La cría de becerros es una de las actividades más importantes en la vida de todo ganadero. En ocasiones, puede ocurrir que desafortunadamente la madre muera durante o después del parto, o que la separación temprana sea parte del manejo de la explotación. Ante estas situaciones, surge la pregunta: ¿Cómo criar un becerro recién nacido huérfano o separado de su madre?
En este artículo, abordaremos las estrategias y cuidados esenciales para garantizar el desarrollo óptimo de los terneros en ausencia de la madre, basándonos en las recomendaciones de expertos y las mejores prácticas en la ganadería.

Manejo inicial y entorno del ternero
El parto es una situación estresante para el animal, que requiere de un cuidado y manejo especial. Si el clima es fresco, se debe asegurar de que no haya humedad o barro en el suelo y se recomienda realizar una cama de heno para que pueda echarse y descansar. El primer paso crucial al criar un ternero sin su madre es cambiarlo de lugar, llevándolo a un sitio apartado de los demás animales u otros factores que puedan perjudicarle, especialmente si tiene solo horas de nacido.
Cualquier lugar que le brinde refugio, lejos de las inclemencias del tiempo o de otros animales, bastará. Un granero con un corral pequeño en su interior o un cobertizo para terneros (comprado o hecho) son buenas opciones. Es fundamental llenar el suelo con paja para que el ternero pueda dormir encima, especialmente para los que nacen en invierno o a principios de primavera. Nunca se debe poner un ternero en un granero sin ningún tipo de lecho. En caso de que el ternero haya nacido en verano, debe tener un área donde reciba sombra durante la mayor parte del día.
La especialista Sandra Godden, veterinaria e investigadora de la Universidad de Minnesota, insiste en la importancia de proporcionar una cama seca, limpia, cómoda y confortable, así como la mayor tranquilidad en el parto. Para conseguir una buena recría, la mortalidad en los nacimientos debe situarse por debajo del 6%.
La importancia vital del calostro
El calostrado es el punto más importante y que, bajo ningún motivo, puede dejar de realizarse. Debe suministrarse en las primeras 24 horas de vida para darle inmunidad al ternero. Los veterinarios recomiendan alimentarlo con calostro cada 2 o 3 horas. Darles calostro a los terneros durante las primeras 24 a 72 horas de nacido es sumamente importante. Si la madre murió durante el parto, se le puede dar calostro congelado o comprado.
La primera toma de calostro debe realizarse antes de las 2 horas de vida de la ternera, bien de forma directa o por medio de una sonda. Es crucial asegurarse de que el animal la ingiera de una u otra forma. En esta primera toma debe aportarse unos 300 gramos de inmunoglobulina G (IGg), valor que determina la calidad del calostro. Es fundamental proporcionar un calostro de calidad, aquel que al menos disponga de un mínimo de 50 gramos por litro de IGg, según indica la experta.
La calidad del calostro, el manejo de las madres y las terneras, o la alimentación en los primeros días, son fundamentales para lograr resultados a largo plazo. El aporte nutricional del calostro ayuda al crecimiento de la ternera, ya que su concentración de sólidos llega a ser el doble de la leche normal. Con un buen encalostrado no solo se reduce el riesgo de enfermedad y la mortalidad, sino que también hay beneficios a largo plazo, ya que la ternera tiene más facilidad para ganar peso y eso permite inseminarla antes, lo que se traduce en una ventaja económica para los productores.

Factores que influyen en la calidad del calostro
- Vacunas para la madre: La utilización de vacunas para la madre durante el período seco ayuda a que la vaca produzca más anticuerpos contra patógenos específicos que afectan a los terneros, como E. coli.
- Dieta de las vacas secas: La dieta de las vacas secas es otro de los condicionantes para lograr un calostro de calidad.
- Períodos de secado: Los períodos de secado de la vaca muy cortos son otro condicionante tanto para la cantidad como para la calidad del calostro.
- Conservación del calostro: La conservación del calostro puede convertirse en un factor de riesgo, ya que si se alargan los plazos de conservación mediante refrigeración en condiciones poco higiénicas, resulta un foco de infecciones bacterianas. Una de las opciones para la conservación del calostro que se está usando en Estados Unidos es el tratamiento térmico de la leche. Se trata de un proceso similar al de pasteurización, pero a una temperatura inferior. El calostro debe calentarse a unos 60 grados durante 60 minutos para conseguir mantener los nutrientes.
Suministro de leche y desarrollo ruminal
Lo ideal es alimentar al ternero con biberón o un balde cada 2 o 3 horas. Conforme el becerro vaya creciendo, se reemplazará la leche por balanceado para terneros y posteriormente a heno. Debes darle una cantidad de leche equivalente al 10 % de su peso corporal. Suministrar la leche en balde o mamadera a temperatura corporal (38ºC), siempre a los mismos horarios y el mismo recorrido.
En el período de transición del calostro a la fórmula normal, puedes cambiar lentamente la leche de calostro a la fórmula normal para terneros. Después de hacerlo, puedes comenzar a alimentarlo tres veces al día: mañana, tarde y noche. A medida que la edad del ternero aumenta, puedes empezar a reducir la frecuencia con la que lo alimentas a diario. Redúcela a dos veces al día cuando el ternero tenga un mes de edad, luego a una vez al día cuando el ternero tenga un poco más de 2 meses de edad.
Al igual que con el calostro, la alimentación en los primeros días será fundamental para el desarrollo de la ternera a largo plazo. La experta Sandra Godden tiene claro que durante el período de predestete, de 7 u 8 semanas, hay que centrarse en el desarrollo del rumen para conseguir unas terneras con buenos resultados de adultas. Para ello es determinante el desarrollo de las papilas ruminales, presentes en el interior del rumen y encargadas de la absorción de nutrientes.
Para estimular el desarrollo ruminal, después del día 8 de vida se les empieza una dieta a base de concentrado de iniciación durante los 2 primeros meses. Si la ternera no está estabulada, se deja que consuma pasto. En algunas fincas acostumbran a ofrecer heno para complementar la estimulación y el llenado. Godden apunta que, además de disponer de acceso al grano, las terneras también deben tener libre disposición de agua. Distintos estudios demuestran que si las terneras tienen el agua que quieren, tienden a tomar más grano, lo que favorece el desarrollo del rumen.
Cómo lograr un buen desarrollo ruminal en terneras
Higiene, sanidad y bienestar
Siempre deben tener un bebedero cargado y limpio. Es fácil exagerar cuando se escucha toser al ternero por cualquier motivo. A veces, el ternero tose o estornuda debido a que se le quedó atorado un poco de alimento en la garganta o inhaló demasiado polvo o alimento por accidente. Si la tos o los estornudos no son frecuentes, entonces no hay nada de qué preocuparse. No respetar un horario regular de alimentación hará que el estómago de un ternero sufra y le provocará diarrea.
Cambia la paja que se ensucia todos los días por paja fresca y usa un trinche y una pala para eliminar heces o paja sucia. Revisa al ternero para buscarle garrapatas, pulgas, piojos y otros insectos que puedan propagar enfermedades. Sigue un horario para alimentarlo, darle de lactar y controlar su salud.
Por último, recurrir a un Médico Veterinario para que le indique un plan sanitario es esencial. El ternero necesitará más vacunas si no vacunaste a tus vacas contra enfermedades como la disentería o si no lo alimentaste con el calostro de su madre.
Criar un ternero al aire libre (inicios de la primavera, verano, inicios del otoño) es una de las mejores y más sencillas opciones. Si fuese posible, dale acceso a un área en la que pueda comenzar a pastar.
La crianza artificial
La crianza artificial consiste en el manejo, cuidado y alimentación de los terneros hasta el destete, y su objetivo es lograr que los animales dependan menos de la leche para obtener sus nutrientes a la menor edad posible, y puedan incorporar otros alimentos sólidos a la dieta. El ternero es separado por completo de la madre e ingresa a un sistema artificial que le brindará todo lo necesario para su desarrollo y crecimiento. Permite tener un mejor control y seguimiento del crecimiento del ternero, por esta razón, esta práctica es más común en lecherías especializadas.
Las horas o días de permanencia del ternero con la vaca son variables. Se recomienda que sea lo menos posible para que la separación no afecte a la vaca y dificulte su manejo para el ordeño y el pastoreo. Es fundamental que el ternero haya tomado su primer calostro directamente.
Sistemas con vacas nodrizas
Cuando un becerro es rechazado por la madre o esta muere durante el parto, se puede colocar junto a una novilla parida para que tome leche y la adopte como un hijo más. Esta metodología permite tener a una vaca con hasta 4 terneros, dependiendo de su producción. Por lo general, se separan los terneros y se juntan 2 veces al día. Las vacas nodrizas son animales que presentan algún problema para el ordeño, ya sea porque son "duras" y no entregan fácilmente su leche, o son mañosas para ser ordeñadas con máquina. La ventaja del sistema con nodrizas es el ahorro de mano de obra y otros recursos de infraestructura para la crianza, aunque el costo de manutención de la vaca es alto.
El amamantamiento restringido también puede ofrecer resultados satisfactorios. Este sistema busca criar al ternero todo el tiempo con la madre hasta la edad del destete determinada en la finca. Esta metodología solo permite ordeñar a la vaca una vez al día y, en este caso, la producción se basa en el excedente que haya dejado el ternero. La ventaja es que el ternero crece en un ambiente natural sin estrés y le permite su libre desarrollo.

Consideraciones económicas y de bienestar
Aunque los sistemas de crianza con la madre pueden parecer más caros a priori debido a la menor venta de leche, mayor superficie de alojamiento y posible aumento de mano de obra, la situación es más compleja. Los terneros criados por vacas crecen más rápido y gozan de mejor salud, lo que reduce los costes de tratamientos y pérdidas prematuras. Algunas granjas comercializan la leche con un etiquetado que garantiza el bienestar animal, lo que les permite obtener un mayor beneficio. Cuando se crían terneros machos en el mismo lugar y se destinan a la producción de carne, se obtiene una mayor rentabilidad por cada nacimiento.
La rentabilidad depende de los objetivos de cada explotación. Si el objetivo es únicamente llenar el tanque, justificarlo económicamente resulta más complicado. Sin embargo, si se busca construir una granja resiliente, con animales sanos, clientes satisfechos y una buena historia que contar, este enfoque puede ser viable. Mantener juntas a vacas y terneros no implica regresar al pasado, sino encontrar métodos más eficaces y transparentes para criar animales sanos, cumpliendo al mismo tiempo con las expectativas sociales.
Desafíos y soluciones en sistemas de crianza vinculada a la madre
Las granjas que permiten a las vacas criar a sus terneros producirán menos leche comercializable, al menos a corto plazo. Los terneros pueden beber entre 10 y 15 litros al día. Algunos ganaderos controlan esto separando a la vaca y al ternero después de cada toma, mientras que otros utilizan el contacto parcial, por ejemplo, permitiendo que el ternero amamante solo durante el día, o recurren a vacas nodrizas para reducir las pérdidas en animales de alta producción. Sin embargo, la reducción de la cantidad de leche en el tanque no es tan brusca como se espera, ya que la producción total de la vaca aumenta ligeramente debido a la estimulación hormonal que produce el ternero, lo que ayuda a la bajada de la leche.
Además de un posible aumento de la producción, algunos ganaderos señalan una reducción de los casos de mastitis cuando se permite que los terneros amamanten. La acción mecánica de la succión puede ayudar a vaciar las ubres de manera más completa y frecuente que el ordeño mecánico. No obstante, los efectos dependen de múltiples factores; algunos investigadores advierten que la salud de las ubres también está condicionada por la higiene, el manejo de los terneros y la integración de la lactancia en las rutinas habituales de ordeño. En explotaciones bien gestionadas, las tasas de mastitis no parecen aumentar, y en algunos casos, las vacas que amamantan presentaban mejor salud de ubres que aquellas ordeñadas únicamente con máquinas.
Los terneros criados por vacas tienen menos diarreas y problemas respiratorios que aquellos criados de forma aislada. Poseen un sistema inmunológico más fuerte y parecen recuperarse más rápido de las enfermedades. Esto podría deberse a una mejor transferencia de calostro, a una alimentación más frecuente o a niveles reducidos de estrés. Sin embargo, cuando los grupos son más grandes o los terneros se mezclan con varias vacas, el riesgo de sufrir una enfermedad puede incrementarse.
Destete y separación sin estrés
En las prácticas de crianza con la madre, el destete no consiste únicamente en interrumpir la lactancia, sino también en romper el vínculo entre dos animales que se conocen bien. Si se hace de forma brusca o sin una planificación, puede causar estrés tanto en la vaca como en el ternero. Los ganaderos que utilizan estos sistemas de crianza suelen reducir el contacto de forma gradual, primero limitándolo a unas pocas horas al día y, posteriormente, separando completamente a los animales una vez que el ternero ha comenzado a consumir alimento sólido. Otros trasladan a los terneros a un recinto cercano a la vaca para que puedan seguir viéndose y oyéndose durante unos pocos días. También se utilizan anillos nasales para evitar que amamanten mientras están juntos.
La lactancia no impide que el ternero coma alimentos sólidos. De hecho, hay estudios que demuestran que cuando se les ofrece heno y grano junto con la leche, y permanecen cerca de la vaca, los terneros aprenden a rumiar rápidamente y se adaptan adecuadamente al destete. Lo más importante es que la transición se realice de manera gradual.