Siempre me pasa que pongo a remojo más legumbres de las que luego nos comemos, soy así de derrochador. Si se te olvida a menudo poner las legumbres en remojo y así pasan los días y las semanas sin comer garbanzos o alubias, organízate para tener una preocupación menos y una facilidad más: congela las legumbres después del remojo y estarán listas para cocinarlas en cualquier momento.

Pasos para congelar legumbres tras el remojo
Es una buena forma de planear las comidas a la semana. Tan solo sigue estos pasos:
- Pon a remojo una bolsa entera de alubias, garbanzos, lentejas, o la legumbre que quieras utilizar. Déjalas las horas de remojo que necesitan normalmente.
- Pasado el tiempo correspondiente, se escurren, se secan y se introducen en una bolsa de congelación, que ocupará poco, y al congelador.
- De esta forma, cada vez que las necesites, tus legumbres estarán hidratadas y las tendrás a mano en pocos minutos.
Cuando llegue el momento de cocinar las alubias o los garbanzos, estarán listos para cocinar, pues el proceso del remojo ya está hecho y sólo necesitan la cocción. Al estar en una bolsa extendidas se descongelarán muy fácil y rápidamente; una buena forma de hacerlo es sumergiendo la bolsa de congelación en agua caliente. Las legumbres se podrán introducir directamente de la bolsa a la olla cuando lo indique la receta.
Como congelar alubias blancas
Conservación de legumbres ya cocidas
Si ya has cocinado tus legumbres, no las tires. Una vez que hemos cocido las legumbres correctamente, simplemente hemos de guardarlas en botes de vidrio para conservarlas. Tan solo tienes que echarlas en botes de vidrio limpios y secos, cubrir las legumbres hasta arriba del tarro con el agua de cocción bien caliente, cerrar el tarro bien fuerte con la tapa y darle la vuelta. No debes tocar el bote hasta que enfríe.
Tabla de métodos de conservación
| Estado de la legumbre | Método de conservación | Consejo |
|---|---|---|
| Tras el remojo (crudas) | Congelación en bolsa hermética | Anotar fecha y cantidad |
| Ya cocidas | Tarros de vidrio (semivacío) | Usar agua de cocción caliente |
| Cocidas (sobras) | Refrigeración o congelación | Consumir en 2-3 meses si se congela |
Trucos para mejorar la digestibilidad
El primer truco comienza en el remojo. La premisa es: cuanto más tiempo de remojo tengan las legumbres, más digestivas serán. Así que, si tienes tiempo de sobra, olvida las 8 horas de rigor y atrévete a dejarlas hasta 24 horas. Otro “truco” para aumentar la digestibilidad de las legumbres, es cocerlas con un trocito de alga kombu. Este sencillo paso las volverá más digestivas.

Además, utiliza en tus platos de legumbres una de estas especias para que resulte más digestivo: comino en grano, tomillo, romero, laurel y semillas de hinojo o anís. Si tienes problemas de digestión, puedes mitigarlo eliminando el hollejo (la piel), por ejemplo, de los garbanzos cocidos. Recuerda que, independientemente del método de conservación, lo importante es comprar legumbres de buena calidad y que sean del año en curso.