El arroz con pollo es una receta tradicional en multitud de familias, un plato de toda la vida, con sabor a hogar que a muchos nos trae recuerdos de la infancia. Es facilísimo de preparar, completo y sabroso, perfecto para niños. Hoy le he dado una vuelta de tuerca y traigo una versión en la que el arroz va acompañado de alitas de pollo. Hay muchas maneras de prepararlo, con más o menos ingredientes, pero yo os cuento la mía.
El arroz de alitas de pollo es uno de esos platos únicos de toda la vida al que hemos dado una vuelta de tuerca usando solo alitas. No necesita de (muchos) acompañamientos. No obstante, un pan casero y una ensalada mixta pueden ser buenos compañeros de mesa y nadie les va a poner peros.

Información general de la receta
- Última actualización: 30/12/2025
- Tiempo de preparación: 10 - 20 min
- Tiempo total: 30 min
- Dificultad: Medio
- Servings: 4 Personas
- Calorías por porción: 450 cal/ración
- Coste estimado: 27€
- Tipo de cocina: Española
Ingredientes para el arroz con alitas de pollo
Para preparar un delicioso arroz con alitas de pollo, lo primero que vamos a hacer es armarnos de un buen caldo. Yo suelo hacer esta receta casera de caldo de pollo. Pero el que más te guste o tengas la costumbre de utilizar nos va a valer. Aquí te detallamos los ingredientes necesarios:
- 200 g de arroz redondo de grano corto
- 4 alitas de pollo troceadas
- 1 puñado de guisantes
- ½ pimiento rojo picado
- ½ pimiento verde picado
- ½ ñora o ½ cucharadita de carne de ñora (opcional)
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- 2 dientes de ajo picados
- 150 g de tomate rallado o triturado
- 500 ml de caldo de pollo
- Perejil fresco picado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Tiras de pimiento asado (valen piquillos)

Cómo hacer arroz con alitas de pollo: Receta fácil paso a paso
1. Preparar las alitas de pollo y los vegetales
Antes de meter las manos en el arroz con alitas de pollo, es crucial tener a punto nuestros ingredientes. Arrancamos pelando y cortando la cebolla, el puerro y los dientes de ajo. Sin olvidar, claro está, picar los tomates y pimientos. Y un pequeño truco: ralla un poco de jengibre para esa chispa especial. Salpimentamos las alitas.

2. Dorar las alitas de pollo
Calentamos un fondo de aceite en una paella y doramos las alitas a fuego fuerte. Las pasamos a una fuente de horno y las regamos con la cerveza. Además, al cocinar las alitas a fuego fuerte, conseguimos ese exterior caramelizado que todos adoramos. No te estreses si ves que este paso toma un poco de tiempo extra; cada minuto vale la pena. Asegúrate de reservarlas para que, más adelante, combinen a la perfección en nuestro arroz con alitas de pollo.
3. Preparar el sofrito
En el aceite de la paella hacemos un sofrito pochando la cebolla y el ajo. Sazonamos al gusto. Cuando la verdura esté tierna y ligeramente dorada agregamos una cucharadita de pimentón dulce y el tomate, previamente rallado o triturado. Para el toque final, incorporamos el tomate triturado y la carne del pimiento choricero. Deja que todo se mezcle bien antes de añadir la hoja de laurel en el calor de la sartén.
Paella valenciana, como hacer el Sofrito
4. Incorporar el arroz y el caldo
Agregamos el arroz y lo rehogamos bien durante un par de minutos, al tiempo que removemos. Mojar el arroz con el caldo. Incorporar también el azafrán desleído. Salpimentar. Regamos con el caldo de pollo y cocemos el arroz durante unos 13 minutos (cinco primeros a fuego fuerte, luego a medio-bajo). Al final del tiempo, el arroz debería haber absorbido el caldo completamente.
5. Añadir las alitas y los guisantes
Cuando ya casi puedes saborear ese delicioso arroz con alitas de pollo, es momento de dar el toque final. En los últimos cinco minutos, echa las alitas deshuesadas con cuidado, como un gesto de cariño hacia nuestro plato principal. Añadir los guisantes. El hervor suave terminará de darles la textura perfecta. Recuerda que este es el momento crucial: no las dejes demasiado tiempo para que no pierdan jugosidad.
6. Reposo y emplatado
Antes de servir el arroz dejamos que repose unos minutos, el tiempo justo para poner la mesa y llamar a los comensales a la mesa. Un truco infalible es cubrir la sartén con un paño limpio. Mientras el arroz con alitas de pollo reposa, los sabores se entrelazan y las alitas de pollo quedan jugosas. Al destapar, llevarás a la mesa un plato principal que no solo calienta el estómago, sino también el corazón. Lo podemos acompañar de unos puntos de alioli o salsa romesco y unas hojas de perejil.

Sugerencias, trucos y consejos
- Puedes acompañar este arroz con alitas de pollo con un poco de alioli o mayonesa de ajo, algo muy tradicional en mi casa. No obstante esto es opcional. Hay otras salsas que le pueden ir muy bien, como la salsa romesco.
- Complementa el menú con una buena ensalada. Te recomendamos que optes por una ensalada que incluya el marisco como ingrediente.
- Las tiras de pimiento del piquillo por encima son opcionales.
- Otras verduras como judías verdes, brócoli, zanahoria, calabacín, o las que tengas por casa, le pueden quedar también muy rico.
- Si te quedas con ganas de más, te recomiendo probar el arroz con pollo y pimientos o aventurarte con el arroz con pimientos de Padrón y pollo. ¡Te van a encantar! También tienes un arroz con salchichas riquísimo y que también gusta mucho a peques. Y por poner otra carne más, échale el ojo a este arroz con conejo y verduras.