El arroz con bacalao y cebolla caramelizada es una joya de la cocina tradicional, un plato que evoca recuerdos y sabores de antaño. En Valencia, donde el arroz es un pilar fundamental de la dieta, esta receta ocupa un lugar especial, considerándose un clásico casero.
Antiguamente, su consumo se asociaba principalmente a la Cuaresma, dado que la ausencia de carne lo hacía ideal para este periodo. El uso del bacalao salado era práctico y económico, ya que este pescado se conservaba de maravilla en salazón.
Lo verdaderamente fascinante de este plato es su sencillez y la economía de sus ingredientes, lo que lo convierte en una opción accesible y rápida de preparar. A pesar de su aparente simplicidad, el arroz con bacalao posee un encanto único, y lo más sorprendente es que no requiere el uso de caldo para su elaboración.
Preparación del Bacalao
Para comenzar, es esencial desalar el bacalao. Si bien puedes optar por comprar bacalao ya desalado para ahorrar tiempo, para un control óptimo del punto de sal, se recomienda desalarlo en casa. Este proceso, aunque requiere planificación (unos tres días en agua con cambios frecuentes), permite ajustar la salinidad a tu gusto. En ocasiones, el bacalao desalado comercial puede resultar excesivamente salado, por lo que controlar este punto es crucial. Un consejo: prueba un trocito de bacalao crudo desalado antes de empezar a cocinar y sé muy austero con la sal en el guiso, dejando que el propio bacalao aporte su punto salino. Siempre es mejor añadir sal al gusto al servir que arruinar el plato con exceso de sal.

Elaboración del Arroz
La preparación del arroz con bacalao es similar a la de cualquier paella o arroz, y no presenta grandes dificultades, salvo prestar atención a las medidas y los tiempos. Una vez el bacalao está desalado, se limpia y se prepara el caldo de pescado con las espinas, pieles y, si se dispone, cabeza o cola, para potenciar el sabor. Si ya se cuenta con caldo casero de otras preparaciones, se ahorra tiempo.
Con el caldo casi listo, se corta el pimiento en trozos pequeños y se sofríe en la paella junto con la ñora y los dientes de ajo laminados. Cuando el pimiento esté tierno, se dora el bacalao. Tienes la opción de desmenuzar el pescado mientras se dora para que se integre con el arroz, o mantener los trozos enteros hasta el final, según tu preferencia.
A continuación, se añade el caldo bien colado y se deja cocer unos 10 minutos para que el arroz absorba los sabores. Si has desmenuzado el pescado, los sabores y texturas se fusionarán en cada bocado, ofreciendo una experiencia diferente a la paella tradicional, donde los ingredientes suelen permanecer más independientes.

El Toque Final
Una vez cocido el arroz, el bacalao se coloca en la superficie. Se mezcla el conjunto moviendo la olla con un movimiento de vaivén sobre la placa. Se apaga el fuego, se cubre la olla y se deja reposar unos 5 minutos. Finalmente, se riega con un fino hilo de aceite de oliva, se espolvorea perejil picado y se sirve.
Elección del Arroz
Para aquellos que buscan un resultado perfecto y no tienen mucha práctica con el punto del arroz, se recomienda utilizar un arroz de grano redondo que no se pase, como el ARROZ BRILLANTE SABROZ. Este tipo de arroz facilita la cocción y asegura una textura ideal.
Truco para desalar más rápido el bacalao
Variaciones y Consejos
Esta receta admite variaciones según los gustos personales. Se pueden añadir otras verduras como calabacín o berenjena troceados. Además, al estar el bacalao ya desespinado, es un plato ideal para los niños, quienes suelen adorar el arroz.
El bacalao se disfruta todo el año en muchas casas, yendo más allá de la tradición de Cuaresma. Otros platos populares incluyen el arroz con garbanzos y bacalao, el bacalao a la portuguesa, y la tortilla de patatas y bacalao.
Este plato es una excelente opción para una comida familiar, fácil de elaborar y con pocos ingredientes, que hará sentir a cualquiera como un gran cocinero.
