El pollo es uno de los alimentos más utilizados habitualmente en nuestras casas. Es económico, tiene una carne tierna, gusta a personas de todas las edades y es estupendo para cocinarlo entero al horno. El pollo asado es una de las recetas más importantes a nivel mundial y, aunque es un plato sencillo, conocer el secreto para que salga jugoso y con la piel crujiente es fundamental para triunfar.

Preparación y secretos para la jugosidad
Para que esté realmente rico, hay que adobar bien el pollo, ya que es una carne un poco sosa. Un truco esencial para que la pechuga quede jugosa es cocinar el pollo de corral en el horno boca abajo, es decir, con las pechugas en contacto con la base de la fuente; de esta forma, los jugos caen por gravedad hacia la parte más seca. Además, no olvides atar bien el pollo con hilo de bramante para que conserve su forma durante el horneado.
Otra opción técnica es usar una fuente con tapa. La forma en campana de este tipo de recipientes hace que, con el calor, el vapor generado vuelva al pollo, permitiendo que se cocine en su propio jugo. Si utilizas este método, verás que el pollo queda extrajugoso y no se deshidrata.
Consejos clave antes de empezar:
- Limpieza: Retira pulmones, tráquea y buche. Si quedan plumas pequeñas, usa un soplete para chamuscarlas.
- El adobo: Puedes preparar una mezcla de aceite de oliva, sal, pimienta, tomillo y romero. Unta el pollo por dentro y por fuera como si le aplicaras bronceador.
- Aromatización: Introduce en el interior del pollo un limón cortado en rodajas, ramas de tomillo y romero para aportar aroma y sabor.
- Control de temperatura: Si eres un cocinillas, te recomiendo usar un termómetro de carne para asegurar el punto exacto de cocción.
Pollo ASADO Súper Fácil y Jugoso | KWA
Receta tradicional de pollo de corral asado
Esta receta es un clásico de los domingos, un plato comodín que funciona tanto para el día a día como para celebraciones especiales como la Navidad.
| Ingrediente | Cantidad recomendada |
|---|---|
| Pollo de corral | 1,5 - 2 kg |
| Vino blanco | 250 ml |
| Verduras (cebolla, zanahoria, puerro) | Al gusto |
| Hierbas (tomillo, romero) | Unas ramas |
Pasos para la elaboración:
- Precalienta el horno a 220ºC con calor arriba y abajo.
- Coloca el pollo en una bandeja con las verduras troceadas a los lados. Cocina durante 30 minutos sin líquido añadido para tostar la piel.
- Riega con el vino blanco, da la vuelta al pollo (pechugas hacia abajo) y baja la temperatura a 180ºC.
- Asa durante una hora más. Deja reposar con el horno apagado antes de servir para que los jugos se asienten.

Si buscas un toque especial, puedes hornear los últimos 15 minutos sin tapa (o subir la temperatura a 250ºC durante 5 minutos al final) para que la piel quede crujiente y dorada. Recuerda que, si te sobra algo de carne, es perfecta para preparar ensaladas o bocadillos al día siguiente.