La Semana Santa no solo es tiempo de procesiones y fervor religioso, sino también de sabores tradicionales que endulzan estas fechas. Mientras las torrijas reinan en toda España, Granada esconde delicias únicas que merecen un lugar en la mesa. Son recetas que nos transportan directamente a las cocinas de nuestras abuelas, con ese aroma inconfundible que despierta los recuerdos más entrañables de nuestra infancia y nos prepara para estas fechas. No podían faltar. La tradición dulce granadina fusiona las influencias cristiana, árabe y judía, creando sabores únicos. Cada mordisco a estos dulces nos devuelve a las manos expertas de nuestras madres y abuelas, a esas cocinas llenas de risas y secretos transmitidos de generación en generación, lo más bonito es que cada persona tiene su manera de elaborarlo y sus propios trucos.
La Semana Santa es una época de penitencia, pero también de celebración y qué mejor manera que hacerlo contentando el estómago. La penitencia alcanza su punto más alto el Viernes Santo y el Miércoles de Ceniza, donde en teoría se debería ayunar todo el día. Teniendo en cuenta que no se podía comer carne, la única ingesta diaria permitida para evitar el hambre hasta el desmayo era la colación, con el objetivo de obtener todas las calorías posibles en platos de verduras y pescado, siempre acompañados de dulces. Es por eso que, aunque la mayoría de la población ya no sigue la costumbre a rajatabla, nos podemos permitir algún que otro exceso de vez en cuando, y más aún en jornadas de descanso y visitas familiares redondeadas con estas maravillosas recetas tradicionales y naturales que dejarán conformes tanto a los más mayores como a los pequeños y curiosos de la casa.

Torrijas: El dulce por excelencia de la Semana Santa
Hablamos del dulce por excelencia de la Semana Santa. Este humilde postre tan solo necesita de pan, leche, huevo, azúcar y una buena cantidad de aceite, por lo que es una receta obligatoria hasta para los más torpes en la cocina. La fama de este dulce es tal que ya es bastante común que se encuentre disponible en la carta de los restaurantes durante todo el año. Son un postre dulce y esponjoso elaborado con pan, leche, huevo y miel, y un verdadero manjar que se disfruta en todas las casas granadinas. Nos cuenta Marta de "Hogar diez" que: "En esta ocasión hemos preparado torrijas de cacao, pero si os gusta más podéis hacer las tradicionales y en lugar de añadir cacao a la leche, la infusionamos con la piel de un limón, la de una naranja y una ramita de canela. Para hacer las tradicionales también podéis freírlas, yo las hago desde siempre al horno porque son más sanas, pero reconozco que me encantan las fritas así que quien las prefiera freír pues adelante".
Torrijas. Receta paso a paso.
Pestiños: Un clásico andaluz con historia
De origen andaluz, este delicioso postre es común en las mesas de las familias tanto en Navidad como en Semana Santa. El pestiño es primo hermano de la shebbakiyya marroquí consumida durante el periodo de ramadán, de nuevo por la importancia de su alto valor energético como origen común. Su receta tampoco esconde grandes intríngulis, puesto que de nuevo se trata de harina frita pero sí que hay ciertas variantes en sus posibilidades de elaboración que nos llevarán a elegir entre su elaboración con miel o con azúcar. La masa se elabora con harina, vino blanco y AOVE, aromatizada con anís y frita en aceite de oliva. El AOVE le aporta un toque característico y crujiente.
Roscos y rosquillas: Sabores anclados en la tradición
Los roscos son comunes en toda la geografía española, pero de nuevo su origen se remonta a la época andalusí y por tanto a la relación con gastronomía árabe, que como a todos los niveles culturales aún rezuma y suma riqueza a la cultura gastronómica andaluza. Típicos de Andalucía y para muchos el mejor postre, estos roscos se perfuman con anís y ralladura de limón. Los roscos fritos tienen un gran punto a favor que alegrará a los que tienen menos tiempo libre disponible, y es que además de ser de fácil elaboración, pueden conservarse durante algunos días. Además, los más impacientes también pueden dejar el plato algo crudo y aprovecharse del "pollo" del interior, que no es más que la deliciosa masa con la que se confeccionan y que mezclada con la parte exterior ya frita consigue un sabor y una textura irresistible. Las rosquillas esponjosas se elaboran con harina, huevos, azúcar, ralladura de limón y AOVE. Fran en su blog ¡Que rico! tiene estos deliciosos roscos que le gusta hacer en cualquier época del año pero en esta aun mas y dice: "Antes de nada quiero reconocer que hacer donuts en casa no es nada fácil, sobre todo si se quieren hacer bien. Se trata de una masa muy delicada que hay que tratar con mucho cariño".

Borra huelos: El toque granadino a la Semana Santa
Los borrachuelos son un dulce que en Granada adquiere su propia personalidad. Un postre tradicional que también se asocia a la Semana Santa granadina. Este dulce se caracteriza por su masa, que en realidad es muy similar a la del pestiño, pero mojada en vino, de ahí este chistoso nombre.
Buñuelos de viento: Ligeros y deliciosos
La masa ligera frita en AOVE se hincha formando una bolita hueca. Yolanda del blog "La dulzura de Mari" sabe muy bien lo que dice sobre este riquísimo dulce, mejor seguir sus consejos: "Te lo decimos nosotras, que llevamos una bandeja a una merienda familiar y gustaron a todos. Pruébalo, seguro que aciertas. Ya puede ser después de una comida, merienda, una cena, en el desayuno. Además, si te lo estás preguntando sí, los buñuelos de viento rellenos de crema son muy fáciles de hacer. Solo tienes que seguir la receta, paso a paso, con los trucos que te vamos a desvelar".
Leche frita: Un postre cremoso para todos los gustos
Este postre cremoso a base de leche, harina y azúcar, cocinado hasta espesar, se corta en porciones y se fríe en AOVE Morales. Están elaboradas con leche, harina, azúcar y aromatizadas con canela y limón. Se cocinan a fuego lento y se sirven con un chorrito de AOVE por encima y picatostes. Recomendamos usar Museo. Este dulce ha sido siempre el que mejor se le ha dado a mi madre así que se hacía por navidad y sobre todo por semana santa. La característica más importante es que al no tener leche tardan más en endurecer y están exquisitos, los podéis ver aquí mismo en mi blog "Así se come en Granada".

Flores fritas: La joya de la repostería tradicional
Los dulces y postres típicos de carnaval y Semana Santa están entre mis preferidos. Parece que la falta de carne se suplía con dulces, ya que por toda nuestra geografía existen diferentes recetas muy sabrosas e interesantes. Las flores fritas se cocinan en casi toda España y en muchos lugares se conocen directamente como "flores de carnaval". Nosotros, desde luego, no esperamos a la Cuaresma para disfrutar de los dulces fritos. No os quiero engañar y esta receta es de las peliagudas. No es que sea complicada pero a la hora de elaborarla hay que tener en cuenta algunos pequeños detalles para que las flores fritas salgan perfectas y no desesperemos en intento y las dejemos de lado. Es una receta además versátil que admite distintas variaciones, así que no dejéis de intentarlo. El molde lo podéis encontrar en ferreterías. Para hacer la masa batimos en un cuenco el huevo. Mezclamos con la leche, el anís y la ralladura de naranja. Poco a poco echamos la harina y removemos con un tenedor hasta que no queden grumos. En una sartén honda calentamos abundante aceite de girasol, si preferís de oliva suave usadlo, aunque en mi caso prefiero el de girasol para la repostería frita, es el único momento en el que lo utilizo. Colocamos el molde de flores dentro del aceite para que se caliente al mismo tiempo. Destapamos la masa, le damos unas vueltas y veremos que tiene la consistencia de una natilla ligera. Introducimos el molde hasta la mitad del dibujo, es decir, que no cubra toda la flor, y pasamos inmediatamente a la sartén. Dejamos que la flor se dore por ambos lados y pasamos a papel absorbente antes de rebozarlas en una mezcla de canela y azúcar. Calentamos de nuevo bien el molde y repetimos la operación anterior hasta terminar toda la masa. Las flores fritas se comen tal cual sin más acompañamiento que un café o infusión si nos apetece con el postre, pero nada más. Para que se conserven bien crujientes lo mejor es guardarlas en una lata, o si no, en papel de plata.
Cañas fritas rellenas de crema pastelera
Este otro dulce que nos comparte Gloria en su blog "Cocinar con amigos" es un dulce frito típico español. Para aprender los mejores sobre el terreno nos dice: "...cogí mis maletas y me hice unos 600 km. para disfrutar de los paisajes de Galicia y preparar estas cañas fritas rellenas de crema pastelera".
Otros platos típicos de la Semana Santa granadina
La Semana Santa de Granada es una explosión de emociones que se vive con intensidad en cada rincón de la ciudad. Las procesiones solemnes, el fervor religioso y la belleza del arte sacro se mezclan con el aroma irresistible de la gastronomía tradicional. Un festín para el paladar: Los platos típicos de la Semana Santa son un reflejo de la cultura e historia de la ciudad. El potaje de vigilia, un contundente guiso de garbanzos con bacalao, espinacas y otros ingredientes, es un plato esencial para reponer fuerzas durante los días de procesiones. Para los amantes de las ensaladas, el remojón granadino es una opción refrescante y sabrosa con bacalao, naranja, cebolla y aceitunas. Las habas con jamón, un clásico de la cocina andaluza, son perfectas para compartir en familia o con amigos. Y para endulzar el paladar, no hay nada mejor que los roscos de Semana Santa, un dulce tradicional con forma de rosca que se elabora con ingredientes como la harina, el huevo, la canela y el azúcar.

Recetas para cocinar en casa
La Semana Santa en Granada no solo se vive en las calles, también se disfruta en la cocina. Preparar algunos de los platos típicos de estas fechas es una forma de conectar con la tradición y compartir un momento especial con la familia y los amigos.
1. Potaje de vigilia:
- Ingredientes:
- 500 g de garbanzos
- 300 g de bacalao desalado
- 200 g de espinacas frescas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate
- 1/2 cucharadita de pimentón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Preparación:
- Pon los garbanzos en remojo la noche anterior.
- Desala el bacalao durante 24 horas, cambiándole el agua cada 8 horas.
- En una olla grande, calienta aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo picados.
- Añade el tomate picado y cocina hasta que esté blandito.
- Incorpora el pimentón y remueve bien.
- Agrega los garbanzos escurridos y el bacalao troceado.
- Cubre con agua y lleva a ebullición.
- Cocina a fuego lento durante 1 hora y media o hasta que los garbanzos estén tiernos.
- Añade las espinacas y cocina durante 5 minutos más.
- Rectifica de sal y pimienta al gusto.
- Sirve caliente con pan fresco.
2. Remojón granadino:
- Ingredientes:
- 200 g de bacalao desalado
- 2 naranjas
- 1 cebolla
- 1 huevo duro
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Preparación:
- Desmiga el bacalao desalado.
- Pela las naranjas y separa los gajos.
- Corta la cebolla en juliana fina.
- Pica el huevo duro.
- En una ensaladera, mezcla el bacalao, las naranjas, la cebolla y el huevo duro.
- Aliña con aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto.
- Sirve frío.
Consejos: Puedes utilizar bacalao fresco en lugar de bacalao desalado. En este caso, deberás cocinarlo al punto de sal antes de añadirlo a la receta. Para un sabor más intenso, puedes añadir a la leche de las torrijas un chorrito de ron o brandy. Puedes personalizar el remojón granadino a tu gusto, añadiendo otros ingredientes como aceitunas, tomate o pimiento verde.