se ha puesto muy de moda porque aporta una esponjosidad increíble a bizcochos, cupcakes y panes rápidos. La forma más sencilla es hacer buttermilk casero: sustituye la cantidad indicada de suero en la receta por leche, resta 20 ml y añádele ese volumen en zumo de limón o vinagre blanco. Con estas alternativas, nunca más tendrás que renunciar a ese bizcocho húmedo y aireado solo porque no encontraste buttermilk en la tienda.

Sustitución de endulzantes

Puedes optar por un endulzante más saludable (como la panela, el azúcar de coco o siropes naturales). Si prefieres la miel, sustituye la cantidad indicada de azúcar por un 20% menos. Por ejemplo: si una receta pide 100 g de azúcar, usa 80 g de miel.

Sustitución del azúcar glas

¿Necesitas azúcar glas y no tienes a mano? Solo tienes que triturar azúcar blanco en un molinillo o procesador.

Sustitución de nata montada

Si necesitas nata montada, usa nata vegetal (especial repostería).

Cómo sustituir polvos para hornear (3 recetas)

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