Los calamares a la romana son un plato que fascina particularmente a los amantes del pescado, desde los niños hasta los más grandes; se adapta a todas las temporadas, pero llega a ser irresistible en primavera y verano. Conocidos popularmente como calamares a la romana, los calamares rebozados y fritos son un imprescindible de cualquier tapeo que se precie. Este clásico de la cocina española está presente en casi cualquier bar o taberna del país, y son muchos los que también lo preparan en casa para disfrutar en ocasiones especiales.
Conseguir la textura perfecta, aireada y crujiente, en el rebozado es un factor clave para que nuestros calamares se asemejen a esos que disfrutamos en cualquier bar o terraza. Para lograrlo, añadiremos un toque de levadura química a la masa, lo cual garantiza ese acabado ligero y esponjoso que caracteriza a una buena fritura.

Ingredientes necesarios
Para preparar este delicioso aperitivo en casa (4 personas), necesitarás los siguientes ingredientes:
- 500 g de anillas de calamar fresco
- 100 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura química
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de sal
- Aceite de oliva virgen extra (para freír)
- Limón (para acompañar)
Elaboración paso a paso
Hacer calamares a la romana no es una receta complicada; necesitamos un buen producto, conocer dos o tres truquillos y el éxito estará asegurado.
- Preparación del calamar: Limpia y seca muy bien las anillas de calamar con papel de cocina. Es fundamental que estén bien secas para que el rebozado se adhiera correctamente.
- El rebozado: Bate los huevos en un bol amplio junto con la sal. Incorpora la harina y la levadura química, mezclando hasta obtener una masa homogénea y espesa, sin grumos. Deja reposar la mezcla durante unos 10 minutos para mayor esponjosidad.
- Fritura: Calienta abundante aceite en una sartén profunda o freidora hasta alcanzar unos 180 °C. Pasa las anillas de calamar por el rebozado, cubriéndolas completamente. Fríe en tandas pequeñas, sin sobrecargar la sartén, hasta que estén dorados y crujientes por fuera y tiernos por dentro (1-2 minutos por tanda).
Calamares a la Romana tiernos y esponjosos
Consejos para una fritura perfecta
La temperatura ideal del aceite es entre 175º y 180º. Es recomendable freírlos en un recipiente pequeño y hondo para que los calamares "naden" en el aceite. También conviene freír pequeñas tandas para que el aceite no baje la temperatura y conseguir así una buena fritura. Si los calamares no se amontonan, el rebozado queda perfecto y no absorbe aceite en exceso.
Extrae los calamares con una espumadera y déjalos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sírvelos al momento, acompañando con gajos de limón; un toque de limón realza la frescura del calamar.
Tabla nutricional aproximada (por porción)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 250-300 kcal |
| Grasas | 15 g |
| Proteínas | 15 g |
| Hidratos de carbono | 16 g |

Los calamares a la romana se disfrutan mejor recién hechos, pues el rebozado pierde textura al guardarlos. Si hay sobrante, guárdalos en la nevera en recipiente hermético hasta 24 horas y recaliéntalos en horno caliente o freidora de aire.