Se dice, se cuenta, se comenta que hay adolescentes que se drogan aspirando los gases emitidos por heces y orines tras haberlos sometido a un sencillo proceso de fermentación. ¿Será verdad? ¿Será mentira? ¿Qué será… será?
El Origen del Mito: "Jenkem" en Zambia
En 1995, Joe Chilaizya, un reputado periodista de Zambia, publicó un reportaje en el que informaba de los nuevos hábitos drogófilos de los “niños de la calle” de Lusaka. ¡Había nacido una nueva droga! "Jenkem", según su denominación de origen; aroma o african coke en el argot callejero occidental.
Noticia que, en 1999, vino a ser corroborada por Ishbel Matheson, corresponsal oficial del Este de África para la BBC y actual directora de comunicación de la asociación Save the Children. Matheson afirmaba que el Jenkem era muy popular entre los miles de niños desamparados de Lusaka y aportaba el testimonio de alguno de ellos: «Con el pegamento, simplemente oigo voces en mi cabeza. Pero con el Jenkem tengo visiones, veo a mi madre -que está muerta- y me olvido de los problemas de mi vida».
En el mismo año 2007, la noticia terminó por acaparar la atención mediática estadounidense, cuando un padre mostró su preocupación ante el director de un centro escolar de Florida al haber escuchado a su hijo hablar del Jenkem. Esta "droga" llevaba tiempo debatiéndose en algunos foros de Internet, dándose el caso de que, en uno de ellos, un chaval de 13 años apodado Pickwick había publicado un *trip report* acompañado de fotografías en el que describía su experiencia con esta supuesta sustancia psicoactiva.

¿Qué es el Jenkem y cómo se "fabrica"?
El Jenkem, que procede de la deformación del vocablo Genkem referido a cualquier sustancia con efectos similares a los del pegamento, es una droga supuestamente producida a partir de desechos fecales.
La fabricación del Jenkem sería bastante sencilla: se pone una porción de heces en una botella con otro tanto de orina para hacer una sabrosa mezcla. Luego, se tapa la botella con un globo, el que se inflará progresivamente con los gases producidos de la fermentación, sobre todo a causa del metano.
Efectos y riesgos asociados
Los efectos de los gases, según los relatos, duran alrededor de una hora y desembocan en visiones auditivas y visuales. Los expertos destacan que la inhalación del gas puede producir hipoxia o falta de oxígeno. Concretamente, los efectos del gas metano en el cuerpo humano son catastróficos, ya que no sólo puede causar asfixia, sino también la pérdida de conocimiento que puede causar la muerte.
El desagradable olor del Jenkem se asemeja con el conocido gas alcantarilla, formado por metano, amoníaco y sulfuro de hidrógeno. Cuando este gas alcanza las 0,0005 partes por millón (ppm), se detecta por su olor a huevos podridos; sin embargo, cuando la cantidad es más elevada -0,01 ppm-, causa náuseas, molestias en los ojos, dolores de cabeza, aceleración del ritmo cardíaco y pérdida de coordinación muscular.

La Desmitificación del Jenkem
Ciertamente, el concepto del Jenkem resulta bastante increíble. Las principales fuentes de información a priori, como Taringa, About y Wikipedia, dejan abierta la posibilidad de que la existencia del Jenkem no sea más que una leyenda urbana, pese al reporte de la BBC, y que no existe ninguna fuente confiable que certifique que efectivamente hay gente drogándose con fermentación de excrementos.
El celebérrimo Pickwick, el chaval que publicó el *trip report* y las fotografías, confesó que sus experiencias con el Jenkem habían sido pura invención, hasta el punto de que la pretendida mezcla de heces y orina que aparecía en las fotos no era sino una combinación de agua, Nocilla y harina.
La perspectiva científica
Según Wikipedia, «ni la farmacología del Jenkem ni su farmacodinámica han sido descritas en una revista científica. Ninguna de las autoridades usuales sobre drogas se ha implicado en la investigación de este producto». De hecho, un portavoz de la DEA llegó a declarar que, tratándose de heces y orines, difícilmente podrían ser clasificados -e ilegalizados- como una droga. Y aun en el caso de que se hiciera tal cosa, sería imposible llevarla a la práctica.
Según apuntan todas las fuentes, el producto resultante de la fermentación de las deposiciones humanas sería el metano, un gas inodoro que no es psicoactivo (hay quien apunta, además, a la presencia de sulfuro de hidrógeno, bastante tóxico y de olor fétido, aunque también carente de psicoactividad), pero que puede reducir la concentración de oxígeno en el aire inspirado a menos del 15%, comportándose como un asfixiante que, en casos graves, llega a provocar la muerte y en casos leves, provoca mareos, obnubilación y síntomas similares.
De tal manera que, los productos y procesos asfixiantes, sin ser técnicamente psicoactivos, pueden traer consigo lo que podría definirse como un estado alterado de consciencia. Sin embargo, las cantidades de metano que pueden inhalarse con este método no son suficientes para producir un efecto asfixiante significativo, concluyendo que es un puro mito.

El Jenkem y otras leyendas urbanas sobre drogas
El mundo de las drogas es un caldo de cultivo perfecto para la aparición de leyendas urbanas. La falta de información, el misterio y la curiosidad, aliñados en muchos casos con un poquito de estrategia de marketing por parte de los proveedores de las sustancias, generan historias extraordinarias que no siempre son ciertas. El Jenkem es un ejemplo perfecto de ello, pero no el único. A continuación, se presentan otras leyendas urbanas desmentidas:
Mitos comunes sobre drogas
- Inhalar pegamento: Es la droga típica de niños en situaciones de extrema pobreza: es barato y accesible. Es prácticamente imposible que alguien vaya a consumir semejante mezcla (Jenkem) teniendo, además, que esperar a su fermentación teniendo al alcance otras sustancias con efectos similares.
- Beberse tres latas de Red Bull da positivo en cocaína: Esta historia viene derivada de un bulo que se corrió en 2009 sobre que el Red Bull contenía cocaína. Lo único cierto es que esta bebida puede dar positivo en el control de dopaje de deportistas, pero por su alto contenido de cafeína, que equivaldría a tomarse una taza de café por cada lata.
- Las zapatillas colgadas del tendido eléctrico indican venta de drogas: Aunque en la actualidad es solo una expresión artística urbana llamada ‘Shoefiti’, sí que en su origen significó la marcación de un territorio por varios motivos, entre ellos el de venta de drogas. Hoy eso solo es leyenda.
- Una sola pastilla de MDMA da para estar de fiesta todo un fin de semana: Por muy poco adulterada que esté, los efectos de las ‘pastis’ no suelen durar más de seis horas.
- Fumar hebras de plátano disecadas tiene los mismos efectos que la marihuana: Todos los que lo probaron supieron al instante que, efectivamente, solo se trataba de una falsedad.
- Mezclar cocaína y alcohol evita dar positivo en el control de alcoholemia: A pesar de que el alcohol (depresor) puede compensar los efectos de la cocaína (estimulante), lo que mide el control de alcoholemia (y de drogas) no son los efectos o consecuencias de su consumo, sino su presencia en nuestro cuerpo.
- Meter droga en paquetes de café usados funciona para pasar los controles aeroportuarios: Aunque durante algún tiempo resultó ser una técnica efectiva, hoy en día los perros están adiestrados para que también alerten si detectan el olor a café en los equipajes.
- El LSD hace ver dragones volando: En la inmensa mayoría de las ocasiones, el LSD tan solo ofrece al consumidor distorsiones de la realidad. Las alucinaciones, si se producen, harían referencia a elementos de nuestra vida real.
- El guru-guru: la droga afrodisíaca que venden los manteros: Se trata, simplemente, de la nuez de cola: un fruto con alto contenido en cafeína y poco más.
- La droga que te hace caníbal: La sustancia en cuestión (metilendioxipirovalerona) provoca efectos estimulantes, pero ninguna sustancia puede volver a alguien caníbal por sí misma.
TODO LO QUE NO TE CONTARON SOBRE LAS DR0G4S 💊 | VENTURA PSICÓLOGO y DROGOPEDIA (Anton Gómez-Escolar)
La desinformación o el peligro de sentirse importante es un factor clave en la propagación de estos mitos. Contar este tipo de historias es una forma estupenda de llamar la atención y de parecer interesante. Cuanto más raro e histriónico sea el relato, más atento estará el receptor. Quedaría en un simple anecdotario si no fuera porque esta información, asociada a la droga y magnificando o falsificando algunas de sus consecuencias, solo genera miedo o malsana curiosidad.
tags: #caca #fermentada #como #droga