El arroz blanco es uno de los alimentos básicos más importantes en muchas gastronomías. Es un ingrediente versátil que combina con casi todo y se conserva bien en frío, lo que lo convierte en la guarnición perfecta para cualquier plato y un ingrediente estrella en recetas de toda la vida como el arroz con pollo o el arroz rojo.
Si tus días son muy ajetreados, seguro que te gusta preparar tus comidas con antelación, guardarlas en la nevera y tener únicamente que calentarlas para disfrutarlas, ¡incluso puedes hacerlo con el arroz! Hoy vamos a aprender a cocer el arroz para que quede siempre suelto y perfecto, y te daremos los trucos de cantidades, medidas y tiempos para que siempre lo tengas a la perfección.

Preparación del arroz perfecto
La clave para lograr un arroz blanco perfecto está en tostar el arroz y usar una buena cacerola antiadherente. Si quieres preparar un arroz cocido para guarnición, ya sea para acompañar unas verduras, una carne o un pescado, es importante que quede ligeramente suelto, al igual que ocurre cuando queremos hacer una ensalada de arroz o arroz tres delicias.
Consejos clave para un arroz suelto
- Lava siempre el arroz: Es importante lavar el arroz para que quede suelto porque de esta manera perderá el almidón. Al principio, el agua sale muy turbia por el almidón, pero después de 5 veces de cambiar el agua, sale totalmente limpia. De esa manera tendremos el arroz bien limpio.
- Usa arroz bomba: Esto no es un consejo, es una opinión. Para muchos, el mejor arroz blanco es el que se hace con arroz bomba, pero puedes hacerlo igual con arroz basmati o arroz jazmín. La calidad y el tipo de arroz importan, ya que el arroz bomba es consistente y tiene un alto nivel de amilasa, por lo que aguanta mejor recalentados y resurrecciones.
- Aromatízalo: Puedes ponerle un poco de ajo y laurel, unas ramitas de romero, tomillo, algo de pimienta o lo que mejor te venga para darle un poco de aroma. En otras culturas suelen ponerle anís y un poco de canela.
Receta para un arroz siempre perfecto
De verdad que es una receta muy sencilla y muchas veces nos complicamos mucho. Si sigues estas medidas, siempre te va a salir perfecto.
- Medición: Coge un vaso y pon 100 gramos de arroz por persona.
- Lavado: En un bol colocamos el arroz y lo lavamos bien, cambiando el agua varias veces hasta que salga transparente.
- Anacaramientos: Añadimos el arroz en una cacerola con un poco de aceite de oliva caliente y lo anacaramos. Esto quiere decir que se rehoga con el aceite y este crea una película alrededor de cada grano, así absorberá mejor el agua y evitará que el arroz quede pegado cuando cueza. Cuando los granos de arroz estén de color nacarado y translúcidos, añade el agua, la hoja de laurel y la sal. Remueve.
- Cocción: Cubrimos de agua y subimos el fuego. Cuando rompa a cocer, baja a fuego lento y deja cocer 15 minutos. Ahora llega el punto clave que debes seguir siempre al pie de la letra: cocemos a fuego medio durante 12 minutos siempre tapado. Nunca tienes que levantar la tapa. Retira la tapa y prueba. Debe estar prácticamente listo, sin agua y con huequecitos entre los granos de arroz.
- Enfriamiento rápido: A continuación, ponemos el arroz en un colador y lo escurrimos, y lo enfriamos ligeramente para cortar la cocción del calor residual, dejándolo bajo el grifo un minuto.
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Platos de arroz frescos y fáciles de transportar
Cuando tengamos listo el arroz, podemos usarlo en muchas recetas. El arroz es un ingrediente perfecto para el verano: es versátil, combina con casi todo y se conserva bien en frío.
Aquí te traemos una selección de platos de arroz frescos, saludables y fáciles de transportar, ideales para llevar en un tupper a la playa y disfrutar sin preocupaciones. Recetas con ingredientes de temporada que no requieren pasar horas en la cocina.
Ensaladas de arroz
Las ensaladas de arroz son ideales para llevar, ya que son ligeras, refrescantes y muy fáciles de transportar.
- Ensalada de arroz integral con atún: Solo necesitas hervir arroz integral, enfriarlo y mezclarlo con ingredientes como pimiento rojo, maíz dulce, pepino, aceitunas negras y atún en conserva.
- Ensalada de arroz con aguacate y perejil: Mezcla el arroz ya cocido frío con aguacate a dados, perejil fresco, zumo de limón y un poco de sal.
- Ensalada de arroz con gambas y mango: Cuece arroz largo, déjalo enfriar y mézclalo con gambas cocidas, mango maduro en trocitos y cebolla tierna laminada. Puedes acompañarlo con unos tomates cherry, rúcula o zanahoria rallada.
- Ensalada de arroz basmati con pollo asado: Prepara el arroz basmati, escurre y enfría. Para el aliño, mezcla aceite, vinagre, mayonesa y una pizca de comino molido. Pica espárragos verdes y tomates, escurre el maíz y corta la pechuga de pollo asado en porciones pequeñas. Mezcla todo y aliña justo antes de consumir.

Conservación del arroz para mantenerlo fresco
Como muchos otros ingredientes, cuando se recalienta, la textura del arroz varía. Una vez cocido, el arroz puede perder humedad y formar grumos, ya que los granos se secan y se vuelven un poco gomosos y duros. Sin embargo, si lo guardas y recalientas correctamente, al día siguiente disfrutarás de un arroz con su característica textura esponjosa y ligera.
La bacteria Bacillus cereus es la responsable de que las sobras del arroz sean un pelín problemáticas. Sobrevive a la cocción y a temperatura ambiente puede dar mucha guerra.
Consejos para conservar el arroz cocido
- Enfriar rápidamente: En cuanto acabes de comer, guarda lo que haya sobrado en un tupper hermético y mételo en el frigorífico. Deja que los granos se enfríen a temperatura ambiente y refrigéralos antes de una hora.
- Tiempo de consumo: Por seguridad, se recomienda consumir el arroz cocido como mucho 4 días después de refrigerarlo.
- Almacenamiento: Guárdalo en el frigorífico utilizando recipientes herméticos, ya que retienen más humedad y ayudarán a que los granos mantengan mejor su textura.
- Congelación: El arroz (cocido y crudo) puede congelarse, ¡y durará más! Congela el arroz en bolsas etiquetadas, sacando el exceso de aire para evitar que se queme. Descongela el arroz dejándolo en el frigorífico durante la noche o caliéntalo siguiendo cualquiera de los métodos que se indican a continuación.

Métodos para recalentar el arroz
Existen diferentes métodos que te ayudarán a conseguir un arroz recalentado perfecto: al fuego, en el microondas, en el horno o salteado. No recalientes el arroz más de una vez. Para reducir el desperdicio, recalienta solo la cantidad que vayas a consumir en ese momento.
| Método de recalentamiento | Instrucciones | Ventajas |
|---|---|---|
| Al vapor (en olla o sartén) | Saca el arroz de la nevera y déjalo reposar. Añade los granos a la olla o sartén, esparciéndolos bien, y agrega una pequeña cantidad de líquido (agua o caldo, unas 2 cucharadas por cada taza de arroz). Tapa el recipiente y calienta a fuego lento durante unos 5 minutos. Remueve de vez en cuando para deshacer grumos. | Hidrata el arroz y recupera su textura esponjosa. Ideal para porciones grandes o pequeñas. |
| En el microondas | Coloca el arroz en un plato apto para microondas y rompe los grumos. Distribuye en una capa uniforme. Salpica un poco de agua o caldo por encima (unas 2 cucharadas por cada taza de arroz) y cubre con papel absorbente o una toalla húmeda. Calienta en intervalos cortos (30-20 segundos), esponja y repite durante unos 2 minutos o hasta que esté caliente. | Rápido y cómodo. El papel absorbente crea vapor que evita que los granos se sequen. Recomendado para raciones individuales. |
| En el horno | Precalienta el horno a 150°C (300°F). Esparce el arroz en una capa uniforme sobre una fuente de horno poco profunda, rompiendo los grumos. Agrega por encima unas 2 cucharadas de agua o caldo por cada taza de arroz. Cubre bien la fuente con papel de aluminio. Hornea durante unos 20 minutos o hasta que esté bien caliente. | Ideal para recalentar arroz para más de una persona. El papel de aluminio retiene la humedad. |
| Salteado (en sartén o wok) | Calienta aceite en una sartén o wok. Añade el arroz recién sacado de la nevera y remueve hasta que se caliente y se integre con el aceite, entre 3 y 5 minutos. Añade tus verduras y proteínas favoritas, cocina y disfruta. | Perfecto para convertir las sobras en un plato nuevo como arroz frito. Conserva una textura excelente. |
Recalentar platos de arroz
Casi todos tus platos favoritos estarán tan deliciosos como recién hechos. Solo hay algunas excepciones, como el risotto u otros arroces cremosos, ya que un arroz caldoso, por efecto del almidón que suelta el arroz al recalentarse, puede transformarse en una papa al día siguiente. Minimiza el caldo si vas a preparar arroz para recalentar.
Para que la comida esté bien caliente, te recomendamos que la calientes por capas o, en otras palabras, en pequeñas porciones o parte por parte si has mantenido los ingredientes separados. Si lo has guardado todo junto, el arroz de pescado siempre va a aguantar menos que uno de carne o de verduras. Por cierto, los que tienen un aporte de grasa van a recalentarse mejor, como el arroz alicantino de pata y morro, que tiene la suficiente gelatina para asegurar una "regeneración" satisfactoria.