El arroz con callos es más que un plato; es una experiencia gastronómica que invita a los comensales a sumergirse en la riqueza de la cocina tradicional. Esta receta, arraigada en la historia y el sabor, combina el sabor robusto de los callos con la textura suave del arroz. ¡Acompáñanos en este viaje culinario y convierte tu cocina en un escenario de sabor y tradición!
Esta es otra receta de mi madre, de esas que de pequeña me creía que comía todo el mundo y resulta que sólo la conocíamos en mi casa y para de contar. Cuando me independicé empecé a cocinar todas esas recetas que siempre había tenido ganas de probar y dejé un poco de lado las recetas de familia hasta que despues de unos cuantos fracasos culinarios quise volver a mi comida de toda la vida y empecé a recoger todas las recetas que pude de mi madre.
¿Buscas un plato que te haga revivir la calidez de un domingo en casa? Te presento el delicioso arroz con callos, una receta tradicional que combina la cremosidad del arroz Brillante Sabroz con el sabor inconfundible de los callos de ternera. Ideal como plato único, tiene ese encanto irresistible que nunca pasa de moda.
El arroz con callos es de esos platos que huele a domingo en casa. Tiene un sabor auténtico y un aroma irresistible que te hace salivar desde que empiezas a cocinar. Con unos pocos ingredientes y pasos que hasta el más despistado puede seguir, te aseguro que tendrás un plato delicioso en tu mesa bien pronto. Atrévete a redescubrir la cocina tradicional y deja a tus invitados boquiabiertos con esta receta que pide a gritos una buena sobremesa.
Antes de meternos en faena, asegúrate de tener los ingredientes listos: arroz, callos, cebolla, pimiento rojo… y un buen chorro de aceite de oliva. No hay prisa, porque la magia de este plato está en cocinar a fuego lento. ¿Un truco? Vigila al pimentón para que no se queme, que el sabor ahumado no se nos escape.
Antes de empezar a disfrutar de esta receta de arroz con callos, asegúrate de tener todos los ingredientes organizados. La organización es la clave para disfrutar cocinando sin estrés, y para que luego no te pille el toro al buscar ingredientes mientras el arroz Brillante Sabroz ya está en el fuego. Dale un repaso extra a los callos, asegúrate de que estén bien limpios para que no arruinen el festín que estás a punto de preparar.
Los callos hoy en día ya te vienen súper limpios pero yo recuerdo de pequeña a mi padre lavando los callos con vinagre y no se qué cosas más. Un tostón. De todos modos yo primero los pongo en una olla con agua hasta cubrirlos. Lo llevo a ebullición y justo entonces los dejo cocer 1 minuto. Apago el fuego y cuelo y tiro este agua.
Se vuelven a poner en la olla rápida con 1 litro de agua (en realidad yo pongo 9 cacillos). Cuando se haya enfriado la olla hacemos un requemo en una sartén con un poquito de aceite. Volcamos este requemo en la olla donde tenemos los callos y añadimos también los garbanzos que teníamos en remojo. Se deja 11 minutos desde que sube la segunda anilla naranja.
Cuando la olla ha perdido presión y podemos abrirla, volvemos a hervir y echamos 120 gr. de arroz.
Cómo hacer Arroz con Callos
Comienza cocinando las verduras para preparar el sofrito. En una sartén con aceite de oliva, sofríe la cebolla, el pimiento verde, el ajo, una pizca de sal y el tomate triturado. Al final, añade pimentón. Remueve para integrar todos los ingredientes y deja cocinar unos minutos, hasta que las verduras estén pochadas.
En una sartén grande, calienta un buen chorro de aceite de oliva a fuego medio. Ya sabes, lo justo para que la cebolla y el pimiento rojo, picados en daditos, se vuelvan los protagonistas brillantes y tiernos de nuestro plato. Este momento es clave, el aroma es sencillamente irresistible.
Recuerda, la paciencia es tu mejor aliada aquí. Remueve ocasionalmente para que las verduras se cocinen de manera uniforme y no se queme nada. Cuando los colores del pimiento rojo y la cebolla se tornen intensos empezarán a ser la base perfecta para nuestro arroz con callos. ¡Ya huele a gloria!
Una vez que tengas las verduras tiernas, es momento de elevar tu receta de arroz con callos al siguiente nivel. Añade el pimentón y mezcla bien, disfrutando del aroma inconfundible que se desprende. Incorpora los callos guisados, dejando que todos los sabores se integren en un baile delicioso.
Saltea todo junto durante unos minutos para garantizar que cada grano de arroz capture el sabroso entusiasmo de los callos. Así conseguirás esa esencia tradicional de un plato único, tan fácil como delicioso. ¡Déjate llevar por la tentación de este festín culinario y cocina con confianza!
A continuación, incorpora los callos al sofrito y el vaso de vino blanco. Deja cocinar hasta que el alcohol se evapore.
Para seguir, agrega el caldo y espera hasta que los callos estén tiernos. Luego, añade el arroz SOS Especial Caldosos y Melosos y deja cocinar 15/17 minutos.
El siguiente paso es crucial para que este arroz con callos te salga de chuparse los dedos. Vierte el arroz en la sartén y mezcla con calma. El objetivo es que los granos se empapen del sabor de los callos y las verduras.
Deja que el arroz se tueste ligeramente. Esto reforzará su sabor, dándole una textura que enamora.
Cuando veas que el arroz empieza a dorarse ligeramente en la sartén, es el momento de añadir los 600 ml de caldo que prefieras. Si quieres un sabor más fuerte, el de carne es ideal. Vierte el caldo con delicadeza para que no se salpique todo.
Después, baja el fuego a medio-bajo y deja que el arroz haga su magia a fuego lento. Esto permite que el arroz con callos absorba todo el sabor y se cocine bien. Si te sobra caldo, no te preocupes, aquí tienes una idea de qué hacer con el caldo sobrante.
Para terminar, incorpora pimienta negra al gusto.
Antes de darle el toque final a tu arroz con callos, asegúrate de prepararte para un viaje sensorial. Imagina que estás en la cocina de tu infancia, donde ese aroma inunda el hogar. Corta un poco de perejil fresco y espárcelo suavemente por encima. No te olvides de ese detalle que convierte lo ordinario en especial: ¡el perejil, que da frescura y color!
Ya solo queda servir y compartir este delicioso arroz con callos entre toda la familia.
Una vez que tu obra maestra esté lista y decorada, siéntate, relájate y disfruta con orgullo de este plato único. Armoniza los sabores con el color vibrante del perejil, haciendo que cada bocado sea un recordatorio de las tradiciones y el cariño con el que lo has preparado. ¡Buen provecho!
En un plato ponemos la hierbabuena seca y volcamos encima el guiso. Se hace así para que la hierbabuena no amargue.
Karlos Arguiñano elabora hoy una receta picante de callos, con los que utiliza entre otros ingredientes pimientos choriceros y pimentón. Él nos recomienda también probar los callos con una tortilla de patatas como acompañamiento, aunque él en esta receta los acompaña de arroz blanco, sencillo de hacer y con buen resultado. "¡Animaros a hacerlo!" dice Arguiñano.
Retira los tallos y las semillas de los pimientos choriceros. Ponlos a remojo en un bol con agua caliente y espera a que se hidraten bien. Retíralos y sácales la pulpa. Pica y resérvala.
Pela y pica en dados las cebollas y 4 dientes de ajo. Sazona y rehógalos durante 20 minutos en una cazuela con 4 cucharadas de aceite. Pica las alegrías riojanas e incorpóralas. Vierte el vino y dale un hervor. Agrega el pimentón, la salsa de tomate, la carne de los choriceros y los callos cocidos. Cocina todo junto durante 15-20 minutos a fuego suave.
Aplasta 2 dientes de ajo (déjalos con piel), colócalos en una cazuela con un chorrito de aceite y dóralos un poco. Agrega el arroz, vierte el agua (el doble y un poco más), sazona y cocínalo durante 18-20 minutos.
Reparte los callos y el arroz en 4 platos.
En una cazuela poner a calentar el contenido de la lata de callos, añadiendo un poco de agua y dejar cocer, troceando un poco con una tijera los callos más grandes. En otra cazuela sofreir el ajo picado o entero al gusto y luego sofreir el arroz hasta que cambie de color. Ir añadiendo a cazos el caldo de ave y un cazo de los callos de forma que esté siempre ligeramente húmedo. Ir cociendo a fuego medio.alto durante 20 minutos. Las últimas cucharadas añadir solo los callos hasta terminarlos. Si falta volver a añadir del caldo. Tapar y retirar 5 miutos.
Retira los tallos y las semillas de los pimientos choriceros. Ponlos a remojo en un bol con agua caliente y espera a que se hidraten bien. Retíralos y sácales la pulpa. Pela y pica en dados las cebollas y 4 dientes de ajo. Sazona y rehógalos durante 20 minutos en una cazuela con 4 cucharadas de aceite. Pica las alegrías riojanas e incorpóralas. Vierte el vino y dale un hervor. Agrega el pimentón, la salsa de tomate, la carne de los choriceros y los callos cocidos.
Aplasta 2 dientes de ajo (déjalos con piel), colócalos en una cazuela con un chorrito de aceite y dóralos un poco.
Reparte los callos y el arroz en 4 platos.
Si eres fan de los platos tradicionales, te recomiendo probar esta deliciosa Receta de arroz con costillas de la abuela o una auténtica Paella de pollo y verduras. ¡No te decepcionarán!
Ingredientes
Versión 1
- 150 gr. de callos
- 120 gr. de arroz
- Cebolla
- Pimiento verde
- Ajo
- Tomate triturado
- Pimentón
- Vino blanco
- Caldo
- Pimienta negra
- Aceite de oliva
- Sal
Versión 2 (Karlos Arguiñano)
- 1 kg de callos de ternera (cocidos)
- 200 g de arroz
- 3 cebollas
- 6 dientes de ajo
- 2 pimientos choriceros
- 2 alegrías riojanas (en conserva)
- 500 ml de salsa de tomate
- 100 ml de txakoli
- 1 cucharada de pimentón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Perejil
Nota: Las cantidades de los ingredientes pueden variar según la versión de la receta y el número de comensales.

🍲 Arroz con Callos: Receta Deliciosa | ¡Prepáralo en Casa! 😋
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