Los boniatos, también conocidos como batatas, camotes, chacós o papas dulces, son un tubérculo con una carne amarilla o anaranjada más compacta y un sabor más intenso que la papa tradicional. Su perfil de sabor, que oscila entre lo salado y lo dulce, a menudo genera debates en la mesa, pero su versatilidad culinaria es innegable, especialmente cuando se combinan con una salsa agridulce.

Boniatos al horno: una guarnición perfecta
Preparar boniatos al horno es una opción fácil, saludable y deliciosa, ideal como guarnición o para picar. Son una alternativa nutritiva a las patatas fritas y se pueden elaborar con pocos ingredientes.
Ingredientes para boniatos al horno
- Boniatos: Utiliza boniatos de piel naranja para un sabor más dulce o morada para un toque más suave.
- Aceite de oliva virgen extra: Aporta un sabor más intenso, aunque el aceite de oliva normal es una buena opción si prefieres algo más suave. Puedes ajustar la cantidad a tu gusto o añadir menos para una versión más ligera.
- Especias: El pimentón dulce puede sustituirse por pimentón ahumado o picante. El tomillo seco puede cambiarse por fresco, pero recuerda ajustar la cantidad porque es más intenso.
Preparación de boniatos al horno
- Precalienta el horno a 220ºC (425ºF) y prepara una bandeja. Las patatas caramelizan mejor si se colocan directamente sobre la bandeja, pero puedes forrarla con papel de horno para facilitar la limpieza.
- Pela los boniatos, lávalos bien y córtalos en bastones, como si fueran patatas fritas.
- Coloca los boniatos en un bol junto con el resto de ingredientes y mézclalo todo bien (puedes usar las manos).
- Extiende los boniatos en la bandeja y hornea durante 20 minutos si los prefieres blanditos o 25 minutos si los quieres crujientes. Ten en cuenta que el tiempo puede variar según tu horno.

Conservación y recalentamiento
Los boniatos al horno pueden durar entre 3 y 5 días en la nevera si los guardas en un recipiente hermético. Para mantener su sabor y textura, asegúrate de que estén completamente fríos antes de refrigerarlos.
Sí, puedes congelarlos. Guárdalos en un recipiente hermético o en bolsas de congelación una vez que estén completamente fríos. Duran en el congelador hasta 3 meses. Si quieres conservarlos más tiempo, congélalos en un recipiente hermético o bolsa de congelación.
Para recalentarlos, si los boniatos están en la nevera, colócalos en una bandeja de horno y caliéntalos a 200ºC (400ºF) durante 5-10 minutos para que recuperen su textura. También puedes usar una sartén caliente sin aceite, removiendo hasta que estén bien calientes.
Si están congelados, ponlos directamente en el horno a 200ºC (400ºF) durante 15-20 minutos, o hasta que estén bien calientes y crujientes. No es necesario descongelarlos previamente para que recuperen su textura.
Salsas para acompañar los boniatos
¿Buscas salsas para acompañar los boniatos al horno? Puedes probar con recetas de hummus, guacamole, salsa de yogur y mayonesa vegana. Sin embargo, la salsa agridulce es una opción excepcional que realza el dulzor natural del boniato.
Salsa Agridulce Casera Súper Fácil - Easy Chinese Sweet And Sour Sauce
Salsa agridulce con acheto y barbacoa
Para una salsa agridulce, una excelente opción es utilizar una reducción de acheto. Para vos que lo usás siempre en ensalada, probalo así, haceme caso. Yo uso el casalta, el original, el de siempre. Le puedes agregar medio vaso de agua, podría ser también caldo y unas 2-3 cucharadas de salsa barbacoa. Esta combinación de acheto y salsa barbacoa crea una reducción deliciosa y profunda que armoniza perfectamente con el boniato y carnes como el cerdo o la ternera.
Dejá de usar el acheto solo para la ensalada y empezá a metérselo al cerdo, queda buenísimo.
Ternera asada con boniato y salsa agridulce
Este plato de ternera asada con boniato y salsa agridulce es una combinación deliciosa de sabores que seguro deleitará a tus comensales.
Preparación de la ternera asada
- Comienza maridando la carne de ternera con aceite de oliva, tomillo seco, sal y pimienta al gusto. Deja marinar durante al menos 30 minutos para que los sabores se absorban.
- Precalienta el horno a 180°C. Coloca la carne en una bandeja para horno junto con las rodajas de boniato.
- Una vez que la carne esté casi lista, saca la bandeja del horno y glasea la ternera con una capa generosa de la salsa agridulce.
- Retira la ternera y los boniatos del horno. Deja reposar la carne antes de cortarla en rodajas.
- Sirve la ternera asada sobre las rodajas de boniato y baña con más salsa agridulce. Puedes decorar con hojas de tomillo fresco para un toque adicional de aroma.

Puré de boniato: una alternativa dulce
Para aquellos que disfrutan de nuevas texturas y sabores, el puré de boniato es una excelente guarnición. Una vez que el boniato esté listo, lo sacás, lo pisás para hacer puré. Puedes añadir un pedacito de manteca, mostaza, sal y pimienta. También le podés poner queso crema o crema, hazlo como vos quieras. Ya tenés todo listo, lo emplatás, cual chef con un nido de puré de boniato, los medallones por encima, bastante salsita y perejil picado, si tenés. Lo que disfruté de este plato no tiene nombre. Plato digno de restaurante.
