El bacalao con coliflor es uno de esos platos tradicionales de la cocina gallega que nunca pasan de moda. Muy presente en las mesas gallegas especialmente en Nochebuena, aunque también en Semana Santa, se trata de una combinación de ingredientes sencilla en una elaboración que no tiene gran dificultad, pero que sorprende con el delicioso resultado del conjunto. La suavidad de la coliflor combina a la perfección con el intenso sabor del bacalao, creando un equilibrio delicioso que se enriquece con un sencillo sofrito de ajo, cebolla y pimentón.
De origen humilde, este plato aprovecha ingredientes muy comunes y económicos, pero el resultado es tan sabroso que ha traspasado generaciones y sigue formando parte de las mesas gallegas como en antaño. La gastronomía gallega destaca particularmente por el buen uso del producto local y la pervivencia de muchas recetas tradicionales, de raíces muy humildes, pero de sabor inolvidable.

Ingredientes principales
Para preparar esta receta tradicional, necesitarás los siguientes elementos básicos:
- 2 trozos de bacalao (previamente desalado).
- 2 patatas medianas.
- 1 piña de coliflor.
- 1 cebolla grande.
- 2 dientes de ajo.
- Pimentón dulce o agridulce.
- Aceite de oliva virgen extra y un chorrito de vinagre.
Preparación paso a paso
Pelamos las patatas y limpiamos la coliflor, cortándola en ramilletes. Ponemos todo a cocer en una olla con agua y una pizca de sal. Cuando estén tiernas, añadimos el bacalao limpio y dejamos cocer durante 5 minutos. Mientras tanto, preparamos el sofrito o "allada": en una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva y el ajo laminado; cuando comiencen a tomar color, añadimos la cebolla ya cortada y una pizca de sal. Dejamos que se dore.
Añadimos una cucharadita de pimentón, un chorrito de vinagre y mezclamos. Una vez cocido el bacalao, escurrimos el conjunto y vertemos la ajada de pimentón por encima, moviendo la cazuela por las asas para repartirla bien. Conviene regalarle 5 minutos de reposo antes de servir para que se asienten bien los sabores.
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La importancia de la técnica y el producto
La calidad del bacalao marca la diferencia, así que conviene usar un buen bacalao desalado en su punto. Si usas bacalao en salazón, asegúrate de desalarlo correctamente: déjalo en agua fría entre 36 y 48 horas, cambiando el agua cada 8 horas y manteniéndolo siempre en la nevera.
Consejos para un resultado perfecto:
- Cocción de la coliflor: Cuécela justo el tiempo necesario para que quede tierna pero firme, evitando que se deshaga.
- El sofrito: Cuida especialmente que el pimentón no se queme, ya que amargaría el resultado.
- Toque final: En muchas casas, no falta tampoco el toque final del huevo cocido, que aporta color y textura.

La deliciosa salsa que quedará en el plato, con el gran sabor del pimentón, pedirá un buen pan para acompañar, preferiblemente gallego o de hogaza similar. En cualquier caso, el bacalao con coliflor es una gran receta para servir estas fiestas, ya que merece la pena servirse una buena ración. Una receta sencilla, nutritiva y con todo el sabor de la cocina tradicional.