Guía Completa para el Riego por Goteo del Tomate: Frecuencia, Cantidad y Beneficios

El tomate es probablemente la fruta más difundida en todo el mundo y, también, una de las de mayor valor económico. Su demanda aumenta continuamente y con ella su cultivo, producción y comercio. El incremento anual de la producción en los últimos años se debe principalmente al aumento en el rendimiento y, en menor proporción, al aumento de la superficie cultivada.

Introducción al Cultivo del Tomate

Origen e Importancia del Tomate

La historia del tomate comenzó en Sudamérica, en la zona costera de Perú, aunque otras fuentes plantean que surgió en el sur de México, con los Aztecas, alrededor del año 700 A.C. La palabra tomate deriva de la palabra en nahuatí (lenguaje hablado por los aztecas) “tomatl”.

Mapa de origen del tomate

El Tomate: ¿Fruta o Verdura?

Aunque muchos lo discutan, es una fruta. Hoy hablamos de un cultivo icónico. Cultivar tomates puede parecer sencillo, pero si quieres obtener buen producto -de esos con sabor de verdad- hay que prestar atención a tres aspectos clave: el tipo de suelo, el clima y el agua.

Requerimientos Generales para el Cultivo del Tomate

Esta planta es sensible, algo exigente, y necesita ciertas condiciones para crecer sana: un suelo bien drenado, temperaturas moderadas, nutrientes en equilibrio y, sobre todo, un riego controlado y constante. El cultivo del tomate no es uno de los más sencillos ya que influyen una gran cantidad de variables que pueden afectar el estado sanitario de la planta y la calidad de los frutos recolectados.

Variedades Comunes de Tomate y Sus Necesidades

Una de las ventajas (y también desafíos) de cultivar tomate es la gran variedad de tipos que existen. Cada uno tiene unas características distintas, y unas necesidades hídricas también particulares. Algunos de los principales tipos de tomate (aunque hay muchos en los mercados mundiales), son los siguientes:

  • Tipo Beef: Plantas vigorosas hasta el 6º-7º ramillete, a partir del cual pierde bastante vigor coincidiendo con el engorde de los primeros ramilletes. Frutos de gran tamaño y poca consistencia. Producción precoz y agrupada.
  • Tipo Marmande: Plantas poco vigorosas que emiten de 4 a 6 ramilletes aprovechables. El fruto se caracteriza por su buen sabor y su forma acostillada, achatada y multilocular, que puede variar en función de la época de cultivo.
  • Tipo Vemone: Plantas finas y de hoja estrecha, de porte indeterminado y marco de plantación muy denso. Frutos de calibre G que presentan un elevado grado de acidez y azúcar, inducido por el agricultor al someterlo a estrés hídrico. Su recolección se realiza en verde pintón marcando bien los hombros.
  • Tipo Cocktail: Plantas muy finas de crecimiento indeterminado. Frutos de peso comprendido entre 30 y 50 gramos, redondos, muy sensibles al rajado. También existen frutos aperados para consumo principalmente en fresco.
  • Tipo Cherry: Plantas vigorosas de crecimiento indeterminado. Frutos de pequeño tamaño y de piel fina con tendencia al rajado, que se agrupan en ramilletes de 15 a más de 50 frutos. Sabor dulce y agradable. Existen cultivares que presentan frutos rojos y amarillos. Los cherry son perfectos para comer crudos, en ensaladas o directamente del huerto, como si fueran golosinas naturales. Su tamaño compacto también los hace ideales para macetas, balcones o cultivos verticales. El objetivo de este producto es tener una producción que complete el ciclo anual con cantidades homogéneas.
  • Tipo Ramillete: Cada vez más presente en los mercados, resulta difícil definir qué tipo de tomate es ideal para ramillete, aunque generalmente se buscan las siguientes características: frutos de calibre M, de color rojo vivo, insertos en ramilletes. También conocido como tomate “cluster” o “en racimo”, es muy popular por su resistencia y buena conservación. Se cosechan varios frutos unidos por el tallo, lo que le da ese aspecto tan característico. Son variedades robustas, productivas, y se adaptan bien al cultivo en invernadero.
  • Tomate Roma (o Pera): Es un clásico de los huertos familiares y la industria de la conserva. Su forma alargada y su bajo contenido en agua lo hacen ideal para preparar salsas, purés y tomates triturados. Tiene una piel fina, pocas semillas y un sabor suave, lo que lo convierte en un imprescindible en muchas cocinas.
  • Tomate Raf: Aquí ya entramos en ligas mayores. El Raf es apreciado por su sabor complejo, con ese equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Su nombre viene de “Resistente al Fusarium”, un hongo bastante común. Tiene una forma irregular y un color verde intenso con vetas.
Infografía de tipos de tomate

Condiciones Edafoclimáticas Óptimas para el Tomate

El tomate es una hortaliza que requiere de condiciones específicas para su desarrollo, lo que subraya la importancia de un manejo adecuado de los factores edafoclimáticos.

Temperatura

El tomate es menos exigente en temperatura que la berenjena y el pimiento. La temperatura óptima de desarrollo oscila entre 20 y 30ºC durante el día y entre 18 y 20ºC durante la noche; temperaturas superiores a los 30-35ºC afectan a su fructificación. La maduración del fruto está muy influida por la temperatura en lo referente tanto a la precocidad como a la coloración, de forma que valores cercanos a los 10ºC así como superiores a los 30ºC originan tonalidades amarillentas. No obstante, los valores de temperatura descritos son meramente indicativos, debiendo tener en cuenta las interacciones de la temperatura con el resto de los parámetros climáticos. En su etapa de desarrollo necesita entre 23º C y 27º C durante el día, 16º C a 25º C a la noche; y la planta se hiela a 2º grados bajo cero. Para que se desarrollen correctamente deberíamos protegerlos. En zonas frescas o con cambios bruscos, un invernadero puede ayudarte muchísimo.

Gráfico de temperatura óptima para el tomate

Humedad Ambiental y Edáfica

A nivel de humedad, el valor óptimo oscila entre un 60% y un 80%. Humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades aéreas, el agrietamiento del fruto y dificultan la fecundación, debido a que el polen se compacta abortando parte de las flores. También una humedad relativa baja dificulta la fijación del polen al estigma de la flor. El rajado del fruto igualmente puede tener su origen en un exceso de humedad edáfica o riego abundante tras un período de estrés hídrico. La humedad del suelo debería mantenerse en torno al 65 % - 80 % de su capacidad de campo. Ni seco, ni encharcado.

Requisitos del Suelo

El cultivo del tomate no es muy exigente en cuanto a suelos, excepto en lo que se refiere al drenaje, aunque prefiere suelos sueltos de textura silíceo-arcillosa y ricos en materia orgánica. No obstante, se desarrolla perfectamente en suelos arcillosos enarenados. Si la tierra es demasiado compacta o se encharca, las raíces lo pasan mal. Si además tiene entre un 2,5 % y un 3 % de materia orgánica, mejor todavía. Ojo con el pH: tiene que estar entre 6,0 y 6,8. ¿Tu suelo es muy arcilloso? No es el fin del mundo. Puedes mejorarlo añadiendo compost, fibra de coco o perlita. Consejo práctico: si puedes, haz un análisis de suelo antes de empezar.

La Importancia Crítica del Riego en el Tomate

Efecto de la UNIFORMIDAD del RIEGO sobre el desarrollo de un cultivo de tomate

Sensibilidad al Agua y Consecuencias del Riego Inadecuado

Las aguas son básicas para la vida y buen crecimiento de tus tomates, pero tanto si regamos por exceso o si nos quedamos cortos nuestras tomateras sufrirán continuamente. El cultivo de tomate tiende a ser muy sensible al agua, tanto la escasez o el exceso suelen ser factores perjudiciales para el cultivo. Durante todo el ciclo del tomate la presencia de este líquido se hace vital, sobre todo en la etapa de semillero. Si se descuida el riego de las tomateras es normal el suelo pase sed, trauma que lo llevará a secarse demasiado y, por consiguiente, a que las plantas sufran estrés hídrico. Así mismo, si la frecuencia de riego es muy alta se producen encharcamientos que limitan el oxígeno del cultivo, atrofian las raíces y el consumo de nutrientes y minerales se ve afectado. Dando paso libre a las enfermedades, sobre las causadas por la proliferación de hongos. Además, el tomate es un cultivo muy sensible tanto a la falta como al exceso de humedad en el suelo. La calidad del agua también es un factor importante, ya que el agua de riego es rica en determinadas sales que tienen la propiedad de fijarse al suelo. Según el tipo de sal y su concentración, puede ser o no un problema para el crecimiento y la salud del cultivo. Razón por la cual se hace imprescindible que establezcas un equilibrio en el riego de la planta de tomate. De tal forma que el suelo no llegue a sufrir alcalinización producto de la alta densidad de las sales, ya que esto conduciría a una irremediable pérdida de la productividad.

Riego por Goteo: La Solución Ideal para el Tomate

Aquí no hay duda: el riego es clave. Y no es cuestión solo de cuánta agua, sino de cuándo y cómo se la das. Por eso, muchos agricultores -tanto profesionales como de huerto urbano- optan por el riego por goteo, una forma de aportar el agua justa, sin malgastarla y sin saturar la planta. El riego por goteo de tomates, las horas y la cantidad de agua necesaria son variables que pueden depender de condiciones y etapas. Pero sí que hay unos parámetros fijos que son recomendables seguir. Por ello, os dejamos los mejores consejos para conseguir el mejor riego por goteo de tomates.

¿Por Qué Elegir el Riego por Goteo?

El sistema de riego más adecuado para el cultivo de tomate es el riego por goteo. Los sistemas de riego por goteo sólo ofrecen beneficios, te contamos las ventajas que debes saber sobre el cultivo de tomate con este sistema de riego y descubre lo cómodo y sencillo que puede ser cultivar hortalizas. El riego por goteo, aunque represente un coste elevado en la adquisición del material en comparación con otros tipos que más se usan para riego en tomate, es famoso por hacer un uso óptimo y racional del agua, pudiendo ahorrar hasta un 50% de agua en comparación con el del riego por aspersión. Es ideal para llevar a cabo el riego de tomate en invernadero. Sin duda alguna, este es el mejor sistema para riego de los tomates que existe.

Beneficios del Riego por Goteo

  • Eficiencia del uso del agua: La principal ventaja del riego por goteo es la eficiencia, distribuyendo el agua directamente a las raíces, aprovechando cada gota. Al proporcionar un suministro constante de agua y nutrientes esto se puede traducir a una mayor cosecha de tomates. El riego por goteo para tomates te ayuda a tener más precisión lo que te permite suministrar la cantidad exacta de agua que tus plantas de tomate necesitan sin desperdiciar recursos. Esta precisión se convierte en eficiencia, llegando más agua a las raíces de las plantas.
  • Ahorro de agua: Al distribuir agua de manera eficiente y controlada se reduce el desperdicio de agua si los comparas con otro tipo de riegos más tradicionales. El control que te ofrece el riego por goteo te permite saber con determinación la cantidad de agua que reciben las plantas, ya que se puede programar y ajustar el riego.
  • Ahorro de tiempo: Teniendo un método de riego eficiente, que se puede programar y ajustar, que distribuye exactamente la cantidad necesaria a cada planta de agua, que te mejora la productividad y además ahorras agua, el tiempo también se convierte en un beneficio. El tiempo que se invierte es mínimo, si lo comparamos con otros métodos es una maravilla.
  • Reducción de enfermedades: Ejerce una fuerza reducida sobre las plantas que, como sabemos deben ser en tutoradas para garantizar la sanidad del producto. El suelo se humedece de forma paulatina sin interrumpir el intercambio gaseoso y, por consiguiente, sin llegar a transformar su estructura, lo que ayuda a prevenir enfermedades fúngicas.
  • Mejora de la calidad del fruto: La hidratación constante de los tomates hará que mejore la calidad de este.

En resumen, el riego por goteo para tomates es una técnica eficiente y beneficiosa, ya que ahorra agua, reduce enfermedades, mejora la calidad del fruto y proporciona un control preciso sobre el riego.

Cuánto y Cuándo Regar Tomates por Goteo

La frecuencia y cantidad de riego varían según el tipo de suelo, el clima y la etapa de crecimiento del tomate.

Tiempo de Riego por Goteo para Tomates

Aquí influyen ciertos factores, como el tipo de suelo o el clima. Por lo general, se podría empezar con sesiones de riego de 20-30 minutos. Para climas cálidos y secos, es recomendable regar unas 2-3 veces por semana, para climas más húmedos con 1-2 veces es suficiente. Es importante realizar un seguimiento y ajustar según las necesidades de tus plantas y las condiciones específicas de tu jardín.

Cantidad de Agua para el Riego de Tomates por Goteo

Como hemos comentado antes, la cantidad de agua que debe recibir una planta de tomates también depende de factores como el clima especialmente en este caso. Durante las primeras etapas de crecimiento de los tomates, puedes comenzar con aproximadamente 0.5 a 1 litro de agua por planta por sesión de riego. A medida que la planta va creciendo, se puede aumentar de manera gradual la cantidad de agua para su riego, llegando a los 2-3 litros por sesión. El riego por goteo también te permite programar y ajustar el tiempo de riego, sin desperdiciar tiempo ni agua. Los tomates no requieren excesivamente mucha agua, pero sí requieren agua de manera eficiente. Esto se puede obtener con el riego por goteo, más control, más eficiencia, menos tiempo, menos desperdicio de agua. En cuanto al caudal, como media se establece un aporte de agua de 3L/planta. Esto sería regar 1 hora si tenemos un gotero de 3L/h por planta, o 30 minutos si lo tuviésemos de 6 L/h. Esto como norma general.

Tabla: Frecuencia y Cantidad de Riego por Goteo para Tomates

Etapa de Crecimiento Frecuencia (Clima Cálido/Seco) Frecuencia (Clima Húmedo/Normal) Cantidad de Agua por Planta/Sesión
Primeras etapas 2-3 veces/semana 1-2 veces/semana 0.5 - 1 litro
Plantas maduras 2-3 veces/semana 1-2 veces/semana 2 - 3 litros
General (estimación) Depende del caudal del gotero 3 litros (para gotero 3L/h: 1h; para gotero 6L/h: 30min)

Necesidades Hídricas en el Tomate Industrial

Las necesidades hídricas del tomate son muy altas, ya que estas varían entre los 5.000 y 7.000 m3/ha. Estas necesidades deben evaluarse en base a un análisis climático (precipitación y evapotranspiración de referencia) de la estación agroclimática más próxima a la ubicación de la finca, y en base al tipo de suelo y a los rendimientos esperados en la explotación. Nuestra filosofía es aportar justo el volumen hídrico que la planta necesita, con el fin de reducir las pérdidas de agua por percolación, evaporación y escorrentía, y esto sólo se consigue mediante el uso de un sistema de riego que permita la máxima eficiencia de aplicación a baja presión, es decir, mediante el riego por goteo.

Configuración del Sistema de Riego por Goteo

La instalación de la cinta de riego se realiza, generalmente en superficie, por cada línea de plantas (cada una a 1,5 metros en filas individuales o a 1,6 metros para las filas dobles. El caudal de cada gotero varía entre 0,8 y 1,5 l/h con una separación de 30/40 cm. Esto permite tener 6.700 m de cinta (línea simple) o 6.250 m (línea doble) por hectárea. Este sistema puede ser instalado independientemente de la forma de la finca y del lugar donde se encuentre la fuente de agua. Todo esto hace disminuir la mano de obra dentro de la explotación y reduce mucho los costos energéticos. De fácil instalación, tiene una excelente resistencia a la obstrucción. Disponible en varios modelos capaces de cubrir distancias de hasta más de 600 m.

Elementos Clave del Sistema

  • Sistema de Filtrado: El sistema de filtrado es el elemento principal de un sistema de riego por goteo, ya que protege al emisor de la obstrucción y garantiza que cada gotero eche el caudal nominal requerido en el proyecto, lo que asegura una correcta uniformidad en todo el sector. Los filtros metálicos de Irritec® son sólidos y resistentes al paso del tiempo. Pueden manejar una gran variedad de caudales. Los modelos manuales o automáticos están disponibles para agua de canal y agua de pozo.
  • Manguera Plana y Accesorios: Tubería de PVC flexible de una sola capa reforzada por un tejido de alta resistencia, es fácil de manipular y almacenar. Facilita las operaciones al final de temporada en sistemas de riego que requieren un desplazamiento rápido y seguro. Ligero y flexible, pero resistente al mismo tiempo, reduce los costos de instalación y el tiempo de recuperación de la inversión. Fácil de cortar y equipado con una amplia gama de conexiones, hace que el sistema de tuberías con manguera plana sea un accesorio esencial en el riego por goteo. Disponible de 2,4 hasta 6 bar, en todos los diámetros comerciales desde 1½» hasta 8″.
  • Accesorios de Conexión: Gama completa para conexión de cinta y tubería de goteo. Disponible en diámetros 16, 20, 22, 23, 25 y 29 mm.
Esquema de sistema de riego por goteo

La Fertirrigación en el Cultivo del Tomate

El fertirriego juega un papel primordial en la maduración del tomate, gracias a la translocación de los azúcares al fruto durante la parte final del ciclo del cultivo. También aumenta la resistencia de las plantas a la sequía, mejora su actividad fotosintética y el desarrollo de las raíces aumentan la calidad en grados brix y la vida útil del fruto. La aplicación de sistemas de fertirriego mejora la producción bruta vendible del orden del 20% en comparación de los sistemas de riegos clásicos con fertilización tradicional. Los sistemas de inyección Irritec® son fiables y fáciles de usar. Permiten inyectar fertilizantes (líquidos o diluidos en agua) a tasas de inyección que van desde 150 l/h hasta 1700 l/h (según el modelo). La fertirrigación carbónica de riego del tomate por goteo es también una técnica a considerar. El tomate es exigente. Necesita nitrógeno, fósforo y potasio, pero en su justa medida. Cuando hablamos de sistema convencional nos referimos a que se utilizan abonos inorgánicos que no están aceptados en agricultura ecológica. Un % de hierro bastante común (en forma de quelato) puede ser del 7%. Entonces tendríamos que dividir 2 mg/0,07, que es igual a 28,57 mg/L de ese hierro a dicho concentración. Si aportamos 1.000 L de agua, eso son 28 gramos de hierro por cada metro cúbico de agua aportada. En cualquier caso, se puede modificar el origen de la materia prima, obteniendo las unidades fertilizantes y la riqueza de cada abono.

Consejos Prácticos para un Riego de Tomate Exitoso

Luego de ver a detalle los aspectos precisos para un saludable riego del tomate, te ofrecemos algunas recomendaciones de gran utilidad:

  • Riega despacio y frecuentemente: No es la rapidez del regado lo que hará a tus plantas de tomate crecer mejor, sino la constancia. El tomate se ha de regar lentamente, con ciclos cortos y regularmente para que el agua empape unos 15 o 20 cm la tierra y se mantenga húmeda. Recuerda que el propósito del agua es introducirse 15 o 20 cm por debajo del nivel del suelo, a fin de estimular el crecimiento de las raíces. Usa goteros regulables, como los de Caudal, para ajustar el caudal en cada etapa.
  • No riegues los tomates por la noche: Un riego nocturno les propicia un hogar más favorable para la aparición de los hongos, ya que estos crecen en la humedad y a temperaturas frescas. Por ello, espera a regar por el día, cuando hace más calor. No regar por la noche (ya que en la noche baja la temperatura y esta humedad favorece la proliferación de hongos).
  • Utiliza el mulching (acolchado) y riega con agua de lluvia: Esta técnica consiste en crear un acolchado de materiales orgánicos que contribuyan a disminuir la frecuencia de evaporación del agua. Poner un acolchado (por ejemplo de paja u hojas secas) ya que va a favorecer que la humedad no vaya al tallo y las hojas. Por otra parte, emplea mejor agua de lluvia que contiene menos cal y sales disueltas.
  • Evita mojar hojas y frutos: Procura no mojar excesivamente las hojas, flores y frutos de la planta de tomate. No mojar las hojas o frutos, siempre el riego lo debes realizar en la tierra (aunque veas las hojas pochas).
  • Manejo del riego en macetas: Si tienes las tomateras en huerto o en jardín, tendrás que regarlas más seguido. Aunque en estos casos se mantiene un riego habitual, no es como el de las plantas en el huerto. La mejor opción es hacerlo, si estás en verano: 3 veces por semana. En caso de que no haga mucho calor o sea temporada de invierno, con 8 veces al mes será suficiente. Si eres de los que pone platos debajo de los cultivos, cuando los hayas regado, retira el agua que se acumula en estos platos, así evitarás infecciones por hongos.
  • Manejo del riego en huerto: Lógicamente, los del huerto llevan más tiempo y atención. Incluso puede que, según el suelo, demanden un riego diario en verano. Ahora, en primavera o bajo temperaturas normales, la tierra permanece más húmeda y con 2 veces por semana será suficiente para mantener una frecuencia óptima en el riego de los tomates.

Otros Sistemas de Riego (Mención Breve)

Existen otros tipos de riego, aunque menos recomendables para el tomate en la mayoría de los casos.

Riego por Surcos o Inundación

A diferencia del anterior, este no es un método que deba emplearse para el riego de tomates en invernaderos. Úsalo si tus cultivos se encuentran ubicados en una zona al aire libre y con amplio recurso de agua. Para el correcto desarrollo de esta técnica, es imprescindible que no tengas las plantas bajo nailon o plástico. Ya que lo dicho, aumenta la humedad y propicia la invasión de enfermedades.

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