Calabacín Rebozado: Crujiente por Fuera, Tierno por Dentro

El calabacín rebozado es una de esas recetas sencillas, sabrosas y saludables que se convierten en un básico para el día a día. Es perfecto para principiantes en la cocina y, servido con una buena salsa para "dippear", desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos.

Estos crujientes bocados son un verdadero vicio, con una textura crujiente por fuera y un interior tierno y jugoso. Además, si los preparamos horneados, resultan bastante sanos, ya que no acumulan ni retienen aceites. Son un primer plato perfecto o una guarnición ideal, y se preparan en poco tiempo.

Calabacín rebozado horneado

Origen y Versatilidad

Esta receta es tan versátil que se puede preparar tanto horneada como frita, aunque la versión al horno es una opción más ligera y saludable. También se puede preparar con berenjenas, obteniendo un resultado igualmente delicioso.

Muchos recuerdan este plato con cariño de la infancia, cuando las abuelas lo preparaban para que los niños comieran verduras de una manera más atractiva. La adición de queso Parmesano o un toque de tomate frito casero convierte estos rebozados en algo parecido a "mini pizzas" para los más pequeños, o en un vicio "más adulto" para los mayores.

Diferencia entre Rebozado y Empanado

Es importante distinguir entre rebozado y empanado. El rebozado se hace con harina o huevo (o solo huevo), mientras que el empanado implica un paso adicional con pan rallado, que le aporta una capa extra de crujiente.

Ingredientes Necesarios

Para preparar un delicioso calabacín rebozado, necesitarás:

  • 2 calabacines (aproximadamente 600 g) cortados en rodajas finas de medio centímetro.
  • 2 huevos batidos.
  • 100 g de harina (opcional, para una versión más ligera).
  • 100 g de queso Parmesano (opcional).
  • 250 g de pan rallado (preferiblemente más grueso para un resultado más crujiente).
  • Una pizca de orégano o tomillo seco o fresco a gusto.
  • Sal y pimienta a gusto.
  • Aceite de oliva para freír o pintar (si se hornea).
  • 2 dientes de ajo picados (opcional).
  • Perejil fresco picado (opcional).
Ingredientes para calabacín rebozado

Preparación del Calabacín Rebozado al Horno

  1. Preparar el calabacín: Lava el calabacín y corta el extremo del tallo. Sin pelarlo, córtalo en rodajas de unos 3 milímetros (finas, pero que no transparenten). Coloca las rodajas de calabacín sobre papeles absorbentes de cocina y añade sal. Deja unos minutos hasta que suelten el agua y, con otro papel absorbente encima, sécalas bien.
  2. Precalentar el horno: Precalienta el horno a 200º C.
  3. Preparar el rebozado: En un cuenco, mezcla el queso Parmesano (si lo usas), el pan rallado y el orégano o tomillo. Reserva.
  4. Rebozar las rodajas: Pasa una a una las rodajas de calabacín por harina (este paso es opcional), seguidamente por el huevo batido y, a continuación, rebózalas en el cuenco con la mezcla de pan rallado y Parmesano. Asegúrate de que queden bien cubiertas.
  5. Hornear: Coloca las rodajas rebozadas sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurado. Si te apetece, puedes espolvorear un poco más de Parmesano sobre cada una. Hornea durante unos 20-30 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes.
  6. Servir: Sirve enseguida con tu salsa preferida para "dippear".
Calabacín rebozado en proceso

Preparación del Calabacín Rebozado Frito

Si prefieres la versión frita, el proceso es similar, pero con algunos ajustes:

  1. Preparar el calabacín: Lava y corta el calabacín en rodajas de unos 3 milímetros. Extiende las rodajas y ponles un poco de sal. Mientras sueltan parte de su agua, puedes ir preparando el rebozado.
  2. Preparar el rebozado: En un plato hondo, bate dos huevos con sal y pimienta. De manera opcional, puedes añadir ajo picado y perejil fresco picado para darle un toque diferente.
  3. Secar el calabacín: Seca con papel absorbente todas las rodajas de calabacín.
  4. Enharinar y rebozar: Pasa las rodajas de calabacín por un plato con harina (puedes usar maicena si quieres una versión sin gluten), sacude el exceso y luego pásalas por el huevo batido, escurriendo también el exceso de huevo.
  5. Freír: Pon una sartén a fuego fuerte con abundante aceite de oliva (unos 300 g) para freír. Cuando el aceite esté bien caliente (alrededor de 170 ºC, puedes comprobarlo con una miguita de pan: si sube enseguida, está a la temperatura correcta), fríe las rodajas de calabacín en tandas de 5 o 6 para que el aceite no baje de temperatura y queden bien doradas. Evita que el aceite humee.
  6. Eliminar exceso de aceite: Una vez doradas por ambas caras, retira las rodajas y déjalas reposar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  7. Servir: Sirve enseguida, caliente y crujiente.

¡Cómo hacer CALABACÍN FRITO! Descubre el SECRETO para conseguir una textura CRUJIENTE y sin exceso

Consejos para una Fritura Perfecta

  • Utiliza un aceite limpio y no lo reutilices en exceso.
  • La temperatura ideal del aceite está sobre los 170 ºC.
  • Evita que el aceite humee; si lo hace, hay que reemplazarlo.
  • Utiliza suficiente aceite para que cubra el calabacín.
  • Fríe por tandas. Si sobrecargas la sartén, bajarás la temperatura del aceite, tardará más en dorarse y el calabacín quedará grasiento.

Sugerencias de Presentación y Acompañamiento

El calabacín rebozado es un plato muy versátil. Puedes presentarlo en rodajas finas o en bastones, servidos en vasitos. La clave está en acompañarlo siempre de tus salsas preferidas para mojar.

Algunas ideas para acompañar incluyen:

  • Salsa tipo tzatziki con yogur, trocitos de pepino, eneldo y un chorrito de aceite.
  • Salsa de queso.
  • Mayonesa.
  • Salsa de tomate con orégano (especialmente si espolvoreas Parmesano sobre el calabacín frito).

Además de como aperitivo, el calabacín rebozado puede ser una excelente guarnición para carnes o pescados a la plancha. También puedes ponerlo al centro de la mesa para que la gente vaya picando, incluso al lado de guisos como un rabo de toro o carrilleras de ternera.

tags: #calabacin #rebozado #a #la #plancha