La aplicación de frío o calor tras una lesión es un gesto instintivo, pero es crucial saber cuándo corresponde cada uno para acelerar la recuperación. El uso adecuado de estas terapias puede tener un impacto significativo en la curación de una lesión.
Entendiendo las Lesiones Agudas y Crónicas
“El frío está indicado principalmente en las lesiones agudas, es decir, aquellas que acaban de producirse y cursan con inflamación o dolor repentino. Lo aplicamos para reducir la inflamación y aliviar el dolor”, subraya el especialista. Por otro lado, “el calor tiene un efecto muy diferente y se utiliza sobre todo en lesiones crónicas y en problemas de rigidez articular, como la artrosis”.

Según Peio Lapitz, el frío debe aplicarse durante las primeras 48 horas tras producirse la lesión. “Lo ideal es aplicarlo cada dos o tres horas, durante unos 15 o 20 minutos. Y algo muy importante: nunca directamente sobre la piel”. El frío disminuye el diámetro de los capilares de la zona, lo que reduce el riego sanguíneo, la frecuencia cardíaca y el metabolismo, generando una menor contractibilidad muscular. Actúa como un anestésico en la piel al alterar la sensibilidad de la zona, pero puede producir quemaduras si no se aplica correctamente.
“El calor está recomendado cuando ya no hay inflamación aguda y lo que se busca es relajar la musculatura o mejorar la movilidad en articulaciones rígidas”, indica el traumatólogo. El calor aumenta el riego sanguíneo porque produce una vasodilatación de los capilares en la zona, es decir, aumentan de diámetro. Como consecuencia, disminuye la rigidez muscular y el dolor porque se produce un efecto sedante al relajar y aliviar la fatiga muscular. El tratamiento con calor puede durar unos quince o veinte minutos, de una a tres veces al día, siempre observando la piel para evitar quemaduras.
| Terapia | Cuándo aplicar | Efectos | Cómo aplicar | Precauciones |
|---|---|---|---|---|
| Frío | Lesiones agudas (primeros 3 días), inflamación, dolor repentino, contusiones. | Reduce la inflamación, alivia el dolor, disminuye el metabolismo y el riego sanguíneo, efecto anestésico. | Cada 2-3 horas, 15-20 minutos, envuelto en un paño. Bolsa de hielo, criogel, cremas de frío. | Nunca directamente sobre la piel. No usar en problemas vasculares (síndrome de Raynaud) o hipersensibilidad al frío. |
| Calor | Lesiones crónicas, rigidez articular, relajación muscular, fatiga muscular, agujetas. | Aumenta el flujo sanguíneo, relaja los músculos tensos, alivia articulaciones doloridas, disminuye la rigidez muscular. | Una a tres veces al día, 15-20 minutos. Mantas eléctricas, sacos de semillas, fangos, parafina, lámpara de infrarrojos. | No aplicar en caso de hemorragias o hematomas recientes. Observar la piel para evitar quemaduras. |
Contusiones de Costilla: Causas, Síntomas y Tratamiento
Una contusión de costilla, también llamada costilla magullada, puede ocurrir después de una caída o golpe en el área del pecho. Un moretón ocurre cuando los pequeños vasos sanguíneos se rompen y filtran su contenido en el tejido blando debajo de la piel, lo que causa la decoloración de la piel. Las causas comunes de las costillas magulladas son los accidentes automovilísticos, las lesiones deportivas o las caídas. La tos severa o prolongada también las puede causar.

Un moretón en la costilla debido a una fuerza brusca puede causar sangrado y lesiones en los tejidos debajo de la piel. Dependiendo de la fuerza del golpe, se pueden sufrir otras lesiones, como costillas rotas o daños en los pulmones, el hígado, el bazo o los riñones. Esto es más probable en accidentes automovilísticos o caídas desde una gran altura.
Síntomas de las Costillas Magulladas
- Dolor
- Hinchazón
- Decoloración de la piel (puede volverse azul, púrpura o amarilla)
- Zona magullada tierna y adolorida
- Dolor al moverse y en reposo
- Dolor al respirar, toser, reír o estornudar
Recuperación y Tratamiento
Las costillas magulladas se recuperan de la misma manera que las costillas fracturadas, pero una magulladura toma menos tiempo en recuperarse que una fractura de costilla. La curación toma alrededor de 4 a 6 semanas. En pocas ocasiones se necesita una radiografía, una resonancia magnética o una tomografía computarizada para confirmar el diagnóstico, aunque se pueden necesitar estudios imagenológicos para buscar lesiones más graves, como una fractura de costilla que ha desplazado su costilla fuera de la alineación o daño a órganos internos.
No se debe tener un cinturón o una venda alrededor del pecho porque evitaría que las costillas se movieran al respirar o toser, lo que puede conducir a infección pulmonar (neumonía).
Alivio del dolor y la incomodidad:
- Poner hielo: Ayuda a reducir la hinchazón al disminuir el flujo de sangre en el área. También adormece el área y ayuda a aliviar el dolor. Coloque una bolsa de hielo en el área lesionada durante 20 minutos, 2 a 3 veces por día durante los primeros uno o dos días. Envuelva el hielo en un paño antes de colocarlo en el área lesionada.
- Analgésicos: Si el dolor no es grave, se puede tomar ibuprofeno (Advil, Motrin) o naproxeno (Aleve, Naprosyn) para aliviar el dolor. El paracetamol (Tylenol) también se puede tomar para el dolor en la mayoría de las personas. Si el dolor es intenso, es posible que se necesiten analgésicos recetados.
- Ejercicios de respiración: Sentir dolor al respirar puede hacer que la respiración sea superficial, lo que puede aumentar el riesgo de neumonía. Realice ejercicios lentos de respiración profunda y tos suave cada 2 horas para deshacerse de la mucosidad de los pulmones. Sostener una almohada o una manta contra la costilla lesionada puede hacer que las respiraciones profundas sean menos dolorosas.
Desbloqueo de diafragma y costillas con Yoga
Precauciones durante la recuperación:
- No descanse en la cama todo el día, ya que esto puede hacer que se acumule líquido en los pulmones.
- No fume ni use productos de tabaco.
- Intente dormir en una posición semivertical cómoda durante las primeras noches, colocando almohadas debajo del cuello y la parte superior de la espalda.
- Empiece a dormir en el lado que no está afectado durante unos días después de la lesión.
Otras Causas de Dolor en las Costillas
Existen diversas causas de dolor en las costillas, más allá de las contusiones:
- Golpes o traumatismos: Es la principal causa de dolor en las costillas, normalmente debido a caídas, accidentes de tránsito o la práctica de deportes, causando un dolor constante, moretones y dificultad para mover el tronco. Se aconseja mantener reposo y aplicar compresas frías, especialmente si aparecen moretones. Si el dolor es muy intenso y dificulta la respiración o si se sospecha de una fractura, es importante acudir al hospital.
- Costocondritis: Es la causa más frecuente de dolor en las costillas cuando no existe un golpe específico. Se produce debido a la inflamación de los cartílagos que conectan las costillas superiores al hueso del esternón, causando una intensa sensibilidad en la región entre los pezones al hacer presión.
- Pleuritis: Problema inflamatorio que afecta a la pleura. Es importante acudir al hospital para iniciar el tratamiento con antibióticos y aliviar la inflamación si es causada por una infección bacteriana, y puede ser necesaria terapia respiratoria.
- Fibromialgia: Tipo de dolor crónico que puede afectar diferentes partes del cuerpo. No existe una forma específica de tratarla, pero la acupuntura, fisioterapia o una alimentación rica en omega-3 pueden ayudar a mejorar la calidad de vida.
- Embolia pulmonar: Si se sospecha, es importante acudir rápidamente al hospital para retirar el coágulo del pulmón.
- Osteoporosis: Enfermedad en la que los huesos se vuelven más frágiles. El tratamiento incluye medicamentos, hormonas, suplementos de vitamina D y calcio, cambios en la dieta y ejercicio físico.
- Cáncer de pulmón: Aunque es una causa mucho más rara, el surgimiento de un dolor en la región del pecho junto con dolor en las costillas puede ser señal de cáncer en el pulmón. El tratamiento debe iniciarse lo antes posible.

Terapia de Contraste: Frío y Calor Alternados
Existe una técnica conocida como terapia de contraste, que consiste en alternar aplicaciones de frío y calor. Esta es una herramienta muy útil para mejorar la recuperación de fracturas y tras la inmovilización con vendajes o escayolas. Los baños de contraste consisten en aplicar tres o cuatro minutos de agua caliente (sin quemar) y a continuación un minuto de agua fría (no helada). Una combinación aplicando frío y caliente suele ser útil para las distensiones y esguinces musculares. El mejor enfoque es aplicar hielo lo antes posible para aliviar la inflamación y adormecer el dolor. Después de 2 o 3 días, si la hinchazón ha desaparecido, se puede aplicar una almohadilla térmica a baja temperatura o un paño tibio sobre el pecho. Algunos médicos sugieren alternar entre calor y frío.