No hay amante de este tipo de cocina al que los tiempos de cocción de la barbacoa no le generen dudas. Es, de hecho, uno de los mayores quebraderos de cabeza al que siempre acompaña la frase ¿estará hecho? Y no es para menos. No dominar cuánto tiempo necesita estar cada alimento cocinándose puede enturbiar un poquito el disfrute de la barbacoa. Y no solo porque una pieza de carne no esté bien cocinada. También, si se somete a exceso, puede perder su carácter jugoso. Conocer los tiempos de cocción de la barbacoa nos permite ahorrarnos esa frustración.
Más allá de lo que a ojo nos parece correcto, nunca está de más conocer el tiempo exacto para cada tipo de alimento. No solo eso. También es importante saber que hay algunos que necesitan ciertos detalles en su cocinado para tener sabores perfectos. Aunque, en realidad, más allá de “dónde” o “con quién”, debemos prestar mucha atención al “cómo”. Básicamente hablamos de la forma de hacer la barbacoa. Algo que nos obligará a incorporar en este ritual de cocinado un elemento que, quizás, no contemplemos: el reloj.

Preparación y Control del Fuego: La Base de Todo Éxito
Tranquilo, no necesitas un cronómetro para saber el tiempo exacto de cocción de cada alimento que vayas a cocinar en una barbacoa, solo necesitas tener una referencia de tiempo para cada tipo de alimento. Antes de ver en detalle los tiempos de cocción de la barbacoa, un inciso más. Tan importante como conocer esos minutos es saber cuándo es el momento ideal del cocinado. Y no, no es un detalle accesorio.
Está claro que, según los distintos tipos de barbacoas que existen, este momento ideal es distinto. Tanto para las eléctricas como para las de gas, es sencillo saber cuándo es momento de cocinar. Sin embargo, en el caso de las barbacoas que se elaboran con carbón o con leña, este aspecto suele ser engañoso. Para poder disfrutar plenamente de una barbacoa es esencial controlar correctamente los tiempos de cocción. Por último, no te olvides de los pescados, porque a no todo el mundo le gusta la carne y la verdura, también hay gente que le encanta el pescado hecho en la barbacoa.
Encendido y Mantenimiento de las Brasas
Debemos estar seguros de que la cantidad de carbón vegetal con la que se cuenta es suficiente para no tener que interrumpir la cocción por falta de brasas. Para una comida en grupo, lo ideal son unos cinco kilos de carbón vegetal o leña. Prepara la parrilla con piñas o pequeñas ramas, fáciles de quemar, de modo que el fuego se vaya calentando. Después, apila el carbón o leña encima. Espera: Deja que el carbón se encienda y se queme durante unos 15-20 minutos. Asegúrate de que haya suficiente ventilación para mantener las brasas encendidas. El recomendable es que se sitúe siempre por encima de los 80 °C y que lo haga de forma estable. Es muy importante no quedarnos cortos de brasa. Parece lógico pero muchas veces no prestamos suficiente atención a la cantidad de brasas con las que vamos a cocinar. No es lo mismo hacer una parrilla para cinco que para veinte. Si a la cantidad y potencia de las brasas hay que prestarles atención, el tiempo es clave a la hora de que nuestra barbacoa quede perfecta.
Precalentamiento y Técnicas de Sellado
Se debe precalentar la parrilla para que cuando se ponga la carne esté suficientemente caliente para sellarla. El objetivo es que la carne se ponga crujiente y se dore rápidamente creando una costra o corteza que impida que la carne pierda sus jugos. Una vez se ha dorado por una cara, damos la vuelta a la pieza y la salamos por la parte ya dorada. Las piezas más gruesas, como puede ser la presa o un chuletón de vaca, una vez doradas se cocerán algunos minutos más a fuego menos vivo (separando la parrilla de las brasas) para que el calor ascienda al interior de la pieza. Después se le da la vuelta y cocemos por el otro lado. Los jugos de la carne que van ascendiendo quedan aprisionados por la corteza superior y van cociendo el interior de la carne.
Durante el proceso de cocción y por acción del calor, la coagulación de la proteína tensa las fibras musculares. Como la carne se cocina de afuera hacia adentro, el jugo se dispersa hacia el centro de la carne, que es la parte menos cocida. Para que ello no ocurra, hay que dejar descansar la carne después de la cocción. De ese modo, los músculos se relajarán y redistribuirán los jugos por toda la pieza de carne. Para piezas del grosor de la presa, si se cocina entera, se recomienda esperar entorno a los 6 minutos. En definitiva, lo que se busca con el reposo es que la diferencia de temperatura entre la parte externa de la carne y el interior no sea tan amplia. Antes de servir y cortar la carne, recuerda dejarla reposar unos minutos para que los jugos circulen y se distribuyan por toda la pieza.
Sellado a la Inversa | La Capital
Tiempos de Cocción Específicos por Alimento
En el mundo barbacoa hay vida mucho más allá de las alitas y muslos de pollo, los pinchos morunos, los chorizos para barbacoa y la panceta. Para poder disfrutarlo en su punto ideal, tendremos que cocinarlo durante el tiempo recomendado. Tranquilo, no necesitas un cronómetro para saber el tiempo exacto de cocción de cada alimento que vayas a cocinar en una barbacoa, solo necesitas tener una referencia de tiempo para cada tipo de alimento. Gracias a esta pequeña guía, no solo podremos darle el punto justo.
| Alimento | Corte/Formato | Tiempo de Cocción Aproximado | Notas |
|---|---|---|---|
| Cerdo | Lomo, butifarra, panceta, chorizo, morcilla, costillas | ~10 minutos | Cocinar primero piezas con menos grasa. |
| Pollo | Pechugas deshuesadas | 6-8 minutos por lado | A fuego medio. |
| Muslos o alas | Añadir minutos adicionales | Para asegurar una cocción completa. | |
| General | 10 minutos por cada lado | Para disfrutarlo en su punto ideal. | |
| Ternera/Buey | Entrecot | 4-5 minutos por lado | A fuego alto para un punto medio. |
| General (al punto) | ~5 minutos | Para amantes de la carne al punto. | |
| Cordero | Chuletas, chuletillas, piezas pequeñas de pierna | 5-7 minutos por lado | Para un acabado jugoso y tierno. |
| Chuletillas o chuletas de pierna | 3-4 minutos por cada lado | Necesitan poco tiempo. | |
| Verduras | General | Muy variado | Cortar en trozos iguales, vigilar tiempos. |
| Puerro | ~10 minutos | Es la que más tiempo requiere. | |
| Pescados Grasos | Salmón | 4-6 minutos por cada lado | Mantienen jugosidad y sabor. Brasa bien caliente. |
| Atún | ~5 minutos en total | Mantienen jugosidad y sabor. Brasa bien caliente. | |
| Mariscos | Gambas, langostinos | ~3 minutos | Alto contenido en agua, cocción rápida. Engrasar superficie. |
| Frutas | Piña (pulpa dura) | ~5 minutos | Varía según el tipo de fruta. |
El Cerdo: Variedad y Sabor en la Parrilla
El cerdo es uno de los protagonistas absolutos de la barbacoa en cualquiera de sus formas. Morcilla, chorizos, costillas o lomo son algunas de las piezas preferidas para la barbacoa. Su tiempo medio de cocción está en los 10 minutos. El cerdo ofrece una variedad de piezas y cortes deliciosos. El lomo, la butifarra, la panceta o el chorizo, son piezas fantásticas que completan cualquier comida. El tiempo medio de cocción ronda los 10 minutos.
Como es bien sabido, la cocción en brasas necesita carnes que tengan un suficiente grado intrínseco de hidratación, o dicho de otra forma, que tengan “grasita” o infiltración de grasa intramuscular. Muchas piezas del cerdo ibérico de bellota alcanzan su máxima expresión en una barbacoa, aunque en su defecto la plancha también es adecuada. Digamos que los cortes con más grasa como pueden ser el secreto, la presa, la cabezada o la pluma aceptan de mejor agrado la brasa, mientras que los cortes más magros como el lomo o el solomillo estarán listos con un breve paso por la plancha (en la parrilla se deshidratarían y quedarían secos). Lo más adecuado es cocinar la pieza entera, excepto en piezas muy gruesas como el mogote y el lomo que son más adecuadas preparar en delgados filetes (máximo un centímetro). Primero cocinaremos las piezas con menos grasa como puede ser la presa, pluma o el solomillo y después las que tienen más grasa como el mogote y el secreto. Cuidado, la grasa que gotea de las piezas reavivará las llamas.
Pollo: Versatilidad y Punto Ideal
El pollo es una opción clásica y versátil en la parrilla. Las piezas deshuesadas como las pechugas necesitarán unos 6-8 minutos por cada lado a fuego medio para una cocción completa. Si optas por muslos o alas, añade unos minutos adicionales para asegurar que estén bien cocidos. Podríamos pensar que, al ser una carne blanca, el tiempo de cocción de la barbacoa para el pollo sería más breve. Y no. Para poder disfrutarlo en su punto ideal, tendremos que cocinarlo diez minutos por cada lado.
Ternera o Buey: La Carne por Excelencia
La ternera es la carne por excelencia de las barbacoas. Para un entrecot perfectamente jugoso, te recomendamos sellarlo a fuego alto durante 4-5 minutos por cada lado para un punto medio. En contra de lo que se piensa, los tiempos de cocción de la barbacoa para este tipo de carnes es más bien breve. Para los amantes de la carne al punto, bastará con cinco minutos.

Cordero: El Rey de las Brasas, Especialmente el Ternasco de Aragón
El cordero a la parrilla es una auténtica delicia. Las chuletas o las piezas pequeñas requerirán alrededor de 5-7 minutos por cada lado para un acabado jugoso y tierno. Es de las carnes menos utilizadas y, sin embargo, uno de los mayores manjares. Dado que es una carne rica en grasa, es posible obtener una textura crujiente deliciosa. En la barbacoa el cordero es el rey. En cuanto al cordero, una de las mejores opciones que podemos encontrar hoy en día en el mercado es el Ternasco de Aragón I.G.P. Y es que, el hecho de ser un cordero recental lo hace más adecuado para cocinar a la brasa, ya que dispone de más grasa “entreverada” que por ejemplo el cordero lechal. Lo que hace que quede más jugoso. La carne de cordero Ternasco de Aragón, reconocida como La Carne Rosa, es equilibrada, nutritiva, sabrosa, tierna, jugosa, versátil y sostenible.
Es importante saber que todo el cordero Ternasco de Aragón puede cocinarse a la brasa. No solo las chuletas. Sin duda, el corte estrella para las barbacoas es la chuleta, chuletilla o costilla, procedentes del costillar. Tiernas, jugosas y sabrosas. Para cocinarlas de forma adecuada, deberemos tener una buena brasa, ya que hay que cocinarlas en poco tiempo. Es importante saber que no todas las chuletillas son iguales y aquí cada aragonés tiene sus preferidas. Las hay de palo, de badal o de riñonada. Las de badal, por ejemplo, son muy aceptadas. Son las 4 o 5 primeras que encontramos después del cuello. Realmente podemos cocinar a la brasa toda la canal de Ternasco de Aragón IGP y es habitual pedir en carnicería cuartos, medios o enteros chuleteados para brasa. Y en este caso encontraremos diferentes cortes. Las 5 partes principales del cordero son el cuello, el costillar, la paletilla, la falda y la pierna. Aunque también podemos cocinar a la brasa piezas enteras como la falda. En este caso, es recomendable marcar con un cuchillo la parte de la piel en rombos, como si de un magret de pato se tratase, incluso llegando con el corte hasta el hueso para cortar el músculo en trozos más pequeños. Y un lujo para muchos son las cabezas de cordero, cortándolas por la mitad para ponerlas a la parrilla.
Si a la cantidad y potencia de las brasas hay que prestarles atención, el tiempo es clave a la hora de que nuestra barbacoa de Ternasco de Aragón quede perfecta. Por poner un ejemplo, las chuletillas o las chuletas de pierna necesitan poco tiempo (unos 3-4 minutos por cada lado). Una buena opción son los churrasquitos. Los pinchos morunos elaborados con Ternasco de Aragón, Aragón a partir de unos tacos de la pierna también son una buena opción. En caso de querer adobarlos directamente en casa, podéis seguir la siguiente receta de Maestro del Cordero. Bastará con mezclar pimentón, pimienta, comino, aceite de oliva y sal.
Verduras: El Complemento Delicado
Los acompañamientos como las verduras, tienen más complicación, porque cada verdura es distinta. Lo primero que te recomendamos es que las cortes todas del mismo tamaño. Las verduras son el complemento perfecto para cualquier parrillada. Sin embargo, es importante recordar que tienen tiempos de cocción bastante variados. Asegúrate de cortarlas en trozos iguales y colocarlas en la parrilla según su tiempo de cocción. Con las verduras, la cosa se complica. Básicamente por el abanico de ellas que podemos disfrutar con este cocinado es amplísimo, y cada una con sus características propias. En este caso, conocer los tiempos de cocción de cada uno de ellos es importante por dos motivos. Por un lado, para disfrutarlos en plenitud. Por otro, si decidimos hacer brochetas en los que asociemos distintos tipos de verduras. De ser así, es importante elegirlas con tiempos de cocinado similares. Añadido a esto, tengamos otra cosa clara. De todo aquello que podemos cocinar en una barbacoa, las verduras son lo más delicado. Respecto a las verduras habituales, el puerro es la que más tiempo requiere, con unos 10 minutos.
Pescados y Mariscos: Sabores del Mar a la Brasa
Ya hemos pasado revista a los tiempos de cocción de la barbacoa de los más habituales. Pero también queremos romper una lanza con aquellos alimentos casi olvidados que, sin embargo, pueden ser auténticas delicias. Nos referimos a esos alimentos que, por costumbre o desconocimiento, no solemos incluir en la barbacoa. Son, quizás, el alimento que genera más dudas a la hora de incluirlos en nuestro menú de barbacoa. Curiosamente y dadas las características de este tipo de cocción, los pescados más adecuados para cocinar son los más grasos. Algo que no depende del tipo de barbacoa, sino que es extensible a cualquiera de ellas. Por eso, los pescados ideales para este tipo de cocina suelen ser salmón, atún o bonito. Tres opciones perfectas para ser cocinadas sin perder sabor ni textura. Para cualquiera de ellos, es fundamental que tengamos una brasa bien caliente. Los pescados grasos como el salmón (4-6 minutos por cada lado) o el atún (5 minutos en total) son ideales para la parrilla, ya que mantienen su jugosidad y sabor.
Si te gusta el marisco, gambas, langostino o la sepia también son perfectos para cocinar en una barbacoa. Otro invitado perfecto para sorprender con nuestra barbacoa. Dado su alto contenido en agua y a su cocción rápida, lo ideal es que estén apenas unos pocos minutos en el fuego. En el caso de gambas o langostinos, lo recomendable son tres. Si optamos por incluir mariscos en nuestra barbacoa, un consejo. Tan importante como vigilar los tiempos de cocción de la barbacoa es prepararla debidamente para este tipo de alimentos. Y eso pasa, básicamente, por engrasar ligeramente con aceite la superficie en la que vamos a cocinar. No solo se cocinarán sin estropearse o pegarse.
Frutas: El Toque Dulce Inesperado
¿Quién dijo que no es posible contemplar frutas a la brasa en nuestra barbacoa? Pueden ser el postre perfecto. Ya sea en brochetas, en rajas o abierta por la mitad la fruta es un bocado delicioso que también permite este tipo de cocinado. En este caso, tendremos que diferenciar según el tipo de fruta. Si estamos ante una de pulpa dura como la piña, tendremos que irnos a unos cinco minutos de cocinado. Y, aunque puedas creer que los tiempos de cocción de la barbacoa le quitan gracia, ¡nada más lejos de la realidad!
Consejos Adicionales para una Barbacoa de Diez
Organización y Flujo de Cocción
Lo normal es comer estas guarniciones a la vez que la carne. Aunque, en ocasiones, se sirven antes para abrir el estómago. Una recomendación es invertir el orden habitual de la clásica barbacoa aragonesa. La morcilla, la longaniza y el chorizo las ponemos a un lado de la brasa al principio y al mismo tiempo podemos ir dorando el pan. Acto seguido, e incluso al mismo tiempo que los embutidos, podemos cocinar las verduras: cebolletas abiertas por la mitad, rodajas de calabacín y de berenjena, mazorcas de maíz… A continuación, podemos poner las piezas de carne más gruesas. Lo bueno de hacerlo así es que los embutidos aguantan mejor el calor y tardarán más en enfriarse. Las verduras, ya sea templadas o frías están ricas igual. Y lo que verdaderamente se debe comer caliente son los cortes delgados como las chuletillas.
Preparación y Sazón
Otro de los secretos está en la preparación de las carnes. Aderézalas para que queden jugosas, evita que se quemen y córtalas con cuidado. Lo que te proponemos es cargarlo con una mezcla de pimentón dulce, pimienta negra, ajo en polvo, tomillo seco y comino. Hay que prestar especial atención a algunos detalles del proceso como es el caso de la sal. Al igual que con las salsas, hay que tener cuidado con no restar el protagonismo al producto principal: la carne de cordero Ternasco de Aragón. Recuerda descongelar siempre los productos en el frigorífico, nunca a temperatura ambiente. Pero tampoco los cocines recién sacados de este, dado que perderán su textura.
Brochetas Inteligentes
¿Has pensado en hacer brochetas? Esta es una opción estupenda, pero no las cocines ya montadas. Recuerda que cada alimento tiene su tiempo de cocción, así que lo idóneo es que los hagas por separado. Después, insértalos en la brocheta en el orden que más te guste.
Control de Llamas y Herramientas
Generalmente, las llamas tienden a avivarse con cada alimento que pones sobre ellas. Un truco muy efectivo es poner sal para controlarlas, sin necesidad de estar atizando constantemente. Las pinzas deben tener una delantera plana, para sujetar mejor los productos de consistencia no demasiado rígida, como las carnes crudas. La espátula, por su parte, debe poseer un borde con bisel y tres o cuatro franjas huecas. Resulta imprescindible para manipular las brasas, repartirlas y evitar que crezcan demasiado. Con ellas, controlarás la distribución del calor y evitarás que afecte demasiado a los productos más sensibles. El cepillo limpiador debe ser específico para este tipo de aparatos y estar fabricado en acero inoxidable. Respecto a las cerdas, han de ser de dureza media o alta. Si son de las primeras, podrás usarlas también para las planchas de parrilla sin rayar su superficie.

Seguridad y Apagado
Y como última recomendación, pero sin duda la más importante, hay que tener especial cuidado con el fuego. Y es que hacer fuego es un ejercicio de responsabilidad. Hay que vigilar la seguridad tanto para los asistentes a la barbacoa como para el entorno en el que estemos haciéndola. Apagar una barbacoa de manera segura es importante para prevenir accidentes y prolongar la vida útil de tu equipo. Para apagar la barbacoa, coloca un paño mojado encima de las brasas con la protección de unos guantes. Si vas a guardar tu barbacoa en el exterior, utiliza una funda para protegerla del sol y la lluvia.
Puedes extinguir las brasas con agua: Usa una botella rociadora o un aspersor para mojar las brasas poco a poco. Otra opción es usar arena o tierra: Si no quieres usar agua, puedes cubrir las brasas con una capa de arena o tierra. Asegúrate de que no queden brasas encendidas y una vez que las brasas y cenizas estén frías, retíralas de la barbacoa y deséchalas en un contenedor de basura metálico. Nunca las deseches en bolsas de plástico o contenedores de basura inflamables.