¿Puede haber algo más tradicional, sencillo y delicioso que un buen bocata de jamón? Disfruta preparando y degustando este fantástico bocadillo de jamón ibérico con tomate y aceite, queda riquísimo y lo tienes listo en pocos minutos. En la receta verás varios consejos a la hora de prepararlo y que tienen que ver con el tipo de jamón, cómo cortar el pan o las diferentes opciones para añadir el tomate.
Qué decir de un exquisito bocadillo de jamón, es sin duda uno de los más fáciles de preparar y de los más sabrosos. Reúne una fantástica mezcla de texturas y también de sabores, combinando fenomenal el tomate y su dulzor y ligero punto ácido con el sabor salado del jamón. En la sencillez de sus ingredientes está la clave, es un bocadillo de auténtico… ¡escándalo!
¡Puedo deciros con la boca bien llena que este es el mejor bocadillo que he comido hasta la fecha! ¡Qué cosa más rica por Dios! Si estás leyendo estas líneas no puedes pasarlo de largo, tienes que probarlo. No suelo comer muchos bocadillos, pero cuando lo hago, que sea uno gourmet, con un pan de calidad bien crujiente y un relleno que quite el hipo.
El bocadillo ha sido durante generaciones la manera más común de dar forma a los almuerzos y meriendas de los más pequeños de la casa. En los últimos tiempos, esto ha empezado a cambiar y han sido sustituidos por otro tipo de productos como bollería y repostería industrial. Por otro lado, también existe cierta tendencia de la cultura del bocadillo entre los jóvenes y adultos. Existe la opinión, por otro lado no fundamentada en nada serio, de que comer a base de un bocadillo resulta incompleto, poco saludable, muy energético y nada nutritivo. Respecto al pan, hoy en día, existen multitud de variantes de pan que pueden aportar mucha diversidad a los bocadillos. Con una diferente consistencia, sabor, tamaño, con adición de ingredientes como semillas, frutos, etc. El segundo ingrediente del bocadillo engloba alimentos vegetales, tanto crudos (lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, etc.), como cocinados (setas, berenjena, pimientos, calabacín, etc.). De esta forma, con la combinación entre pan y relleno formando un bocadillo se puede conseguir tomar una comida o cena realmente sabrosa, variada e igualmente ajustada en kilocalorías y nutrientes. Además el pan sirve de molde para retener y ensamblar todos los ingredientes en su interior y así poder disfrutar de todos los alimentos en un mismo mordisco. Por otra parte, el sabor del pan, no demasiado intenso, realza y deja salir al resto de guarniciones que contenga. Así, el bocadillo tomado con moderación e ingredientes variados, sin abusar de productos grasos, resulta tan interesante como una comida más tradicional.
Ingredientes
- 2 panes de bocadillo
- 1 tomate (se recomienda tomate en rama maduro)
- Aceite de oliva virgen extra
- 100 g de jamón ibérico cortado a cuchillo de una pata de jamón o en lonchas
Preparación
Si tenías el jamón ibérico en la nevera sácalo al menos media hora antes para que se atempere y no esté frío.
Abre los bocadillos con un cuchillo de sierra por en medio pero sin llegar hasta el final para que ambas partes no se separen y así sea más cómodo comerlo. Puedes utilizarlo así tal cual aunque hay quien lo tuesta un poco en la tostadora, en este caso lo más fácil es separar completamente ambas partes del bocadillo.
Lava el tomate, sécalo y córtalo por la mitad. Restriega cada mitad de tomate por encima de la miga del pan de cada bocadillo hasta que quede impregnado pero sin pasarte para que el pan no se reblandezca en exceso. También puedes optar por rallar el tomate y después repartirlo por encima del pan.

Echa un chorrito de aceite de oliva virgen extra sobre el tomate, cierra el bocadillo y aplasta un poco para que el aceite también impregne la miga de la tapa superior.

Abre de nuevo el bocadillo y reparte el jamón ibérico por dentro. Con unos 50 g de jamón por bocadillo queda bastante bien pero en este tipo de elaboraciones la cantidad ideal es al gusto.

Cierra ambos bocadillos y ya los tienes listos. Así de apetecible queda un buen bocadillo de jamón ibérico.

Tiempo de preparación
10 minutos
Consejos y Variaciones
Consejos
La elección del jamón aquí es clave ya que va a marcar el sabor del bocadillo. Personalmente los mejores jamones los como tal cual, sin nada más y a poder ser recién cortados pero para este bocadillo tampoco me iría a un jamón de baja calidad sino más bien algo intermedio (por el precio normalmente se puede saber en qué calidad nos estamos moviendo).
Variaciones
La principal variación es la forma de incorporar el tomate al bocadillo. Lo más clásico es restregado pero también puedes rallarlo e incluso hay quien prefiere cortarlo en rodajas (finas o gruesas, al gusto) y ponerlo así sobre el pan.
Información Adicional
Prepara este bocadillo justo antes de comerlo para poder degustar el pan aún crujiente. De todas formas si lo vas a preparar para comerlo en unas horas, por ejemplo para un picnic o una excursión, te recomiendo no pasarte con el tomate para que no se reblandezca demasiado.
Los cereales y sus derivados (como el pan, preferiblemente integral), son un componente de la dieta mediterránea y junto con las frutas, verduras, tubérculos y hortalizas, son los pilares de una alimentación sana. Esto es lo que dice la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad en un documento sobre pan que acaban de publicar.
Cómo hacer el bocadillo perfecto, receta de Paco Roncero | ESQUIRE ES
Un sándwich de tomate es un plato cuya receta suelen consistir de tomates (ya sean maduros o demasiado maduros), mayonesa, sal y pimienta sobre pan blanco suave comercial. El sándwich de tomate está asociado con la gastronomía del sur de Estados Unidos y según Yahoo! Aparte del sur del país, sin embargo, en el resto de Estados Unidos el sándwich de tomate no es muy conocido y, a veces, se burlan de él; La escritora gastronómica de Seattle Geraldine DeRuiter causó revuelo cuando opinó que «un 'sándwich de tomate' no es un sándwich. Simplemente no tienes los ingredientes para hacer un BLT».
El sándwich estilo sureño se elabora con pan blanco tierno, mayonesa, sal y pimienta. Según Southern Living, esta «fórmula básica ... El pan más comúnmente solicitado es un pan de sándwich comercial blanco, suave y sin tostar, como Sara Lee, Sunbeam, o Wonder Bread. Algunas recetas requieren otros panes blancos suaves como jalá, brioche o pan de leche japonés, pero Bill Smith, exchef de Crook's Corner, dice: «Utilice el pan blanco de marca más barato que pueda encontrar ... Nunca, jamás uses ningún tipo de pan artesanal sofisticado». El experto en tomates tradicionales John Coykendall, hablando con el HuffPost, dijo «tienes que tener ese pan blanco, viejo y barato. Del tipo que normalmente no tocarías en tu vida diaria. Las discusiones tongue-in-cheek sobre la elección exacta de mayonesa o pan son comunes entre los sureños. Según Reece, entre los sureños que prefieren la mayonesa Duke's o Blue Plate, la preferencia se ha comparado con «una batalla». Algunos fabricantes de sándwiches prefieren Hellmann's, pero Reece dice: «Bajo ninguna circunstancia debes usar Hellmann's. Una revista de Georgia informó a los fabricantes de sándwiches que «la receta oficial» pedía «dos rebanadas de pan blanco («No tostado. Fresco, por lo que se pega a la parte posterior de los dientes»); un tomate maduro de cosecha propia («Sin pelar. Jugoso, así que hay que sostenerlo sobre el fregadero»); pimienta negra y sal; y "una porción considerable" de mayonesa («no Miracle Whip»)». The Washington Post estuvo de acuerdo en que había reglas: «Elija un pan muy suave; ahora no es el momento para cualquier cosa crujiente artesanal multigrano. Elija un tomate lo suficientemente grande como para llenar cada sándwich con una rodada gruesa (½ pulgada). Use un tomate sureño mayonesa, como Duke's o Blue Plate, sazone con solo un poco de sal y pimienta. Lisa Curran Matte de Tasting Table sostiene que «algunos alimentos de verano son tan perfectos en su forma más simple que sería casi una farsa pensar siquiera en agregar un toque de esto o una pizca de aquello en nombre de elevar un clásico». Joe Yonan, escribiendo en el Washington Post, dice: «Adelante, agrega tu queso, tu albahaca, tu tocino, tu ricota, tu aguacate; todos esos están buenos, pero no son un sándwich de tomate sureño». La autora de libros de cocina Virginia Willis dijo al Washington Post: «Me encanta el pan artesanal, pero no cuando quiero un sándwich de tomate». Bettina Makalintal, escribiendo para Vice Media, dijo que ingredientes adicionales «harían que fuera un sándwich, pero no uno de tomate». El chef Jamie Simpson sostiene que la versión clásica no necesita adornos. El sándwich de tomate de Vicksburg es un tipo de tea sandwich; Se prepara con los mismos ingredientes que un sándwich de tomate, pero el pan se corta en círculos y el tomate se corta en rodajas finas del mismo tamaño que el pan y se escurre para evitar que se ensucie un típico sándwich de tomate sureño.

No les voy a descrubir ahora a ustedes, amigos lectores, los bocadillos de carne fría. Estoy convencido que los han comido de mil formas distintas. Este de la foto lo comimos el otro día en casa para aprovechar las sobras de un lomo de cerdo al horno que, a pesar de haber quedado suficientemente bien, nos salió poco uniforme en cuanto al punto de cocción. De bocadillos, y de segundas vueltas, ya nos hablaron en su día Caius Apicius y pistoYnopisto con su Roast Beef. Genial. Bocadillos de carne fría; de ternera y de cerdo; pero también de pescado. Calentamos el horno a unos 250ºC. Sellamos el lomo de cerdo por sus seis caras en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Lo ponemos en una fuente de horno y salpimentamos. Unos 20 minutos de horno y listo. El tiempo de cocción va a variar según el peso de la pieza. La receta clasica cuenta unos 20 minutos por kilo de carne, aunque yo me dejo guiar por la intuición, de modo que el punto de cocción de mis "asados" suele venir determinado por una variable inversamente proporcional al hambre que tenga y al grado de impaciencia por ver los resultados. Todo un profesional. Ya sólo nos queda dejar enfriar la carne y cortarla en lonchas. Untar el pan con un poco de mostaza, poner las rodajas de tomate, la carne, un poco más de mostaza al gusto, la rúcula y a comer. Sabroso y fácil de hacer.
