El arroz frito es uno de los platos más populares de la cocina oriental, además de fácil de preparar. Nació en China como una forma de aprovechar las sobras del día anterior. Con el tiempo, y especialmente por la migración china a otros países asiáticos, se fue adaptando y transformando. Hoy en día podemos elaborarlo con múltiples ingredientes y obtener, así, recetas distintas.
Aunque la mayoría de los ingredientes son habituales en las despensas de casi todos los hogares, ¡toma nota! No olvides tu lista y hazte con estos alimentos la próxima vez que visites el supermercado.

Ingredientes
- 1 y 1/2 cucharadas de aceite vegetal (21 ml)
- 1 pimentón rojo pequeño finamente picado (116 g)
- 1/2 libra de arroz crudo (250 g)
- 1 sobre de CALDO DE GALLINA MAGGI® desmenuzado (9 g)
- 1 y ½ tazas de agua
- 1/2 cuchara de aceite de sésamo (7 g)
- 1 libra de pechuga de pollo cortada en cubos pequeños y previamente salteada (500 g)
- 2 tazas de raíces chinas (60 g)
- 1/2 cucharada de salsa de soja (5 ml)
Para esta receta se recomienda el uso de arroz jazmín, que es el más común en la cocina china y del sudeste asiático, o un arroz de grano largo. La Mezcla de Arroz de Grano Largo y Jazmín Carolina® dota a este arroz con un verdadero toque asiático. Esta mezcla de granos de arroz es la ideal para preparar arroces fritos.
Utensilios
- Olla
- Cuchara
- Sartén o wok
¡A Cocinar!
Paso 1: Cocina el arroz
Lo más importante para que el arroz quede suelto es cocinarlo el día anterior y guardarlo en la nevera. Si no llegas, al menos hazlo unas horas antes y déjalo enfriar bien extendido. El recién hecho tiene demasiada humedad y al saltearlo se apelmaza.
Pon una olla donde normalmente preparas el arroz, agrega el aceite vegetal y lleva a fuego medio; adiciona el pimentón y sofríe por unos segundos. Añade el arroz, el sobre de CALDO DE GALLINA MAGGI® Desmenuzado y el agua.

Deja al fuego por 15 minutos o hasta que absorba todo el líquido de cocción, baja el fuego, tapa la olla y cocina por 30 minutos o hasta que el arroz abra y esté bien cocido.
Remuévelo con una cuchara de madera para evitar que se pegue. Cuando esté listo el arroz, escurre y reserva para más adelante.
Paso 2: Saltea el pollo y las raíces
En una sartén o wok agrega el aceite de sésamo y calienta a fuego medio por 30 segundos. Adiciona los trozos de pollo y sofríe por 5 minutos o hasta que estén bien dorados y cocidos.
Puedes cambiar las gambas por pollo, ternera, panceta o lo que te haya sobrado. Restos de pulled pork, de pollo asado... todo vale.
Adiciona las raíces chinas y saltea por 1 minuto más; por último añade la salsa de soja, revuelve y retira del fuego.
Para dar sabor, lo que mejor funciona es la salsa de soja clara y un poco de salsa de ostra. Si tienes vino Shaoxing, le da ese aroma de restaurante chino. Puedes sustituirlo por sake, un jerez o prescindir de él. Si estás cocinando con wok, te doy un truco: vierte las salsas por los bordes del wok caliente en lugar de directamente sobre el arroz. Así se caramelizan un poco al tocar el metal y dan más sabor.
Pollo Salteado con Vegetales
Paso 3: Mezcla
Agrega el pollo y las raíces chinas al arroz y mezcla hasta integrar bien.
Añade el arroz frío directamente de la nevera. Vuelve a echar las gambas y el huevo revuelto, y mézclalo todo bien. Añade la salsa de soja, un poco de salsa de ostra y, si te apetece, un toque de vino de arroz tipo Shaoxing.
Con las verduras, yo suelo usar cebolleta china y zanahoria, que aguantan bien el salteado. Si quieres añadir guisantes o maíz, mi consejo es que los pongas congelados y justo al final. Son verduras blandas que ya vienen cocidas, así que con un poco de calor tienen suficiente. Si los añades antes y los meneas mucho, es fácil que se rompan o queden aplastados.

Paso 4: Sirve y disfruta
Sirve el arroz y acompaña con una porción de ensalada de tu gusto. No te olvides de acompañar siempre las comidas con un poco de verdura, como un salteado de pak choi con setas.
Esta receta está pensada para 2 o 3 personas y no tanto como plato único. Puedes acompañarla con un Wok de pollo a la naranja, chow mein de pollo y verduras e incluso unas costillas agridulces.

Información Nutricional (por porción)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Carbohidratos | 54.2 g |
| Energía | 462.4 kcal |
| Grasas | 11.1 g |
| Fibra | 0.6 g |
| Proteína | 33.7 g |
| Grasas saturadas | 1.6 g |
| Sodio | 509.9 mg |
Alternativas de Ingredientes
No en todas las ciudades hay supermercados orientales, por eso no tienes que volverte loco para encontrar todos los ingredientes o tienes que resignarte a no preparar un plato oriental que te encanta. Cuando buscamos alternativas de los ingredientes asiáticos, hay que tener en cuenta que el sabor va a cambiar. Esto no quiere decir que vaya a saber mal, solo quiero aclarar que las alternativas no son réplicas exactas.
- Arroz blanco: El mejor arroz para hacer un arroz frito es el arroz de jazmín, pero se puede utilizar un arroz de grano largo. No me cansaré de repetir que hacer el arroz al vapor el día antes, es fundamental para un buen arroz frito y para que os quede suelto.
- Salsa de soja: Ahora se puede conseguir la salsa de soja en cualquier supermercado, pero si tienes algún tipo de alergia estas pueden ser unas buenas alternativas: Salsa de soja sin gluten y Aminos de coco para los alérgicos a la soja. El Amino es más dulce que la salsa de soja, así que tendrías que echar un poco más de sal.
- Salsa de ostras: hay una alternativa vegana de salsa de soja hecha con setas shiitake. También es la mejor opción si eres alérgico al marisco.
- Proteína: ¿No comes carne? Sustituye el pollo por tofu frito y disfruta de un arroz frito al estilo vegetariano.