La palabra "bocadillo" es una de esas joyas lingüísticas que viajan a través de fronteras y culturas, adquiriendo significados y usos distintivos en diferentes partes del mundo.
En su forma más reconocida, el "bocadillo" es un elemento central de la gastronomía española. Se trata de un sándwich elaborado con un pan especial, ya sea baguette, barra de pan, o algún otro tipo de pan crujiente y sabroso. El relleno varía ampliamente y puede incluir embutidos como jamón serrano, chorizo o lomo, así como queso, tortilla española, o incluso vegetales. Este tipo de bocadillo es una opción popular para el almuerzo o la merienda en España, y se puede encontrar en bares, cafeterías, y puestos callejeros por igual.
En México, el equivalente al bocadillo español es la “torta”, un sándwich robusto y sabroso que refleja la rica diversidad culinaria del país. La torta se elabora con pan bolillo o telera, y se rellena con una variedad de ingredientes como carne asada, pollo, cochinita pibil, o milanesa, acompañados de aguacate, frijoles, queso, y chiles picantes.
En Colombia, el término “bocadillo” adquiere un significado completamente diferente. Aquí, se refiere a un dulce tradicional elaborado a partir de guayaba y azúcar, conocido como “Bocadillo Veleño”. Este dulce, originario del municipio de Vélez en el departamento de Santander, es todo un símbolo de la gastronomía colombiana. Se caracteriza por su textura suave y su sabor dulce y aromático, y se consume tanto como postre como acompañamiento en diferentes preparaciones.
El Bocadillo Veleño: Tesoro Dulce de Colombia
El bocadillo veleño es un producto artesanal y tradicional originario de la región de Vélez, en el departamento de Santander. Se ha sugerido que este artículo o sección sea fusionado con Goiabada. El bocadillo o dulce de guayaba, es una confitura que se prepara con pulpa de guayaba, panela de caña de azúcar o azúcar refinada, que puede envolverse en hojas de bijao, maíz o plátano.
En el departamento de Santander se fabricaba la conserva desde 1610. Desde 1870 se desarrolló la producción de jalea y postres de guayaba. Tradicionalmente, se fabrica cortándolo en bloques de 5x3x2 centímetros, aunque estas medidas pueden variar según el fabricante. Los rectángulos se envuelven en hojas secas de bijao o mazorca y se disponen en cajas de madera rústica, cuando la fabricación es artesanal.
Existen algunas variantes industriales de este dulce, que alternan capas del dulce de guayaba con dulce de leche y también existen de plátano, cidra, leche, coco, entre otros ingredientes. Es una pasta o conserva resultante de la mezcla de guayabas maduras y panela o azúcar, la cual mediante cocción logra una contextura dura y un color rojo brillante.
El producto tradicional tiene forma de bloques pequeños con dos bandas delgadas de pasta clara elaboradas con guayaba blanca, y una banda gruesa central de pasta roja, elaborada con guayaba roja. La receta tradicional se basa en la combinación de guayaba blanca y roja, lo que le otorga un sabor único y una textura inconfundible.
El bocadillo veleño es un producto artesanal y tradicional originario de la región de Vélez, en el departamento de Santander - crédito Colprensa.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, la producción del bocadillo veleño está vinculada estrechamente a las condiciones geográficas y climáticas de la región de Vélez, un área que comprende municipios de Santander y Boyacá, tales como Vélez, Puente Nacional, Barbosa, Guavatá y Moniquirá.
Estos territorios, conocidos por su producción de guayaba, son los principales proveedores de la fruta que se utiliza para la elaboración del dulce. Cada año, se producen alrededor de setenta mil toneladas de guayaba en esta zona, lo que contribuye a la fabricación del bocadillo veleño.
El proceso de elaboración del bocadillo es completamente artesanal y se realiza en pequeñas fábricas locales, que en su mayoría son de propiedad familiar. Después de seleccionar las mejores guayabas, las frutas se cuecen con azúcar hasta obtener una mezcla espesa y homogénea, que luego se corta en bloques rectangulares.
Estos bloques se envuelven cuidadosamente en hojas secas de plátano o de bijao, que son esenciales para conservar el sabor y la textura del producto. El uso de estas hojas, que también son autóctonas de la región, es una característica distintiva del bocadillo veleño, ya que proporciona al dulce un toque especial que lo diferencia de otros productos similares.
Las guayabas de Santander son reconocidas nacionalmente por el dulzor que aporta a los bocadillos - crédito Colprensa.

Denominación de Origen y su Impacto
La obtención de la Denominación de Origen Colombiano es un logro significativo para los productores de bocadillo veleño, ya que no solo garantiza la calidad del producto, sino que también protege a los consumidores de posibles imitaciones. La certificación, delegada por la Superintendencia de Industria y Comercio a la Federación de Empresarios de la Cadena Productiva del Bocadillo Veleño (Fedeveleños), permite que esta entidad regule el uso del sello y asegure que solo los productores de la región de Vélez, autorizados por dicha federación, comercialicen el bocadillo bajo este nombre.
La Denominación de Origen también impacta positivamente la economía local, ya que alrededor de 15 mil familias dependen directamente de la producción del bocadillo veleño. Desde los agricultores que cosechan la guayaba hasta los trabajadores de las fábricas, la cadena de valor de este producto involucra a miles de personas, contribuyendo al sustento de muchas familias en la región.
El sello de Denominación de Origen no solo protege el bocadillo veleño, sino que también fortalece la agroindustria de la guayaba en la región. Al reconocer la calidad de los productos derivados de esta fruta, se abre la puerta a nuevos mercados internacionales y se fomenta el desarrollo de técnicas de producción más eficientes y sostenibles.
El Bocadillo en Diferentes Contextos
Fuera del ámbito gastronómico, la palabra “bocadillo” también se utiliza en el lenguaje visual, especialmente en cómics y carteles. En este contexto, un bocadillo es un elemento gráfico que contiene diálogo o texto, y se utiliza para representar el habla de los personajes o transmitir información al lector. Los bocadillos pueden tener diferentes formas y estilos, como el bocadillo de pensamiento, el bocadillo de diálogo, o el bocadillo de narración, y son una parte importante de la narrativa visual en medios como cómics, dibujos animados, y carteles publicitarios.

Un Dulce con Historia y Tradición
Como un “producto de la nostalgia” es reconocido el popular bocadillo veleño que endulza los platos típicos de muchos colombianos. Un nombre que se ha ganado gracias a los anhelos de los compatriotas que viven en el extranjero y añoran que llegue a sus paladares para recordar su sabor.
Poner todos estos “matices” sobre la mesa y contar las historias detrás del bocadillo para conectar sentidos de vida fue lo que motivó a un equipo de investigadoras javerianas a desarrollar un proyecto que les permitió conocer más de este producto típico de nuestro país. La investigación empleó una metodología narrativa en la que se diseñaron talleres pedagógicos y artísticos, con el fin de explorar el origen de la industria familiar del bocadillo en Colombia y su influjo en distintas regiones de Colombia.
También, ha integrado los aportes de los Semilleros de Investigación pertenecientes a los programas académicos de Filosofía y Gastronomía y Artes Culinarias, y Nutrición y Dietética, desde donde se ha vinculado a la comunidad educativa Javeriana, mediante la reflexión filosófica e histórica, la escritura de textos y realización de talleres pedagógicos relacionados con experiencias y sensaciones sobre la guayaba, el bocadillo y el intercambio de saberes.
El bocadillo ya existía para la época de la Independencia y de su buen sabor daba fe el general Francisco de Paula Santander, cuando desde su exilio en Europa describió en una carta con singular añoranza que muy pocas le hacían tanta falta allí “como el sabor de los ‘veleños’”.
Pero es a comienzos del siglo XX cuando su fabricación empieza el camino hacia la producción en línea y en ello fueron pioneras las señoritas Alzugarate, que pasaron a la historia “porque aunque lo hacían de manera muy artesanal eran de mucha calidad”, afirma Javier Morales, vocero de Asociación de productores de bocadillo veleño, Asoveleños.
En cifras de la federación que agrupa a los distintos actores de toda la cadena productiva del bocadillo original, Fedeveleños, en Santander actualmente 80 fábricas producen cerca de 20 millones de kilos cada año, un 15% recorre alcabalas y puertos para llegar a los mercados de Estados Unidos, Canadá, Chile, Panamá, Europa y China.
Sumado a la capacidad de consolar la nostalgia de país que crea en el colombiano fuera de su patria o de seducir con su sabor a los extranjeros, es el acompañante perfecto de las largas faenas campesinas, las hazañas de nuestros ‘escarabajos’ o la deliciosa compañía del queso, el pan, el maduro asado, el aborrajado o la mazamorra, que le dan un lugar de privilegio en la gastronomía nacional.
Además “sirve para dar energía, pregúntele a los ciclistas; sirve para la alimentación de los niños porque contiene vitaminas, hierro, calcio, minerales; con una porción de 20 o 35 gramos perfectamente alguien puede quedar almorzado” destaca orgullosa Nidia Granda.
Cuenta el alcalde de Vélez, Leonardo Pico, que entre los grandes admiradores del bocadillo está Nairo Quintana, que cuando viene a su tierra en Boyacá no pierde oportunidad para pasar por ese municipio y mientras entrena hacerse a la compra.
Proceso que lo hace único
Para mantener la esencia del proceso y hacerse dueños de lo que por mérito les pertenece, hace 2 décadas ‘los bocadilleros’ movieron cielo y tierra para obtener la “Denominación de Origen”.
El bocadillo veleño suele acompañarse de queso fresco. No hay ninguna pista que permita ir detrás del nombre de bocadillo, aunque sus orígenes se remontan a varios siglos atrás. Sin embargo, el gran boom del dulce de guayaba comenzaría a finales del siglo XIX con un cultivo mucho más intensivo de la guayaba. No obstante, no se elabora sólo en Vélez. También en otros municipios del departamento de Santander, además de en otras partes de Colombia. Sin embargo, los casi 200 años de historia que atestigua la elaboración del bocadillo veleño ha hecho que se convierta en la bandera de la localidad a lo largo y ancho del país.
En Brasil es típico mezclar el dulce de guayaba (goiabada) con queso fresco en un postre que se llama Romeu y Julieta. Es curioso que frutas tan opuestas lleguen a finales tan parecidos como el que sucede con la guayaba y el membrillo. Otoñal por excelencia, el membrillo no es comestible en fresco -por su sabor y astringencia-, siendo sólo apto para el consumo si lo convertimos en el dulce de membrillo que hoy conocemos.
El bocadillo veleño se suele conservar en hojas de bijao, pero las versiones industriales se suelen envasar en plástico o cartón.
El misterio del bocadillo veleño es muy poco. Basta con seleccionar guayabas maduras, que tras mezclarse con panela o azúcar en una cocción larga, acaban generando esa pasta sólida, aunque tierna, de un color rojo brillante. Después de eso, el bocadillo se suele empaquetar en hojas de bijao, un árbol muy abundante en toda Latinoamérica, que tradicionalmente se utiliza también para envolver tamales.
Para consumirlo, como hacemos en España con el membrillo, es habitual que el bocadillo se consuma a modo de postre o merienda, acompañándolo con un queso fresco o un queso tierno, aunque también se suele servir con dulce de leche.
El bocadillo es uno de los dulces tradicionales que no puede faltar en los hogares colombianos, acompañante ideal de la mazamorra, también se utiliza como ingrediente para los tradicionales aborrajados y el plátano asado. Otras de las combinaciones clásicas en Colombia es comer bocadillo con queso o como acompañante de un vaso de leche bien fría.
| País | Nombre del dulce |
|---|---|
| Colombia | Bocadillo o Bocadillo Veleño |
| Venezuela | Conserva o bocadillo de guayaba |
| Argentina | Dulce de Guayaba |
| Países de habla inglesa | Guava paste, Guava jelly o Membrillo Paste |
Es importante mencionar que el bocadillo es muy similar en textura y sabor al dulce de membrillo consumido en Chile, España, México y Nueva Zelanda al cual se le conoce como quince paste o Quince cheese.
¿Cuál queso va mejor con el bocadillo en Nueva Zelanda?
Bueno, si estuviéramos en Colombia les sugeriríamos el queso doble crema o el quesito campesino, pero como estamos en Nueva Zelanda les sugerimos comerlo con quesos como el mozzarella, haloumi o Edam.
En Latino Foods, tenemos esta deliciosa opción de Bocadillo.
¡El Bocadillo Veleño es orgullo de Santander!
El empresario colombiano Andrés Gómez Mejía, reconocido por su marca de tequila Cavas Agave, fue asesinado en México. Gómez, conocido como “Bocadillo”, era oriundo de Medellín y había logrado éxito en el mercado mexicano.
Según allegados, el homicidio ocurrió el viernes 17 de octubre. Las autoridades mexicanas investigan los detalles del crimen. La noticia ha causado conmoción en Medellín, donde Gómez era muy querido.
Gómez Mejía, de 46 años, era un emprendedor del barrio Villa Hermosa, en Medellín. Desde hacía una década, se dedicaba a la comercialización y distribución de la marca de tequila Cavas Agave, radicada en el estado de Jalisco.
Empresario paisa, productor de tequila, fue asesinado en México. “Siempre fue muy trabajador desde joven, muy apasionado por hacer parte del negocio del tequila”, reseñó el periódico Q’Hubo Medellín. Su empresa de tequila había alcanzado importantes mercados en México. En 2018, obtuvo el primer y segundo lugar en el San Francisco World Spirits Competition.
La marca Cavas Agave, registrada en Colombia desde 2019, logró un notable éxito en México. Gómez Mejía era respetado en Villa Hermosa por su calidad humana y éxito empresarial.
Las autoridades mexicanas no han revelado detalles sobre el homicidio. Llama la atención un reclamo por una supuesta deuda que una mujer le hizo a Gómez en una publicación de la marca. La misma persona publicó un mensaje en sus redes que decía “todo se regresa, el universo no se queda con nada”.
La muerte de “Bocadillo” se suma a los recientes asesinatos de los cantantes B. King y Regio Clown que, según cifras oficiales, hacen parte de los 35 colombianos asesinados en ese país en lo que va del 2025.
A priori, todo aquello que para un español se llame bocadillo habrá de ser, necesariamente, algo que se meta entre dos trozos de pan. Sin embargo, es posible que si le dices bocadillo a un colombiano puede que no piense en pan. Sí, un dulce similar al dulce de membrillo o al dulce de manzana, pero que en determinados países de Hispanoamérica se elabora con la pulpa de la guayaba y que, al mismo modo que el membrillo, se acaba cocinando lentamente con azúcar y que acaba ofreciendo ese perfil compacto y goloso.
Conocido particularmente como bocadillo veleño, lo cierto es que otras formas de denominar a este singular producto es la de dulce de guayaba, pues es la fruta con la que más a menudo se hace.
En la región de origen del bocadillo veleño, en los municipios de Vélez, Barbosa, Guavatá y Puente Nacional, en el departamento de Santander, Moniquirá, en el departamento de Boyacá, Facatativá, Villeta y Zipaquirá en el departamento de Cundinamarca, existe una concentración de 131 fábricas y 500 agroindustrias rurales lo producen y distribuyen a diferentes partes de Colombia y a algunos mercados de exportación en Estados Unidos, Venezuela, América Central y Europa.
En conclusión, la palabra “bocadillo” es un ejemplo fascinante de cómo un término puede adoptar diferentes significados y usos en diferentes partes del mundo.
