El valor nutricional de la carne de cerdo: un análisis detallado

La carne de cerdo, especialmente la de raza ibérica, es un alimento con un perfil nutricional complejo y beneficioso, desmitificando la percepción de que es poco saludable. Su valor nutricional depende del contenido de macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasa) y de los micronutrientes (vitaminas y minerales).

Calorías y aporte energético

La cantidad de energía por 100 g de porción comestible de cerdo varía significativamente, desde 113 Kcal. (solomillo ibérico) hasta 374 Kcal. (jamón ibérico curado). Esto es interesante desde el punto de vista del consumo, ya que es posible modular el aporte energético en función de los intereses particulares del consumidor.

Tabla comparativa de calorías en diferentes cortes de cerdo

Proteínas de alto valor biológico

Cuantitativamente, los valores de proteína por cada 100 g de porción consumible oscilan entre 26 y 43 g, según el producto que se considere. El aspecto cualitativo viene determinado por la cantidad de aminoácidos esenciales. En este sentido, el cerdo posee un alto valor biológico, comparable al del pescado.

Otro aspecto de la calidad es la llamada "complementación proteica" mediante la cual, en dos alimentos con proteínas diferentes y con distintos aminoácidos esenciales, se puede producir una complementación que conduce a una proteína total de mucha mejor calidad.

Grasa: un componente esencial con características saludables

La calidad de la grasa del cerdo ibérico tiene una característica especial: abunda más la grasa insaturada, por lo cual su consumo no entraña el riesgo para la salud que aquellas que contienen grasas saturadas. La grasa de cerdo ibérico es más rica en ácidos grasos monoinsaturados (50%, fundamentalmente oleico), también contiene ácidos grasos poliinsaturados (10% destacando el linoleico) y saturados (tan sólo el 40%, menor que en otras razas).

Por tanto, la raza es un factor importante al considerar la composición de la grasa del cerdo, como también lo es el tipo de alimentación a que haya sido sometido el animal. Pero en el caso del cerdo ibérico cabe destacar además sus condiciones de cría, que contribuyen a este perfil lipídico saludable. Las personas diabéticas deben prestar especial atención a las grasas consumidas y limitar la ingesta de grasas saturadas.

Comparación de la composición de ácidos grasos en la carne de cerdo ibérico y otras razas

Vitaminas y minerales

La carne de cerdo ibérica es especialmente rica en vitaminas del grupo B como B1 (tiamina), B2, B6, B12, niacina y ácido fólico. La vitamina B1 juega un papel sumamente importante ya que resulta imprescindible para un desarrollo y crecimiento normal.

El colágeno: el secreto antiedad de las patas de cerdo

Las patas de cerdo son un manjar que esconde un gran secreto: su alto contenido en colágeno. El colágeno es una proteína que se encarga de crear el tejido, la piel, los tendones y los cartílagos. Tomarlo es sinónimo de conseguir que tu piel rejuvenezca progresivamente, manteniéndola tersa y elástica. El paso de los años provoca una bajada en su nivel, lo que puede provocar una expresión permanente de tristeza en la cara.

Incorporar las patas de cerdo a tu dieta supone recibir una potente inyección de colágeno. Tu organismo reconoce la sustancia y no se producirá rechazo alguno. El colágeno es el encargado de “rejuvenecernos” e incluso puede llegar a evitar o retrasar el deterioro de la piel como la aparición de arrugas, líneas de expresión e incluso, celulitis.

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Recetas saludables con patas de cerdo

Existen diversas recetas para disfrutar de las patas de cerdo de manera saludable, buscando aquellas que aportan menos calorías y que no conllevan que el colágeno se diluya durante la cocción. Aquí te presentamos dos opciones:

Patas de cerdo en escabeche

  1. Compra un kilo de patas de buena calidad. Debes tener a mano dos cebollas, dos zanahorias, orégano, comino, sal y medio vaso de vino blanco.
  2. Limpia bien las patas: Es recomendable dejarlas un día metidas en agua para que suelten las impurezas.
  3. Cuécelas en agua caliente con una hoja de laurel y sal. Debes ir desgrasando el caldo periódicamente para que quede limpio.
  4. Corta la verdura y añade el vino blanco.
  5. En un bote hermético, introduce las patas cortadas y cúbrelas con la verdura por capas. Déjalo macerar unos dos días para que absorba el sabor.

Patas de cerdo guisadas

  1. Mete en agua las patas con sal, un diente de ajo y hierbas aromáticas. Cubre con agua y deja que se hagan durante unas tres horas a fuego bajo. Si usas la olla rápida, es suficiente con 40 minutos.
  2. La salsa consiste en cortar cebolla y zanahorias, sofreírlas y añadir el pimiento choricero, la salsa de tomate y el pimentón. Remata con un vaso de vino blanco. Este guiso tradicional te permitirá convertir tu plato en una sinfonía de colores y sabores.

Desde embutidos y jamones Sierra de las Villuercas te recomendamos incluir las patas de cerdo como protagonistas de uno de tus menús semanales y podrás notar la diferencia en tu piel fácilmente. Aprovecha su alto contenido en colágeno y conviértelas en uno de tus mejores secretos de belleza.

Plato de patas de cerdo guisadas con verduras

Comparación con otros alimentos

Para contextualizar el valor nutricional de la carne de cerdo, es útil compararla con otros alimentos:

  • Verduras: Son muy saciantes, bajas en calorías y aportan muchas vitaminas.
  • Legumbres: Contienen más calorías, pero también muchos nutrientes (especialmente proteínas), lo que las convierte en una excelente alternativa a la carne si sigues una dieta vegana o vegetariana.
  • Patatas y productos a base de patata: Las patatas son muy ricas en vitamina C, su cáscara contiene mucha fibra y, aunque tienen un alto contenido de carbohidratos, estos carbohidratos complejos con almidón se convierten en energía y te mantendrán saciado durante más tiempo.
  • Champiñones y setas: Son altos en proteínas y bajos en calorías, y los que se cultivan bajo la luz del sol son ricos en vitamina D. Se les suele clasificar como verduras, pero en realidad son un tipo de hongo.
  • Ensalada: Las ensaladas aportan muchos nutrientes, son bajas en calorías y muy saciantes. Las lechugas de hoja verde son ricas en vitaminas A y C, las de hojas más oscuras contienen más antioxidantes. El contenido calórico y el valor nutricional de las ensaladas variará dependiendo de los ingredientes y aderezos que les eches.
  • Frutas: Por lo general, las frutas son bajas en calorías y ricas en vitaminas y micronutrientes, y se componen principalmente de carbohidratos. Algunas calorías también pueden proceder de la grasa. Los carbohidratos de las frutas provienen de la fructosa y otros tipos de azúcares. Dependiendo de la fruta, el contenido de azúcar puede variar bastante.

Los cuidados de la piel externos son muy eficaces. Sin embargo, es en la alimentación donde se encuentran los nutrientes que necesita tu piel para mejorar. De no ser así, se inflamará y mostrará síntomas de cansancio o de fragilidad. Es tu cuerpo quien se encarga de repartir los nutrientes y de restablecer su correcto funcionamiento. El uso de productos ayuda, pero no tanto como tu dieta.

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