"Arroz con leche" es una de las canciones infantiles más conocidas de todos los tiempos. Pero, pasados los años, hoy se puede concluir que su letra no refleja en nada la perspectiva de género de la sociedad actual.
La letra tradicional dista mucho de la canción ahora reversionada en forma artesanal. La versión original alentaba el estereotipo de la mujer como ama de casa y cuya única función estaba dirigida a las labores domésticas y la maternidad.

La Versión Original: Un Reflejo de Estereotipos
La primera versión del poema "Arroz con leche" expresa el deseo de casarse con una mujer de San Nicolás que sepa cocinar, coser y abrir la puerta para jugar. Su letra rezaba:
"Arroz con leche me quiero casar con una señorita de San Nicolás, que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar. Yo soy la viudita del barrio del rey, me quiero casar y no sé con quién."
Esta versión tradicional, aunque popular, reforzaba roles de género restrictivos para las niñas y mujeres.
ROLES Y ESTEREOTIPOS DE GÉNERO - MICROPROGRAMAS ESI
La Nueva Letra: Un Himno al Empoderamiento
Tiempo atrás se hizo viral una cartulina pegada en la cartelera de una escuela con una letra modificada del clásico infantil. Así, el “Arroz con leche”, en la que se habla de una chica “que sepa coser, que sepa bordar”, ahora marca lo siguiente: “Yo quiero encontrar a una compañera que quiera soñar”.
Y sostiene: "Que crea en sí misma y salga a luchar por conquistar sus sueños de más libertad. Valiente sí, sumisa no. ¡Feliz, alegre y fuerte te quiero yo!". La nueva letra ha llamado la atención, ya que promueve la independencia y el empoderamiento de la mujer al buscar una compañera que sueñe por su cuenta, luche por lograr sus sueños de libertad y sea valiente pero no sumisa.

El Proceso de Transformación y su Impacto Educativo
Eduardo Vázquez, quien le ha dado un giro diferente a la melodía infantil, explicó en otra publicación que hubo un trabajo previo con los pequeños de tercer grado para que comprendieran el significado de lo que decían.
“Yo les enseñé las dos versiones: la versión original y esta nueva versión. Y previo a que la cantaran, se hizo un análisis dentro del salón. Fue un análisis tan enriquecedor en donde los niños comprendieron la intención de las dos canciones y al final ellos se inclinaron por cantar esta nueva versión porque les gustó más. No solo les gustó más la letra, sino que comprendieron de verdad cuál era el problema en la canción original”.
Este enfoque pedagógico resalta la importancia de la reflexión crítica sobre los mensajes que transmiten las canciones infantiles, fomentando el pensamiento crítico y la conciencia social desde temprana edad.