Las berenjenas rebozadas son un plato clásico que gusta a muchos, pero para aquellos que buscan una opción sin huevo o simplemente quieren probar algo diferente, la harina de garbanzos ofrece una alternativa deliciosa y crujiente. Esta receta no solo es fácil de preparar, sino que también realza el sabor de las berenjenas, ofreciendo un rebozado suave y crujiente con un interior muy cremoso.
Beneficios de la Berenjena
La berenjena es una hortaliza con una rica historia y numerosos beneficios para la salud. Originaria de la India, donde se cultivaba desde el año 1000 a.C., España fue uno de los primeros países occidentales en adoptarla culinariamente. Antes de su uso en la cocina, se empleaba como remedio medicinal para quemaduras y problemas de piel.
Sus virtudes son tantas que incluirla en la mesa es casi obligatorio:
- Contiene Vitaminas A, B1, B2, C y ácido fólico, lo que refuerza el sistema inmune y mejora la resistencia del organismo a enfermedades.
- Es rica en minerales como el potasio, magnesio, hierro, calcio o fósforo, favoreciendo la prevención de enfermedades relacionadas con el paso de los años como la artritis o la osteoporosis.
- Sus flavonoides tienen propiedades antioxidantes, haciéndola excelente para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y algunos tipos de cáncer.
- Ayuda a reducir el colesterol y prevenir la arteriosclerosis gracias a las estatinas que contiene, útiles en el tratamiento de dislipemias.
- Es un alimento indispensable en la dieta del diabético, ya que presenta un gran poder saciante sin aportar prácticamente hidratos de carbono. También es muy apropiada en cualquier dieta de adelgazamiento o de control de grasas.
Es importante recordar que la berenjena siempre debe consumirse cocida, ya que cruda contiene altos niveles de solanina, una sustancia natural tóxica. Esta sustancia aparece en secciones verdes o poco maduras de la planta durante su crecimiento.

Preparación de la Harina de Garbanzos
La harina de garbanzos, también conocida como harina chana o besan, se puede encontrar en tiendas de cocina hindú, pero es fácil de hacer en casa. Conviene elegir garbanzos con Denominación de Origen para evitar tratamientos nocivos.
Para hacerla en casa:
- Lavar los garbanzos con abundante agua fría y secarlos bien, preferiblemente en el horno, especialmente para celíacos.
- Colocar los garbanzos en el vaso de la batidora y triturar con velocidad progresiva, comenzando al 1 y aumentando hasta la velocidad máxima para lograr un polvo fino.
- Se recomienda tamizar la harina con un colador para eliminar los granitos que puedan quedar. Estos pueden volver a triturarse o descartarse.
¿Cómo Hacer HARINA de GARBANZOS? SIN Amargor [Gluten-Free] Sabor y Estilo
Receta: Berenjenas Rebozadas con Harina de Garbanzos sin Huevo
Esta es una de las formas más deliciosas de disfrutar de esta hortaliza, y de vez en cuando, no está nada mal incorporarlas en nuestro menú. Salen unas berenjenas especiadas, deliciosas, con un rebozado suave y crujiente, un interior muy cremoso y un sabor que no permite dejar ni una en el plato.
Ingredientes
- 1 berenjena grande
- 200 gramos de harina de garbanzos
- Aceite para freír (preferiblemente de oliva virgen extra)
- Sal gorda y sal fina al gusto
- Condimentos a gusto: pimentón de la Vera dulce, ajo en polvo, comino (molido o en granos), pimienta, hierbas aromáticas (tomillo, perejil fresco)
- Agua (para la mezcla del rebozado)
Preparación
Paso 1: Remojo de las Berenjenas
Empecemos por hacer sudar las berenjenas, lo que los franceses dicen "degorger au gros sel". Este paso es crucial para quitar el amargor de las berenjenas. Cortar las berenjenas en rodajas de aproximadamente 1/2 cm, no muy finas ni muy gruesas. Rociar las rodajas con sal gorda y dejarlas reposar durante media hora en un escurridor. Después de este tiempo, aclararlas con agua fría y secarlas muy bien.

Paso 2: Preparación de la Mezcla para Rebozar
En un plato hondo, poner la harina de garbanzos. Para el "falso huevo" o engrudo liviano, en un bol, mezclar harina de garbanzos con agua y los condimentos elegidos (sal, pimentón de la Vera dulce, ajo en polvo, comino, etc.) hasta lograr una pasta más bien líquida, similar a la consistencia del huevo batido, pero algo más espesa (sin pasarse de espesor).
Para aquellos que prefieren una alternativa más elaborada al huevo, las semillas de lino molidas también son una excelente opción. En un bol, mezclar unas cucharadas de semillas de lino molidas con agua hasta conseguir una textura similar a la del huevo.
Paso 3: El Rebozado y la Fritura
Preparar el "quirófano" o zona de trabajo. En el fuego, una sartén honda con abundante aceite de oliva virgen extra bien caliente. A la derecha, el plato con la mezcla de harina de garbanzos. A su derecha, el escurridor con las rodajas de berenjena ya secas.
- Con unas pinzas (o con la mano), coger una rodaja de berenjena.
- Pasarla por la mezcla líquida de harina de garbanzos y agua, asegurándose de que se unte bien por ambos lados.
- Después, rebozar la berenjena en la harina de garbanzos seca (para un empanado extra crujiente, se puede repetir el paso del líquido y luego de la harina de garbanzos seca).
- Cuando el aceite esté caliente, ir echando las berenjenas rebozadas.
- Freír a fuego medio para que se hagan bien por dentro y queden jugosas, sin quemarse por fuera. Cuando estén doradas y tiernas, retirarlas.
- Colocarlas sobre un plato o fuente con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Paso 4: Servir
Servir las berenjenas rebozadas recién hechas, ya que están más crujientes y deliciosas. El emplatado queda a tu imaginación. Se pueden acompañar de una sencilla ensalada de hojas verdes o de tu ensalada preferida. Si sobran, además de poder comerlas frías, no dudes en reincorporarlas en otra receta, desde una melanzane alla parmigiana a un bocadillo con brotes verdes, queso y jamón serrano, por ejemplo.