En muchos hogares, uno de los desafíos más comunes al usar condimentos como la mayonesa es asegurarse de aprovechar todo el contenido del envase antes de desecharlo. Muchas personas se enfrentan al problema de cómo obtener las últimas gotas de salsa, lo que a menudo lleva al desperdicio de alimentos. Por mucho que quites el tapón e intentes introducir la cuchara, esas gotas alojadas en el fondo del bote no van a querer salir.
Sin embargo, existe un truco simple compartido en redes sociales que ha captado la atención de los usuarios por su efectividad y sencillez.
El truco infalible para no desperdiciar mayonesa
Para este método, solo se necesita una bolsa y un poco de física. Aunque puede parecer de lo más extraño en cuanto a la metodología, se garantiza que es 100% efectivo. La mayonesa es uno de los condimentos imprescindibles de la cocina de nuestros días, acompaña bien a casi cualquier plato, y algunas versiones industriales de hoy en día están bastante sabrosas, por lo que aprovechar cada gota es una excelente idea.

Pasos para aplicar el truco
- Introduce el bote: Con el bote de mayonesa a medio terminar, introdúcelo en una bolsa, asegurándote de que el tapón esté bien cerrado.
- Sujeta y gira: Sujeta la bolsa con una mano y suavemente comienza a darle vueltas durante unos segundos. No demasiado fuerte, pues corres el riesgo de que el bote salga disparado.
- Acumulación de la salsa: Esta acción provoca que la salsa restante se acumule cerca del extremo de salida del bote, facilitando así su extracción completa sin dejar desperdicios.
La efectividad del truco ha sido validada por numerosos comentarios positivos en la publicación. Sin ir más lejos, uno de los mejores aspectos de este truco es la sorprendente cantidad de salsa que aún queda en el interior del bote y que de otra forma terminaría en la basura.
Como rebañar un bote de mayonesa vacío | Cocina Cutre
Aunque algunos usuarios han expresado temores sobre posibles accidentes, como abrir accidentalmente el tapón en el momento inapropiado, la mayoría coincide en que dominar la técnica adecuada garantiza un uso seguro y efectivo del truco. Pocas formas más efectivas encontrarás de exprimir al máximo el bote y no desperdiciar la salsa antes de tiempo.
La mayonesa en la gastronomía: un ingrediente versátil
La mayonesa es un ingrediente que se introdujo en los huevos a mediados del siglo XX, según ha explicado el comunicador Goyo González. Este lunes en 'Herrera en COPE', Goyo González ha propuesto para las cenas especiales huevos rellenos un tanto especiales para sorprender en la mesa de Navidad. Aunque los huevos rellenos son un plato bastante sencillo, su receta ha variado mucho con el paso de los siglos.
Evolución de los huevos rellenos
González recuerda los 'poderosos' huevos de Al-Ándalus que utilizaban para su relleno canela, pimienta, clavo, jengibre, cilantro, nardo y almáciga. “Eran unos huevos muy potentes que incluso utilizaban un elemento fermentado que les daba un intenso sabor y un potente olor”. Con el paso del tiempo, en el Siglo de Oro, aparecen los huevos rellenos de Diego Granado en su libro “El arte de cocina" (1599), que incluían pasas, pimienta, canela, zumo de naranja, hierbabuena y mejorana”, señala González. Ya en la corte de Felipe II “se embutían en queso, pan rallado, se rebozaban y freían".
Huevos de Navidad de Goyo González
Para esta Navidad, Goyo González ha apostado por dar un poco de glamour a los huevos rellenos tradicionales. Aunque no les ha puesto ni pasas, ni canela ni pan rallado, que a priori tampoco son los rellenos habituales, ha utilizado un ingrediente poco convencional como son las gónadas de los erizos -la parte naranja-, además de huevas de salmón o trucha.

Cómo "acaserar" la mayonesa de bote
Para la mezcla de sus huevos rellenos, el comunicador recurre a la mayonesa, que según ha advertido "es preferible que sea casera". No obstante, se puede utilizar una de bote que “las hay extraordinarias” o tratar de convertir la mayonesa de compra en un poco más casera. Bastaría, según González, con añadirle “un poco de leche, un poco de aceite de oliva virgen extra, unas gotas de limón y una punta de mostaza”. Servirlos en la fuente boca arriba o boca abajo ya es cuestión de gustos.