Esta receta de caldo de pollo y verduras es una receta clásica de nuestra gastronomía. Es mucho más que un plato tradicional o una simple receta, este plato es un verdadero aliado en la cocina, un compañero indispensable y esencial para cualquier cocinero.
Esta receta casera no solo es saludable y reconfortante, sino también versátil: sirve como punto de partida para preparar sopas, salsas, guisos, arroces y otras muchas elaboraciones. Además, es una solución perfecta para reducir el desperdicio alimentario, ya que permite aprovechar las sobras de pollo y verdura para crear una base nutritiva y deliciosa. Solemos tener en nuestras neveras algunas verduras de esas que ya están pidiendo ser utilizadas, por no hablar de partes del pollo que a menudo consideramos un descarte, ya que no son ideales para consumirlas tal cual. Pues el caldo de pollo nos permite utilizar ambas cosas en el momento, aunque si lo prefieres también puedes guardarlas en el congelador y tener así siempre a mano los ingredientes necesarios para un preparar caldo casero lleno de sabor.
Puedes usarla para ponerla como primer plato acompañada de unos fideos, sémola o huevo duro o incluso puedes tenerlo en el congelador para usarlo después como base de otras recetas. Las sopas son platos muy reconfortantes, que también ayudan a mantener una buena hidratación en épocas de frío que es cuando tenemos menos sensación de sed y es posible que menos ganas de beber agua.

Ingredientes para el Caldo Base
- 2 carcasas de pollo (o partes con hueso como cuello, cuerpo, alas, muslos o traseros)
- 2 nabos
- 1 chirivía
- 3 zanahorias
- 1 ramita de apio
- ½ puerro
- 1 cebolla
- 1 patata
- 2 dientes de ajo
- Perejil, laurel (u otras hierbas aromáticas como tomillo o romero)
- Aceite de oliva
- Sal
- Agua (aproximadamente 4 litros)
Elaboración del Caldo Base
Para empezar a elaborar este caldo de pollo y verduras, has de limpiar las carcasas retirando toda la piel, la rabadilla y el máximo de grasa. Limpia y pela las verduras, córtalas a trozos no muy grandes.
En una cacerola amplia y alta, calienta un poco de aceite y añade un par de dientes de ajo y las partes del pollo que vayas a usar. Lo ideal es aprovechar partes del pollo con hueso, como la carcasa de la pechuga, el cuerpo o el cuello, que son perfectas para esta preparación. Si además puedes añadir trozos con carne, como las alitas o los traseros de pollo, conseguirás un caldo aún más sabroso y completo. Doramos todo a fuego medio alto y vigilando que no se quemen los ajos.
Cuando veamos que el pollo tiene un color dorado añadiremos las verduras. Para mí son imprescindibles zanahorias, puerro y cebolla, pero además puedes utilizar muchas otras, no dudes por ejemplo en usar esas que están a punto de estropearse en tu nevera: apio, nabo, unas hojas de repollo, ¡lo que tengas a mano! Cubre las verduras y el pollo con 4 litros de agua, añade una cucharada de sal y lleva a ebullición. Si quieres, puedes añadir hierbas como perejil o laurel, para darle un poquito de aroma.
Deja hervir a fuego medio durante 90 minutos (o 20 minutos en olla exprés a partir de que empiece a salir el vapor por la válvula). A medida que las impurezas y las grasas suban a la superficie del caldo, retíralas con una cuchara o una rasera. Esto nos ayudará a conseguir un caldo más limpio y claro.

Retira la olla del fuego, rectifica de sal si fuera necesario y deja enfriar. Luego, reserva el caldo en la nevera de un día para otro para poder desgrasar fácilmente la superficie con ayuda de una cuchara. El caldo estaría ya listo para usarse pero, si dispones de tiempo, te recomiendo que lo dejes hasta el día siguiente en la nevera. Se formará una capa de grasa en la superficie que podremos retirar fácilmente, dejando así un caldo aún más ligero y desgrasado.
Una vez desgrasado el caldo, cuélalo. Desmenuza las carcasas y trocea las verduras en daditos. Estos restos de pollo y verduras pueden aprovecharse. Las verduras cocidas podríamos por ejemplo aprovecharlas para un puré o una crema y si hemos utilizado carne de pollo, emplearla para croquetas o picadillos.
Ampliando el Caldo a un Plato Completo con Legumbres
Las sopas pueden convertirse en platos de lo más completos tanto desde el punto de vista nutricional como del sabor. En esta receta vamos a incluir diferentes grupos de alimentos como pollo, garbanzos y vegetales para crear una opción que nos puede servir como plato único. Es perfecta para el otoño y el invierno.
Ingredientes Adicionales para el Plato Completo
- 2 filetes de pollo (o pollo desmenuzado del caldo base)
- 1 bote de garbanzos cocidos
- 2 unidades de zanahoria
- 1 unidades de cebolla
- 4 cucharadas de salsa de tomate
- 1 cucharaditas de pimentón dulce
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen
- Sal, pimienta
- Perifollo (o perejil para decorar)
- Opcional: fideos de pasta
Preparación del Plato Completo
Corta en trozos el pollo, salpimienta y dóralo en una cazuela con un poco de aceite. Saca y reserva. Pela la zanahoria, la cebolla y el ajo. Pica el ajo y corta en tiras la zanahoria y la cebolla. Rehoga en la misma cazuela con algo más de aceite el ajo, la cebolla y la zanahoria.
Incorpora el pollo y la salsa de tomate y cocina todo junto un par de minutos. Añade los garbanzos y el caldo de pollo que has preparado previamente y cocina a fuego medio durante unos 25-30 minutos.
A continuación, utiliza una parte del caldo para hervir unos fideos de pasta si deseas añadir este componente. Sirve el caldo con los fideos, los daditos de verduritas y el pollo desmenuzado que has obtenido de las carcasas, o los trozos de pollo que has dorado. Puedes decorar con unas hojitas de perifollo o perejil.
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Consejos y Almacenamiento
Congelar el Caldo
Sí, el caldo se congela perfectamente. Usa recipientes herméticos o bolsas para congelar. Una buena idea es utilizar recipientes para hacer cubitos de hielo, así tendremos el caldo en porciones para ir utilizándolo poco a poco. Puedes preparar una buena cantidad y congelar la mitad en porciones, de esta manera si he de preparar una paella otro día o un guiso que precise de caldo, ya tengo mi propio caldo casero.
Duración en el Refrigerador
En el refrigerador, dura al menos 3 días.
Variedad de Hierbas
Además de perejil y laurel, puedes probar a aromatizar con tomillo o romero.